Cris Imaz: “Vuela es una reconciliación conmigo misma y con el poder que tenemos en las relaciones”
Cris Imaz es una joven cantautora que, a través de sus canciones, busca hacer verso lo adverso bajo un sonido pop-folk. El 2025 ha sido un año intenso para la artista, quien ya nos ha regalado los cuatro primeros adelantos de su nuevo álbum. Entre ellos destacan «Limbo» junto a Marc Wile, «Me aburro», «manzanilla y miel» con nats y el más reciente, «Paula».
Ahora ha dado un paso más con «Vuela», una canción dedicada a todas aquellas abuelas que rompen las reglas de lo que deberían o no hacer, rompiendo patrones y acabando con todas las ataduras. Porque son capaces de volar por encima de todo lo que la sociedad espera de ellas. Con este nuevo tema, Cris Imaz nos acerca aún más a «Creciente», su inminente álbum, en el cual reflexiona sobre el ritmo frenético de la vida actual y la importancia de la presencia.
Este nuevo adelanto del disco hace reflexionar sobre el poder de las relaciones y los miedos al amar. ¿Cómo fue el proceso de creación?
Surgió de una experiencia muy personal: darme cuenta de que en las relaciones tenemos una responsabilidad cuando otro se abre y como que vuelca su vulnerabilidad nosotros. Existe hoy una tendencia a pensar que debemos huir de la red de los demás; para mí, esta canción es una lectura de cómo gestiono el poder en mis espacios. Nació de muchas preguntas personales que, con el tiempo, he ido redefiniendo un poco hasta hacer las paces con ese concepto, llamándolo responsabilidad en lugar de poder. Ha sido, por así decirlo, una reconciliación conmigo misma.
A nivel musical, ¿cómo lo fue la composición?
Fue curioso, porque la música fue de la mano de la letra. Es una canción que no tiene un estribillo convencional; tiene muchas partes y simplemente fui tirando del hilo para ver a dónde me llevaba. Junto a la banda, desarrollamos la parte instrumental como una especie de catarsis de ese poder, añadiendo coros que, en mi opinión, elevan mucho el tema.
El videoclip está rodando en plano secuencia, ¿cierto?
Sí, se grabó todo de una toma en la playa de Trengandín (Noja, Cantabria). Fue muy divertido, aunque hacía un día horrible, lo que generó un contraste interesante con el concepto del poder. El lugar es precioso, pero el clima era hostil, incluso hubo una tormenta de arena que se alcanza a ver, lo que nos obligó a gestionar esa energía del entorno.
A la hora de escoger la forma de hacer los videoclips, ¿lo tienes muy claro?
Estos videoclips son todos como en torno al norte. Queríamos que fueran sencillos de entender que apoyaran los mensajes de las canciones.
De los cuatro temas que has sacado hasta el momento, ¿cuál es el que te ha sorprendido más por la acogida que haya podido tener por el público?
Elegir los singles siempre es algo complejo. Al enseñar las canciones a mi entorno, cada uno tenía una opinión distinta sobre cuál funcionaría mejor. Al final, ha sido una combinación entre seguir mi intuición y escuchar qué temas sentía la gente como más representativos del álbum.
¿Hay fecha ya para la salida del disco o podremos escuchar algún single antes?
Justo ahora estoy definiendo el arte del disco. Estoy en la fase final; la música está lista, pero me falta cerrar la parte visual y artística. No tengo una fecha cerrada todavía, pero estoy trabajando intensamente para que vea la luz muy pronto.