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Mayte Uceda: “Los personajes son ficticios, pero la historia es completamente real”

Mayte Uceda nos sorprende con “Los amores paralelos” con dos hermanas como protagonistas, un país dividido y un amor imposible. Estefanía y Selina, hijas de una familia acomodada de Oviedo, viven sus días entre las imágenes religiosas del taller familiar y soñando con un matrimonio ideal. Pero en los años treinta, el amor nunca es solo amor. Fani se enamora de un guardia civil. Lina, de un joven minero comprometido con la lucha obrera. Sus elecciones marcarán el rumbo de sus vidas cuando la revolución estalla.

En esta historia inolvidable, la fuerza de los lazos familiares, el coraje femenino y la memoria nunca mueren.

Los amores paralelos es una novela que muestra como el amor puede llegar a cambiar tu vida

Sí, sí, el amor puede cambiar tu vida, pero a veces no siempre para bien, ¿no? Y en esta ocasión, bueno, la protagonista, que es Selina, pues tiene que decidir entre la lealtad a su familia o la lealtad a sus propios sentimientos, ¿no? Y eso siempre entra en conflicto con uno mismo y con los demás.

Los protagonistas descubren que la lealtad es el amor en ese momento

Eso debería ser, ¿no? Pero no siempre es tan fácil, sobre todo cuando ese amor te pone contra tu propia familia. Entonces, es verdad que no siempre es tan fácil tomar esas decisiones y tener claro que tú vas a salir de ese sendero que te marcan los sentimientos.

A veces es complicado, pero en este caso la protagonista lo tiene muy claro. Parece ser que es su única posibilidad de amar y ser amada y, bueno, se va a acoger a esa posibilidad.

Se abre ese debate entre la lealtad, la traición, el coraje femenino y como lector vas cambiando de opinión constantemente con ella

Es lo que intentaba desde el principio con esta historia. No solamente relacionado, en relación con los amores de las hermanas, con las parejas. También en ese contexto, porque los personajes, esta es una novela coral. Los personajes secundarios son muy importantes y yo quería contar ese contexto de Asturias, de esa revolución minera.

Quería contarlo a través de estos personajes y, bueno, cómo ese ambiente, ese contexto social y político les va a afectar. Porque la verdad es que les afecta a todos, desde la familia de la ciudad de Oviedo hasta la familia minera. Está bien que el lector pueda tener esos dos puntos de vista.

A mí me decían, es que a veces cuando el cura hablaba decía, jo con el cura. Y después decía, bueno, pero si tiene razón, ¿no? Entonces ese cambio de opinión quiere decir que todos somos humanos y todos podemos cambiar de opinión y todos podemos tener razón unas veces y no tenerla en otras ocasiones.

Aunque estamos hablando de una historia ficticia podría ser perfectamente un reflejo de la realidad actual

La historia, los personajes son ficticios, pero la historia es completamente real. O sea, los hechos fueron los que yo describo en la novela, aunque con personajes de ficción, ¿no? Pero todos los hechos, la descripción de los escenarios es totalmente real.

Y luego lo que sucedió, ese choque entre esos dos escenarios, entre el Oviedo más aburguesado y la forma más industrial y obrera de las cuencas mineras. Y los escenarios caminaron durante esos años hacia un choque frontal en esa revolución de octubre del 34. Porque además justo hablamos de ese octubre del 34, de esa parte de la Segunda República, de esa revolución minera de Asturias, también mezclado con la actualidad.

¿Cómo fue para ti este proceso de documentación histórica?

Bueno, sí es cierto que uno en la documentación encuentra cierto paralelismo con lo que está ocurriendo hoy en día en cuanto a la polarización social y la violencia política, por ejemplo. Pero yo siempre quiero resaltar que lo de hoy en día no se puede comparar con lo que ocurrió en aquella época porque todo en una escala, los años 30 fueron unos años muy complejos de una polarización social enorme y también de una violencia política que normalmente se trasladaba a las calles. Principalmente lo que ocasiona esa polarización de la sociedad suelen ser los políticos.

Cuando desde los discursos parlamentarios se están amenazando todo el día y están alzando la voz y sus discursos se convierten en discursos de violencia, de incitación a la violencia, evidentemente eso se va a trasladar a las calles y lo estamos viendo hoy en Estados Unidos. Como los políticos que ejercen esa violencia verbal, pues al final toda esa violencia se acaba trasladando a las calles. A veces incluso para dirigirse contra tuya.

También se ve esa lucha de clases y la desigualdad

En los dos escenarios que aparecen en la novela yo quería poner de manifiesto esas dos realidades. La de la familia de la ciudad, más aburguesada, acomodada, con una vida sin dificultades. Y a 20 kilómetros de la ciudad de Oviedo estaban las cuentas mineras con una vida completamente distinta, con unas zonas completamente contaminadas, muy industrializadas y que en este caso los mineros recibían malos salarios, salarios muy bajos y tenían unas condiciones de vida y de trabajo lamentables.

Y todo eso también se refleja en la novela y pone de manifiesto esas dos realidades y por qué luego ocurre lo que ocurre dentro de ese contexto que todo va anunciando. A la novela a medida que transcurre se va viendo que la tensión y la polarización va en aumento y que desgraciadamente desembocó en esa insurrección del 34 y más tarde, un año y pico más tarde, pues acabaría en la guerra civil. Fue una grieta que se abrió en una sociedad.

La revolución del 34 digamos que profundizó un poco más, hizo que esa grieta fuera un poco más grande. Pero en realidad esa grieta ya se había comenzado a producir. Por ejemplo, los que no hemos vivido esa época, podemos meternos mucho en la historia y creer que estamos ahí viviendo esa desigualdad que veíamos entre los barrios y también pasar por las calles de Oviedo, de Asturias, en las minas.

La historia te hace meterte en la piel de los personajes

Exactamente y sobre todo ponerte la piel de los personajes sin que el autor tome partido. Mi intención era exponer esas dos realidades sin posicionarme porque yo creo que el lector es lo bastante inteligente para sacar sus propias conclusiones.

Yo no tengo que darle ninguna conclusión al lector. El lector va a leer la historia y va a extraer sus propias conclusiones. Y yo creo que ese es uno de los puntos atractivos de esta historia que el narrador no se posiciona hacia ninguno de los dos bandos.

Las protagonistas tienen un coraje de buena coherencia, de sentido común

Sí, claro, solemos pensar que las mujeres en este tipo de conflictos tampoco tuvieron una amplia participación, pero evidentemente hubo muchas mujeres que lucharon junto a sus hombres. Estoy hablando del contexto de la minería.

Porque a las mujeres en aquella época que se las educaba para casarse, esto ocurría en los ambientes más acomodados, en las zonas rurales, en las zonas industriales y obreras, la mujer ejercía trabajos, no a la par que el hombre, porque por ejemplo en este caso de la mina no se metían dentro de la mina, pero trabajaban en los lavaderos de carbón. O sea, la mujer tenía trabajos que también eran bastante duros, igual que los niños. Mujeres y niños trabajaban en una parte dentro de esta industria minera y trabajaban igual que los hombres.

Y en este caso sí vemos la diferencia de las dos hermanas en cuanto a ese coraje. La hermana mayor acepta la seguridad del destino que se le ofrece, que es casarse, y más con un sargento de la Guardia Civil. Encuentra en él esa seguridad que tanto había buscado.

Y Selina es la que opta por el riesgo al enamorarse de un hombre que su familia no acepta, y decide correr ese riesgo, incluso cuando viaja a las juntas mineras. Y decide correr ese riesgo por amor, y por lo que ella considera justo.

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