Cristian Schleu: “El valor añadido era proponer que todo girara alrededor de los conocimientos de un chef”
Muerte en tres texturas es una novela sensorial, salvaje y muy visceral. Cristian Schleu combina la tensión del mejor thriller psicológico con el ritmo frenético de la cocina profesional.
Una novela con un ritmo frenético que combina muy bien con el thriller psicológico, ¿cómo lo consigues?
Yo me he dedicado varios años a la publicidad y siempre estás pensando ideas. Esto surgió de una manera muy casual. Iba un día en moto pasé por delante de un restaurante donde hacen unos garbanzos tremendos y al cabo de unos metros vi un accidente de moto. Una ambulancia estaba asistiendo a la persona que estaba en el suelo y, entonces empecé a imaginarme lo peor. Imaginé fracturas, heridas, pero no veía nada. Ahí es cuando justo pensé que si esta persona acababa de salir de comer a lo mejor se encontraban con los garbanzos ahí dentro. La cabeza no deja de pensar cosas y decidí que podía ser un buen punto de partida para escribir algo. Y, ya si lo enmarcamos dentro de unos homicidios estarían ahí unos sargentos, comisarios y pensé que ya se había escrito mucho sobre ello. Se me ocurrió que tenía que poner a un chef para que pilotara todo alrededor de él. Fue así como surgió el primer chispazo.
Después de dos años, estaba a final de un curso de escritura y teníamos que elaborar nuestro proyecto. La verdad que los tres años de escritura me han servido para tener herramientas y crear este ritmo tan frenético.
Dos cocineros Philippe y Tsu se vuelven imprescindibles para ayudar a la policía a resolver los crímenes
Se había escrito mucho sobre policías, sargentos… y para mí el valor añadido era proponer que todo girara alrededor de los conocimientos de un chef. Me estaba debatiendo entre dos perfiles muy diferentes. Por un aparte, un old school, afrancesado y clásico y, por otro un perfil más joven, digital y sin ningún tipo de miedo ni tapujo. Así que me decidí por los dos.
Las redes sociales juegan un papel fundamental dentro de la novela
Philippe vive con un miedo constante tanto por la parte personal como por lo que le cae encima al colaborar con este caso. Él se ve muchas veces “obligado” a adentrarse en las nuevas tendencias, en el qué dirán, al no quedarse atrás… la cocina al entrar las redes sociales también están en continuo cambio y es todo el rato innovación. Lo tiene muy presente y es un agobio incorporado que lleva.
Tsu en este sentido lo complementa a la perfección. Muchas veces Philippe se ve reflejado en Tsu y le sirve de termómetro para medir las cosas. Inicialmente yo había pensado en un personaje y me decantaba más por Tsu. Pero pensé que Tsu al ser tan hermético no me podía ofrecer tanto juego al verlo desde fuera, desde los ojos de Philippe.
No solo la trama de los asesinatos, conocer la vida de ellos dos hace que te enganches todavía más a la novela
Totalmente. En los libros en general el tema de la trama y ver la portada te hace querer comprar la novela, pero, después, dejado este momento de dopamina lo que te tiene que crear es un sentimiento prolongado de enamoramiento que te lo da los personajes. En esta novela he trabajado mucho la caracterización de estos personajes para que se les abriera un interrogante y le llegara al lector.
Una emoción tras otra que no sabes por dónde va a seguir y eso lleva a que el lector esté siempre alerta
La trama sería una cadena de interrogantes, pero lo que te genera realmente suspense es cuando el lector no sabe nada, no sabe lo que le va a pasar a ese personaje al que le ha cogido tanto cariño. Ese interrogante que se abre es el que hace que el lector se quede realmente enganchado.
Un asesino sádico e inteligente, ¿cómo ha sido crearlo?
Me estuve documentando bastante, me pasaron muchas tesis de asesinos enserie a nivel internacional y nacional y, también, estuve hablando con una criminóloga. Realmente solo con los datos se me ponía la piel de gallina. Eso me sirvió de inspiración y profundizar en lo que puede ser un perfil así. En la novela es un psicópata muy grande, lo tiene todo muy calculado y se le nota un tono de entreno muy bestia. También he de decir que tiene un lado humano bastante importante. Eso lo plasma muy bien con los alimentos que emplata en los orificios que deja en el estómago de las víctimas. Eso denota una sensibilidad que hace que no lo repelas tanto y te hace preguntarte quién está detrás de todo esto.
La forma en la que describes los platos en la novela hace que incluso quieras “probarlos”
De eso se trataba. Yo no quería recrearme en el morbo, en la sangre o en la víscera que sí que existe ya que es el modus operandi. Intentaba darle un toque más romántico y atrayente. Quería que incluso el lector se preguntara si le apetecía probar ese plato. Es bestia pensar que alguien te lo haya dejado de esa manera después de que otra persona lo haya ingerido.
La familia también tiene un efecto clave en el libro
Hay muchas subtramas. No me intentaba recrear mucho en la sangre, quería hablar de cosas más cotidianas y del día a día. No nos olvidemos que Philippe es un padre de familia que está pasando un duelo y una hija en plena efervescencia en la época de su pubertad. Se le abren problemas y obstáculos en el camino en donde todo el mundo se puede sentir identificados. Hay veces que te llegas a olvidar del asesino que está ahí matando.