Carmen Gallardo: “A las mujeres se les juzgaba de una manera más dura que a los hombres”
Carmen Gallardo recopila de manera magistral la cara más desconocida de doce reinas que se arriesgaron a vivir contra juicios y expectativas en su libro ‘Reinas Infieles’. Las casaron siendo apenas adolescentes con príncipes homosexuales, crueles, locos o débiles. Bajo el terciopelo y las sedas de suntuosos vestidos se ha escondido mucho dolor, ultraje y humillación; aun así, cumplieron con el «deber»: dar un heredero a la Corona. Pero no con el de guardar fidelidad eterna. Y pagaron por ello. A lo largo de los siglos, amor y sexo no siempre han ido de la mano en las casas reales. Mientras que los reyes paseaban junto a sus favoritas por la corte, las reinas eran moneda de cambio para facilitar los intereses regios.
¿Cómo llega a ti esta historia de doce mujeres, doce reinas?
Siempre me han interesado las reinas porque eran las únicas mujeres que tenían algún vínculo con la política. De ellas me impresionaba no solamente su parte estética tan, sino que había detrás de esas niñas que se tenían que casar con tipos a veces desagradables, mucho mayores. Es verdad que el amor romántico es reciente, pero una cosa es el amor romántico y otra cosa es que una niña decidiera su futuro así sin más. Bueno, me impresionaba y por eso decidí hacer esta mirada hacia las reinas.
Me gusta porque son doce mujeres, doce reinas, donde nos muestran los aspectos más desconocidos hasta el momento de la historia
Casi todas sabemos quiénes son, son mujeres conocidas, pero me parece que era importante mirarlas de otra manera. Y eso yo creo que es lo que aporta el libro, una mirada hacia unas biografías que están contextualizadas. Pasan nueve siglos entre Urraca y Paula, pero hay algo que las une a todas, además de la infidelidad, que tampoco tenemos pruebas de que alguna de ellas lo hubiera sido.
A las mujeres se les juzgaba de forma muy diferente a los hombres. Me llamó mucho la atención que había amantes que tenían el beneplácito del marido para ser amantes reales porque eso suponía cambiar de estatus y obtener para bienes o títulos o tierras. Y no importaba que la amante real, bueno, que una mujer fuera amante del rey, son muchas y tenían un gran poder en la corte, las amantes reales. Y nadie las criticaba por eso, pero en ellas las reinas, las reinas consortes gestaban al heredero y la continuidad dinástica solo se podía asegurar si la única persona que se acercaba al cuerpo de la reina era el rey.
De hecho, Juana de Avís lo paga, que no está demostrado que su hija no fuera hija del rey. No está demostrado que fuera hija de Juan Beltrán, pero tampoco está demostrado que no lo fuera del rey. Sin embargo, la historia la ha castigado y sobre todo la castigó a su hija que le privó de la corona de Castilla.
A veces los maridos no daban la talla
Exacto. En muchos casos los maridos no daban la talla. Isabel II la casan con un hombre homosexual y enfermo. A Matilde de Dinamarca con un hombre que está loco. El de Juana de Avís, Enrique de Trastámara, es un hombre pusilánime y débil.
Isabel de Francia la casan con un hombre homosexual que además los amantes del rey la maltratan. O sea, la que elige realmente que quiere tener amantes es Catalina de Rusia.
¿Cómo fue el proceso de investigación?
El proceso de documentación ha sido muy importante. De unas había más información que de otras, pero sobre todo las de los primeros siglos la información era muy escasa o estaba muy contaminada. Lo que pasa es que he rebuscado mucho y he encontrado, sobre todo los profesores, hay catedráticos de historia que están ahora indagando en la vida de Urraca y estamos recuperando a Urraca.
¿Qué es lo que más te costó escribir?
La historia de Isabel de Francia porque es un periodo muy duro, muy, muy duro y muy cruel. Y ahí me encontraba con unas escenas, con las torturas que, alguna las he matizado porque me parecía muy desagradable y tampoco se trataba de hacer un gore. Prefiero recrearme en el trineo de Catalina que en las torturas o en la muerte de Eduardo II.
¿Qué historia es la que más te ha sorprendido o te ha gustado?
Me gusta mucho la historia de Isabel de Borbón Parma, esa niña llegando a la corte de Viena, que es otra de las escenas, la escena de la boda, también me parece plásticamente impresionante y me gusta la de Matilde de Dinamarca, porque creo que primero recuerda un poco los tres personajes, ese triángulo amoroso, a la historia de Arturo, Lancelot y Ginebra y es el personaje del médico, me parece muy atractivo y además hay una revolución muy necesaria en esa Dinamarca que estaba anclada en las tinieblas.
Las historias de las reinas están ordenadas de forma cronológica
Sí, las he ordenado por orden cronológico porque me parecía bonito llegar de Urraca a Paola, ver cómo evolucionan esos 900 años, esos nueve siglos e incluso los vestidos, como verás, no solamente es historia pura y dura, también me gusta mucho hablar de la moda de cada momento, con lo que implicaba y de la descripción de los trajes. Me encanta.
Entonces, el hacerlo cronológico me parece que nos ayudaba. Por ejemplo, indagué mucho en los dos trajes de Catalina de Lazarina, el de la coronación y el de la boda, porque eran un exceso de todo, pero luego, ¿cómo no pararse en Paola? Además, yo lo iba leyendo y había similitudes que me recordaban más al presente, el accidente automovilístico, el exilio de Lazarina, es como que no se puede comparar, pero el pasado siempre se refleja un poco en el presente. Bueno, hay alguna que otra similitud o coincidencia más que similitud. Sí, el marido de Paola queda huérfano por el accidente de tráfico el que muere su madre, igual que los príncipes ingleses ahora, y como tal, bueno, pues Balduino y Alberto y también su hermana Carlota fueron unos niños que vivieron la tragedia de perder a su madre con las secuelas pertinentes.