Jordi Solé: “En Nigeria son muy religiosos de dos religiones a la vez”
La noche de Damballah es una novela magistralmente escrita, con un ritmo endiablado, con el pulso narrativo de los clásicos del género, con el tono irónico y la mirada dura, cínica a veces, incisiva siempre de los mejores narradores de la novela negra más descreída, más callejera. Jordi Solé nos muestra una Barcelona esquinada y grasienta por la que pululan personajes en los que no siempre reparamos, encabezados por un policía, Lluís Artigas, llamado a convertirse en mítico antihéroe, y nos confirma a su autor como una de las voces más sobresalientes de nuestro panorama narrativo.
¿Cómo nace esta historia?
Nace de un reportaje que emitió hace mucho tiempo TV3 titulado Ivie Okundaye, una chica de carretera. Empezaba con el encuentro del cadáver de una chica nigeriana que habían atropellado en la frontera con Francia y que había abandonado en una cuneta. La primera reportera que llegó hasta ahí y que es una periodista fabulosa, Anna Teixidor, decidió tirar del hilo y llegó a viajar hasta Nigeria para conocer a la familia de la chica. Ahí en Nigeria descubrió todo el tema del vudú que rodea al tráfico de mujeres nigerianas y que lo hace único.
Además del documental cómo ha sido la investigación para tratar este tema
Lo primero que hice fue ponerme en contacto con Anna Teixidor para que me fuera guiando. Ella fue muy amable y me dirigió hacia diferentes fuentes. Luego investigué un poco hacia el vudú que es algo que a mí siempre me ha dado bastante miedito. Me atrajo la historia porque hace muchos años vi la película Los creyentes de John Schlesinger en donde aparecía Martin Sheen que tenía de trasfondo el vudú y me dio tanto miedo que ya se me ha quedado para siempre.
¿Siguen presentes los ritos del vudú en la actualidad?
En Nigeria seguro. Aquí no encontré ninguna noticia de que se haga. En Nigeria se da la circunstancia de que la gente es muy católica y a la vez creen mucho en los ritos vudú. Son muy religiosos de dos religiones a la vez.
Este componente sobrenatural en la novela engancha al lector tanto como la historia de la periodista Mónica Vidal y el agente Artigas
Mónica es un poco para meter mi universo en la novela. Yo tengo otros libros en donde aparece el bisabuelo de Mónica que es el que le da la pistola con la que se salva. Esa pistola aparece en otras novelas. Quería situar este libro dentro de este universo particular y me pareció que una de las formas era hablar de la bisnieta del personaje de los otros libros. Artigas es el clásico antihéroe. Es muy difícil cuando estás escribiendo una novela negra el no usar un tipo de personaje que otro autor ya haya utilizado de una forma brillante antes que tú. Hay detectives de todas las clases: ricos; pobres; listos; tontos; negros, blancos… ya están todos pillados. Lo que tienes que hacer es usar uno que ya se ha usado antes y hacerlo de la mejor manera posible. A mí me parecía que este policía corrupto, pero a la vez un personaje que no fuera gratuitamente de malo y quería contarlo bien para que se entendiera lo que hacía, no para disculparlo.
La novela engancha desde la primera línea. En tu caso eres un autor de dejarse fluir en la escritura o tenerlo todo atado
No, no yo no creo nada en la escritura de dejarse fluir. Creo muchísimo en la preparación, en tener una escaleta muy bien definida y en pensar cada paso que das. Cuando veo una historia de un autor que está bloqueado o que no consigue salir de ahí siempre pienso que no te lo has preparado bastante. Se de gente que escribe así y se le da muy bien. Yo sería incapaz de hacerlo de esa manera.
¿Cuánto tiempo te ha llevado escribir la novela?
Escribirla en si me llevó unos cuatro meses. Lo que pasa que luego está el tema de reescribir y siempre que vuelves a leerla encuentras cosas que puedes mejorar o que no te gustan. En las galeradas del libro pensaba que estaban bien y cuando me las leí le hice mil cambios. Estoy seguro que si me volviera a leer el libro encontraría cosas que las cambiaría y las haría mejor. A los cuatro meses iniciales le sumaría otros cuatro reescribiéndola. Una parte importante del trabajo lo hice durante el confinamiento y el estar encerrado sin hacer nada resultó mucho más fácil.