Inma Miralles: “Una temporada con las Malva Roller Dolls es una historia de reivindicación de identidades”
La autora nos presenta su libro ‘Una temporada con las Malva Roller Dolls’ donde nos cuenta la historia de Priscila que lo tiene todo en la vida, dinero, éxito profesional y un futuro perfecto al lado de Andrés. A pesar de parecer tener una vida envidiable algo la descoloca. Hasta tal punto que una ira incontrolable se manifiesta y en un intento de canalizarla empieza a practicar roller derby. Un deporte de contacto donde la violencia es parte del juego y donde su linaje y fortuna no significan nada. Allí conocerá a Lurdes, Mery y Amelia. Entre patines, sudor y colisiones, Priscila descubrirá que hay heridas que no se curan con dinero y que hay placeres —y peligros— en dejarse llevar por el impacto. Esta novela de Inma Miralles, divertida, afilada y de rabiosa actualidad, levanta la voz en temas que generan importantes debates, individuales y colectivos.
¿Cómo surge esta historia?
Me gusta contar esta historia porque es algo extraña. La novela surgió espacio temporalmente de manera muy distante. Un día se me empezó a aparecer una chica con un enfado muy grande en una fiesta. Y, cada cierto tiempo esa imagen tan concreta se me volvía a aparecer. Pero claro, yo no conocía a esa chica, no sabía qué le pasaba ni por qué estaba enfadada. Pero bueno, a lo largo del tiempo se me iba apareciendo. En ese momento yo estaba bien y no se me ocurrió por dónde coger esa imagen. Con el paso del tiempo, cuando empecé yo a estar, por motivos biográficos, tan enfadada, como que de repente volvió a mi cabeza esa imagen. Y a partir de ahí fue cuando yo empecé a tirar del hilo de esa historia.
Es un libro que aborda temas muy actuales como son la precariedad, las clases sociales o incluso la idea femenina
Yo creo que en el caso de las mujeres cada vez menos, por suerte, que ya se está como homogeneizando un poco más la educación, en cuanto a valores y permisividades, por así decirlo. Pero hasta hace muy poco tiempo no era así. Yo creo que las mujeres que hemos pasado nuestra adolescencia en torno a los 2000 hasta ese momento fuimos socializadas en una especie de taponamiento de nuestra rabia, de poca legitimidad para expresarnos y para decir todo lo que nos descuadraba o nos hacía sentir mal por dentro. Entonces, sí, a la hora de yo sentirme rabiosa, por así decirlo, en mi propia vida, esa imagen conectó conmigo y como que todo se convirtió en un miscmo cauce, por así decirlo.
¿Cómo ha sido para ti crear estos personajes?
Para mí, crear cada uno de estos personajes ha sido una auténtica aventura porque para mí era muy importante la verosimilitud y quería que fuese una historia de reivindicación de identidades. Aunque centrándolo un poco en ese tema, se puede decir que cada una de las historias de los protagonistas de este libro tiene que ver con legítimas la expresión de su rabia en el mundo.
Entonces, yo quería construir unos personajes que fuesen al mismo tiempo muy diferentes en el sentido de que se viese perfectamente el perfil de la identidad de cada una y al mismo tiempo que fuesen muy verosímiles. Entonces, puse mucho énfasis en trabajar la voz de cada una de ellas de una manera muy diferenciada. Cada una tiene unos recursos literarios y me permitía utilizar algunos trucos, por así decir, que en otra a lo mejor no me permitía.
Quizás el caso de Priscila es el más evidente de este flujo de conciencia un poco libre y totalmente caótico a veces y, también bastante poético porque tiene un ritmo de rima interna que le da ese sonido de pasos. Y luego, en el caso de Mery, yo creo que es la voz más narrativa. Si fuese una novela sobre Mery, la voz sería la parte más novelada dentro del libro. En el caso de Lurdes lo que pasa es que su voz es totalmente lírica y muy poética.
Coincido contigo en esas voces tan diferentes, pero que a la vez les hace ser iguales dentro de la pista
Eso también era súper interesante de explorar. Como la pista iba a ser una especie de catalizador de igualdad. Tiene como muchos extremos incluso contrarios porque a mí me interesaba mucho reivindicar la individualidad de cada una de ellas, me interesaba mucho reivindicar la grupalidad de cada una de ellas. Entonces, efectivamente, el grupo actúa como catalizador de homogenizar las diferencias que tienen, que son muchas, y convertirlas en un grupo de iguales que al final yo creo que es, en la literatura, en la vida, en todas partes, el único lugar, o sea, entre iguales es el único lugar donde puedes encontrar realmente relaciones satisfactorias. Si no, siempre hay conflictos, yo creo.
Es un espacio de confrontación personal en lo que es este deporte para ella y la pista
Sí, sí, totalmente. Es como un igualarse a través de la confrontación, a través del conflicto físico que implica el roller derby. Igualarse, porque al final son, yo creo que también es la magia de las actividades muy físicas, ya sea deportivas o de baile o lo que sea, que acercan mucho a las personas, todo lo que tiene que ver con el cuerpo es algo inevitable, todo lo que deja fuera ideas, pues eso, diferencias o discusiones, que es algo tan sencillo como un deporte cuerpo a cuerpo, como algún tipo de baile, y eso creo que siempre lima asperezas y siempre te sitúa en una posición de igual a igual.
El personaje de Amelia, que es un poco la que desestabiliza, en este caso a Priscilla, la protagonista
Sí, Amelia desestabiliza mucho a Priscila porque representa un poco, como el núcleo más de dinamitar las defensas de Priscila, que son muchas. Yo intenté orientar eso a un personaje que tuviese una emocionalidad totalmente desbordada, que es todo lo contrario que Priscilla.
Priscila también tiene una emocionalidad desbordada, es que esto fue interesante de trabajar, porque en el fondo Priscila y Amelia se parecen mucho, pero se expresan de manera diferente en la sociedad. Priscila también se desborda mucho emocionalmente, cuando está sola, sobre todo llora, y se siente muy triste, muy sola, muy mal, pero luego en público da totalmente el perfil de ser alguien totalmente autosuficiente, totalmente distante, frío, incluso agresivo. En el caso de Amelia no es así, Amelia es muy dulce, muy accesible, un poco inocente, un poco cándida, al menos de cara, como se expresa en el grupo. Es esa parte de emocionalidad y de afecto tan evidente que expresa Amelia y todo el mundo, lo que hace que Priscila se tambalee un poco, porque al final ella viene de un entorno donde el afecto ha sido algo totalmente ausente.
¿Por qué el roller derby?
Pues el roller derby, básicamente porque es un deporte de contacto, pero que tiene la particularidad que no tienen otros deportes de contacto, como podría ser el rugby o el fútbol. El roller derby tiene la particularidad de que es prácticamente, en un ámbito muy grande, practicado exclusivamente por mujeres. También lo practican hombres, pero es una cosa totalmente residual. Entonces, un deporte prácticamente exclusivo de mujeres, que implicase poner en juego físico.