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Lara Siscar: “He asumido como tarea el expresarme a través de mis mujeres protagonistas”

Flores Negras es el título de su segunda novela. Foto: M. Tobajas

Periodista, presentadora de televisión y escritora. Lara Siscar ha trabajado en informativos del canal 24h, ha presentado el Telediario del fin de semana, entre otros trabajos. Desde enero de 2018 presenta y dirige Asuntos públicos, un programa de análisis de las noticias del día y entrevistas en el canal 24h. Su faceta como escritora comenzó en 2015 con  su primera novela La vigilante del Louvre.

Ahora ha salido a la venta su segunda novela Flores negras  que cuenta la historia de Berta, una locutora de radio que trabaja en un programa en donde sus oyentes hablan de la soledad y el desamor, pero un día a partir de una llamada telefónica de un desconocido hará que se produzca un escándalo en las redes sociales. El escándalo hará que Berta tenga que volver al pueblo con su madre, en donde los fantasmas del pasado no tardarán en unirse a los del presente y poner a prueba la coraza que la protagonista ha creado para sobrevivir.


Pregunta.- Su primera novela fue La vigilante del Louvre regresa unos años más tarde con Flores negras, ¿cómo ha sido este regreso?

Respuesta.- Está siendo muy satisfactorio porque en esta segunda novela decidí conscientemente hacer algo distinto a lo que hice en la anterior. Esta segunda novela está escrita en tercera persona y no en primera, no es tan intimista como la anterior, también es más dinámica en la lectura y contiene más sentido del humor y un poquito de misterio porque quería ante todo divertirme. Parece que ha salido una novela digna así que el regreso ha sido muy satisfactorio.

P.- ¿Cómo surge su vocación por escribir novelas?

R.- Ante todo siempre he sido una persona muy lectora. Desde que tengo uso de razón siempre he sido algo tímida y algo introspectiva, salía muy poco cuando era jovencita y he ocupado mi tiempo de ocio en leer cualquier cosa que caía en mis manos. El paso de ser una lectora empedernida a intentar escribir algo tuyo me parece algo muy natural. Yo creo que casi todos los escritores antes han sido lectores.

P.- Además de escritora es periodista, ¿en qué faceta se siente más cómoda?

R.- Afortunadamente no tengo que escoger y son complementarias. El periodismo me gusta mucho, en lo que se refiere a mantenerte apegada absolutamente a la actualidad, a las noticias, a lo que pasa en tu vida, en la vida de los tuyos, de la ciudadanía y se aprende mucho de saber la forma en la que funciona un país, esto yo lo tengo gracias al periodismo. La literatura lo que tiene es la capacidad de poder expresarme como yo quiera, de poder contar mis historias literalmente, es decir, aquello que me preocupa, lo que no me parece bien, aquello que creo que tiene que ser señalado y es maravilloso poder hacerlo en un texto de ficción que utilizo como excusa para expresarme con toda libertad. Como no tengo que escoger por ninguna de ellas me quedo con las dos.

P.- Su libro es una ficción e invención, pero nace a partir de una historia que salió en 2010 en los medios de comunicación sobre una niña de 14 años que fue liberada al haber ejercido la prostitución en un pueblo, ¿por qué se inspiró en esto?

R.- Me impacto mucho la historia real que no es exactamente lo que se cuenta en la novela. La historia real fue una niña de 14 años que se marchó de Madrid y acabó en un pueblecito pequeño de Badajoz, primero por voluntad propia, pero a las dos semanas de estar ahí ella quería volver a Madrid, quería volver con sus padres y se encontró que con el hombre que había estado se negó a dejarla libre. La tuvo retenida contra su voluntad y la prostituyó. Esta niña estuvo en un pueblo pequeño de Badajoz de menos de 5.000 habitantes tres meses siendo prostituida. A mí lo que me produjo un shock interno fue no solo el caso en sí, que ya es bastante cruel, sino que pudiese suceder en un lugar tan pequeño donde todo el mundo se conoce y es imposible que una persona pase desapercibida. Era niña nueva, de fuera, rubia, joven, era imposible que en el pueblo no se supiese que esa niña estaba ahí y también, era imposible que no se supiese que estaba siendo prostituida porque hombres del pueblo. En un juicio que se celebró confesaron que efectivamente habían hecho uso de sus servicios.

Con lo que yo me quedé fue el mecanismo de interacción entre las personas en los pueblos pequeños. Con ese germen que es la prostitución de una menor y con ese enorme contexto que es una comunidad cerrada, un pueblo pequeño. Una especie de claustrofobia rural que tiene el vivir en una  aldea, que tiene partes muy positivas como la cercanía, estar muy cerca de gente como tu es muy acogedor y te hace sentir muy seguro, pero al mismo tiempo también te deja muy poco margen para la libertad porque todo el mundo te conoce, sabe quién eres y todo el mundo te tiene al alcance de la mano. Entonces, esa difícil relación en un pueblo pequeño fue lo que yo quise explorar y explotar, sobre todo porque yo soy de pueblo, yo me crié en un pueblo pequeño y a los 12 años cambié de pueblo, es decir, fui la forastera de otro pueblo pequeño. Se lo que es vivir en un pueblo y me apeteció ir por ahí.

P.- ¿Cuál ha sido la parte más complicada a la hora de escribir esta novela?

R.- Intentar que, aunque la historia sea difícil y dura porque en esta historia también se refleja la violencia contra la mujer, el sentido del dominio que tienen algunos hombres con las mujeres y la tiranía de las redes sociales. Me resultó difícil aunque creo que pude conseguirla que no fuese demasiado dramática, que no fuese trágica y resultase triste, es decir, intercalar algunos puntos de sentido del humor. Intentar conseguir eso era difícil a la hora de cómo hacerlo, pero después me di cuenta que siendo sincera con mi mirada, alejándome un poco y tomando algunos puntos como de absurdo, en algún momento incluso surrealistas que lo podía conseguir. Esta fue mi mayor preocupación.

P.- Entre sus personajes principales siempre se encuentran las mujeres como protagonistas. ¿Por qué estos personajes?

R.- Es mi manera de hacer feminismo, un feminismo tranquilo, sensato y muy amigo de los hombres que son cada vez más feministas. Creo que las mujeres algunas veces nos hemos retratado en las novelas con una serie de estereotipos que no son reales. Nosotras no somos tan románticas, ni tan sensibles y tampoco tan locuaces. Nosotras somos seres humanos normales con nuestras miserias y maravillas. Yo he asumido como tarea el expresarme a través de mis mujeres protagonistas haciéndolas fuertes, pero reales, es decir, heroínas del día a día.

P.- Coincide que el tema de la mujer está muy en auge últimamente

R.- Sí, es verdad. En este sentido yo creo que es una suerte esta cosa casual, pero aunque la novela haya salido ahora desde que se acabó de escribir hasta que se publicó han pasado meses. Realmente yo creo que no es casualidad. Creo que esto viene dado por esta ola de renacimiento de la voz de la mujer, ya no solo hablamos de feminismo sino de la voz de la mujer aunque cada una hable desde donde considere oportuno, pero la voz de la mujer tiene que sonar muy fuerte. Venimos ya de meses de antes donde hay un altavoz tremendo desde la parte del mundo femenino y supongo que eso también se ve en esta novela. Digamos que una no se puede aislar de la realidad y, la realidad afortunadamente nos lleva a escuchar la voz de las mujeres cada vez con un tono más alto.

P.- Berta en la novela es locutora de radio, ¿has buscado mostrar el papel que ejerce la mujer en los medios de comunicación?

R.- Sí, el mundo del periodismo no es ajeno al resto de la realidad social y, en el mundo del periodismo el trabajo de las mujeres ha estado bastante estereotipado. Ahora, contamos con varios ejemplos de mujeres periodistas que ellas llevan adelante, como líderes, los grandes espacios periodísticos de este país, pero hasta ahora no era muy habitual. Poner a una mujer periodista también me facilita que el punto de vista de mi protagonista y yo sea más cercano. Eso me facilita a la hora de explicar las historias con cierta veracidad.

P.- Otro de los temas importantes por los que pasa la protagonista es las críticas en las redes sociales. ¿Consideras que en los últimos años están adquiriendo una gran importancia?

R.- Creo que las redes sociales tienen una parte positiva incuestionable y que yo reconozco, pero creo que tienen una parte negativa muy peligrosa, no solo por el daño que hacen sino por el potencial de daño que tienen. Creo que en ocasiones no se cuestiona lo que las redes sociales señalan y, aquello que las redes sociales señala si hay que prenderle fuego se le prende fuego sin preguntar y, eso me parece muy peligroso. Es como quemar a una bruja porque alguien dijo que era una bruja sin pararte a preguntar y a analizar si realmente lo es o no, pero cuando esa persona quiere hablar ya está quemada. Me parece muy peligroso sobre todo porque ese espacio va creciendo también por lo que son y lo que pueden llegar a ser.

P.- ¿Qué les dirías a los lectores para que leyeran Flores negras?

R.- Les diría que este relato tiene una base muy real que ellos mismos reconocerán. Forma parte de si no es un todo en una parte de su día a día, que nos puede pasar a cualquiera, que tiene también su punto de misterio para hacer agradable la lectura aunque solo sea por el ejercicio de leer, que ya es mucho más que suficiente. También, hay una parte de mí que uno no puede evitar compartir incluso con el pudor que acompaña a ese saber que te están leyendo también a ti y que de alguna manera esperas que sea acogido por el lector porque el lector tiene el poder de ponernos muy nerviosos a los escritores. Espero que le den una oportunidad.

P.- ¿Te encuentras trabajando en algún otro proyecto?

R.- En la mente tengo algo, pero está muy difuso que realmente todavía no es nada. Si esta novela se vende mínimamente y me da la oportunidad de volver a publicar algo sacaré.

P.- ¿Qué libro recomendarías a los lectores?

R.- Tengo un autor de cabecera que desde que lo descubrí lo leí de tirón y lo absorbí que es Thomas Bernhard que tiene un nivel de escritura muy oscuro, profundo y levemente maniático, pero tan especial que si te atrapa no puedes escapar de él. El primer libro que leí de él se titula La calera y si a alguien le apetece asomarse a algo diferente se lo aconsejo.

1 pensamiento sobre “Lara Siscar: “He asumido como tarea el expresarme a través de mis mujeres protagonistas”

  1. Sin dudas, Lara Siscar es una escritora sumamente inteligente, juiciosa y sensible. Son tres cosas distintas. Ella las tiene. Y debe ser muy culta. No dudo que será una gran novelista que sabe recoger y plasmar con maestría inusual lo real y la ficción, transformando ambas cosas en una materia nueva para producir asombros. Además, da gusto oirla o leerla en las entrevistas. Es precisa, sobria, íntima. Nunca podría pasaría inadvertida. Será un fenómeno reivindicativo de las novelistas originales y desafiantes. Debería presentar sus novelas también en América Latina. Ahí será recibida con anrumadora acogida y admiración.

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