Portada » Entrevistas » Daniel Ruiz: “La novela obedece a la necesidad de montar una fiesta”

Daniel Ruiz: “La novela obedece a la necesidad de montar una fiesta”

Daniel Ruiz nos habla su último libro “Amigos para siempre” donde nos presenta a Pedro, Lorite, el Rubio, Sebas y Marcelo que son amigos desde el instituto. Juntos han superado numerosas vicisitudes, han vivido momentos luminosos y afrontado desgracias. Y a pesar de que tomaron caminos distintos, y de que ya no se ven con la frecuencia de antaño, siguen permaneciendo unidos.

Ellos y sus parejas forman el chat de whatsapp llamado «Amigos para siempre». Y han quedado para celebrar el cincuenta cumpleaños del mayor del grupo, Pedro. Se las prometen muy felices: habrá alcohol, música, buenos amigos, la velada tiene que ser inolvidable. Y lo será, sin duda. La noche más inolvidable de sus vidas…


¿Cuéntanos un poco sobre esta novela?

La novela obedece a la necesidad, en un momento determinado, de montar una fiesta. Era una necesidad mía en un momento como el de la pandemia en donde no estábamos para muchas fiestas. Yo tenía la novela iniciada cuando empieza toda la crisis sanitaria. Una novela generacional en donde quería hablar de un grupo de amigos metidos en la cincuentena, analizar sus dramas, y preocupaciones. Cuando llegó la cuarentena ya había asentado a todos esos personajes en torno a una fiesta de celebración que era el 50 aniversario del hombre mayor del grupo, Pedro. Esta reunión que prometía ser una noche inolvidable, finalmente lo va a ser. No por lo que los amigos esperan ya que todo se va a ir complicando.

Es muy común que en las cenas con amigos suela pasar algo

Sí, sobre todo en las cenas con amigos que se conocen desde hace tanto tiempo. En ellas cada uno ha evolucionado de una forma, se les han añadido las parejas, los hijos, los intereses creados y hay un planteamiento de la amistad un poco viciada.

Uno de los temas que tratas en la novela son las preocupaciones que tiene esa generación

Son problemas de cualquier generación. Antes existía un poco la crisis de los 40, pero ahora con la tasa de vida y la longevidad creo que la crisis se ha corrido a los 50. Esta crisis es la de gente que está, más o menos, en el ecuador de la vida y que llega un punto que las metas que se esperaba conseguir cuando era adolescente es difícil que las consiga y tienes que saldar cuentas o recuperar el tiempo perdido. Los dramas que están en la novela están presentes en casi todas las generaciones aunque, hay algunos componentes que tienen que ver con la madurez. Por ejemplo, los hijos, la familia, la pareja, la cuestión del dinero y la política… estas cuestiones son las que preocupan a la gente de mi generación.

¿Cómo ha sido llevar a cabo estos personajes tan diferentes?

Al intentar hacer un retrato a las personas de mi generación lo que pretendía era crear diferentes tipos de personajes en donde el lector se pudiera identificar con ellos y, también, para que se viera el choque dialéctico entre los diferentes personajes. Al final, toda la madrugada va avanzando con los diferentes enfrentamientos que van teniendo los personajes que aun siendo amigos tienen intereses muy distintos.

Amigos para siempre es ironía, sarcasmo… un cóctel perfecto

Nos hace falta el humor porque venimos de un momento de mucha pesadumbre y, también, nos hace falta reírnos de nosotros mismos. Al final, la novela es un acto de autoflagelo, de reírse de uno mismo porque creo que la base del humor es ridiculizarnos a nosotros mismos y, sobre todo, analizarnos para ver cuánto de miserable y de patético tenemos en nuestra vida. La risa y reírnos de nosotros mismos es un ejercicio muy saludable.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *