Julieta París: “Una vida llena no es una vida plena”
En ‘La belleza de la ausencia’, Julieta París profundiza en todo aquello que nos falta: desde las pérdidas más dolorosas hasta la desconexión con uno mismo en un mundo saturado de estímulos. En esta entrevista, la psicóloga y escritora analiza cómo convivimos con el vacío, la incertidumbre, la muerte y la nostalgia, y reivindica la importancia de asumir, y no resignarse, ante aquello que inevitablemente forma parte de la vida.
Julieta París enhorabuena por este libro ‘La belleza de la ausencia’. Me ha parecido de esos que una quiere tener siempre a mano para consultarlo varias veces
Muchas gracias. Ojalá sea así. Creo que todos enfrentamos ese vacío del que hablo en el libro y era importante escribir sobre ello.
Hablas de ausencia en un sentido amplio, no solo de personas que ya no están
Exacto. La ausencia es todo lo que nos falta: silencios, espacios incómodos, anhelos no cumplidos. Y ahí es donde a veces están las respuestas importantes.
¿Cómo surge la idea del libro?
Surgió hace muchos años. Como psicoterapeuta escucho a muchas personas hablar de anhelos. Un anhelo nace de la percepción de que algo falta.
En el libro planteas que, tras un cambio o una pérdida, también nos echamos de menos a nosotros mismos
Sí, mucha gente se extraña a sí misma. Por eso el libro termina con la nostalgia de uno mismo, con la propuesta de volver a ti.
¿Tiene esto que ver con la sociedad y la sobrestimulación?
Totalmente. Vivimos hiperestimulados. Confundimos una vida ‘llena’ con una vida ‘plena’. La plenitud está en la serenidad.
Hablas también de la incertidumbre como una maestra
Sí. La incertidumbre es inevitable. Aceptar que no lo sabemos todo permite abrir espacio al asombro.
Abordas la muerte desde un lugar sereno
La muerte es la única certeza que compartimos. El dolor se transforma en amor con el tiempo.
Entonces la idea sería convivir con lo que fue
Exacto. El duelo no es ausencia total, sino otro tipo de presencia.
El libro también trasciende ciertos discursos de autoayuda
Sí. Propongo profundizar: asumir no es resignarse. Explico esa diferencia porque se confunden mucho.