Luis Zueco: “Hay giros que el lector no se va a esperar”
Luis Zueco nos presenta su nueva novela El mercader de libros. Una perfecta historia en donde se entremezcla la intriga con el rigor histórico que traslada al lector a una época en donde la palabra impresa podía ser el arma más peligrosa.
¿Qué se va a encontrar el lector en El mercader de libros?
La novela está ambientada en el siglo XVI y entre otras cosas explica lo que es el final de la Edad Media, dando paso al Renacimiento, al humanismo, al siglo XVI que en España lo tenemos muy asociado a la conquista de América, pero en el resto de Europa no. Esa fecha para ellos no es muy importante. Primero porque cuando Colón llega a América ni siquiera sabe que la ha descubierto entonces, esa fecha en sí no les quiere decir nada. Además, las consecuencias de ese descubrimiento tardan muchos años en llegar a Europa. Para muchos países, sobre todo el centro de Europa, el fin de la Edad Media es con la caída de Constantinopla, del Imperio de Bizancio en 1453. Eso, tampoco, es muy importante porque llevaba ya mucho tiempo en decadencia. Lo que ocurre es que hay otra fecha que coincide, con el año 1453, que es el descubrimiento de la imprenta. La novela juega un poco con la idea de que este hecho realmente hace que se acabe la Edad Media y empiece la Edad Moderna es la posibilidad de imprimir libros y que los libros lleguen a todo el mundo.
En el libro reflejas muy bien esa época de cambios con la llegada de la imprenta, el descubrimiento de América
Los momentos de cambios son las épocas más interesantes porque, también, surge gente que no quiere cambiar y hay mucha incertidumbre. Es una época muy curiosa y poco tratada en la literatura ese paso de una época a otra.
Hablas de la imprenta, de la palabra escrita que, en esa época podía ser muy peligrosa. Con esta novela has querido hacer un pequeño homenaje a ello
Sí, es un homenaje a los libros. Antes de la llegada de la imprenta había grandes libros clásicos, pero no llegaban a la gente y los tenían el poder y la iglesia. Estaban ocultos en monasterios o tenía acceso a ellos un porcentaje mínimo de la población. La revolución es que un libro se pueda imprimir y hacer miles de copias y que esos libros lleguen a toda la sociedad. Allí es cuando se produce un cambio. Los libros pueden cambiar la sociedad y, de hecho, lo hacen. Las tesis de Lutero sino hubiera sido por la imprenta no hubieran tenido repercusión. Otro ejemplo, es cuando se descubre América, las cartas de descubrimiento enseguida se imprimen y se difunden por toda Europa. El poder imprimir algo y hacerlo accesible a todo el mundo cambió todo el concepto histórico de esa época.
Un libro de estas características requiere de un gran proceso de documentación, ¿cómo fue?
La novela tiene muchas partes. He explicado el contexto de la imprenta y otras muchas cosas y he tenido que documentarme mucho. En primer lugar, de los escenarios porque Sevilla es como el escenario principal, pero, también, hay una parte muy importante en Amberes, Italia y América. Todo ese movimiento hace que los conceptos políticos vayan cambiando, es la época en la que se corona emperador Carlos V, de las tesis de Lutero… Hay mucha información histórica y había que utilizarla en la novela, pero siempre al servicio de la trama. La acción de la novela es la trama y el concepto histórico siempre está en un segundo plano.
El mercader de libros es una novela histórica y a la vez tiene aventura y misterio
Esta novela es muy de aventura. Quizás tiene otras partes que son de misterio. El personaje principal da mucho juego con sus relaciones personales que son como muy circulares. En la novela hay muchas sorpresas y hay giros que el lector no se va a esperar.
¿Cómo ha sido el proceso de creación de estos personajes?
Yo creo que los personajes secundarios son muy importantes. En este caso está Sebas que es muy importante porque es un contrapunto. Maximiliano, los personajes femeninos, el impresor o Hernando Colón. Hay mucho personaje secundario y yo creo que a las novelas muchas veces lo que les da esa diferenciación, de que sea mejor que otra, son los personajes secundarios que hacen que haya otras tramas. En la novela he intentado que haya varias subtramas y que los personajes secundarios tengan la misma importancia que el principal, en este caso es Thomas.
La vida de Thomas comienza a cambiar una vez llega a España porque, al principio, no es muy buena
Al principio lo pasa muy mal. Tiene que huir de su ciudad natal de Habsburgo, tiene que recorrer toda Centro Europa ganándose la vida como puede y cuando empiezan a irle las cosas bien vuelve a empezar yéndose a España y, lo mismo le ocurre cuando se va a América. Yo creo que se muestra la época que se vivía antes porque ahora ya es más estable. Tú empiezas un trabajo y es todo más lineal. En el siglo XVI y XVII podías empezar como escritor y acabar como soldado. Se daban mil vueltas y eso es lo que quería reflejar un poco en el personaje.
La Biblioteca Colombiana de Sevilla es un escenario primordial en esta novela
Es un lugar muy poco conocido. Yo he hablado con gente y muy pocas personas la conocen o han estado dentro. Esto es algo que me choca porque se encuentra a los pies de la Giralda. Todos los turistas de Sevilla pasan por delante de donde están los fondos de la biblioteca colombina. Aunque, se perdió muchísimo sigue habiendo libros muy importantes de Cristóbal Colón o de Erasmo. Esto es un homenaje a esta biblioteca por todo lo que fue en la época. El problema es que duró tan poco tiempo porque cuando muere Hernando Colón la biblioteca se pierde. No somos conscientes de la importancia que tuvo. Fue la primera biblioteca moderna.
Al leer tu novela me ha gustado mucho como reflejas hechos como este, el esclavismo o la llegada a España de nuevos productos como puede ser el tabaco
Cuando vi lo de los productos, me chocó mucho que el que triunfara fuera el tabaco. Parece ilógico porque viene la patata, el tomate, el maíz o el cacao que son productos que, a día de hoy, son necesarios sin los cuales casi no comeríamos. En cambio, lo que triunfa es el tabaco. Es muy curioso y, sobre todo, que se vendiera como una medicina con lo perjudicial que sabemos que es. Fue un producto que triunfó no más llegar y, en cambio, la patata necesitó siglos para darse cuenta de las propiedades que tenía. A veces esto no lo entendemos y tenemos que ponernos en el lugar de esa época. Antes, las comidas que se hacían en Europa eran muy simples precisamente porque nos faltaban muchos productos que utilizamos ahora. Las especias eran muy importantes, eran caras y las traían desde muy lejos. Un mismo plato, en esa época, podía comérselo un campesino como alguien de la nobleza con la única diferencia de agregarle esas especias.
¿Qué ha sido para ti lo más complicado a la hora de escribir este libro?
El poder hilar toda la trama de Sevilla ya que es la más compleja porque se mezcla el misterio, el tema de la impresión, la biblioteca colombina… Abrir toda la trama e hilarla para que sea muy potente fue complicado porque el personaje venía de Amberes, luego se tenía que ir a América. Hilarlo fue muy complejo porque la parte esencial de la novela es esa.
A pesar del poco tiempo que lleva la novela en el mercado, ¿cómo estás recibiendo la acogida por parte de los lectores?
Muy bien, pero con esta situación que estamos viviendo es más difícil llegar a todos. En la primera semana ya hubo gente que se había leído la novela y en ese sentido muy bien. Yo estoy contento porque la novela la hemos cuidado mucho, el título, la portada… La novela lleva terminada desde septiembre del año pasado y hemos estado preparándola muy bien y con mucho cuidado porque queríamos que estuviera todo perfecto. Yo creo que el producto final ha quedado muy bien.