Almudena de Arteaga: “La novela histórica siempre está de moda para el buen lector”
La Virreina Criolla es el último libro de Almudena de Artega en donde nos adentra en el mundo de un personaje fascinante como fue Felicitas de Saint-Maxent, condesa de Gálvez y virreina de la Nueva España. Una mujer que vivió entre el Antiguo y el Nuevo Régimen y ha sido, hasta ahora, increíble e injustamente olvidada. Ella simboliza el tornaviaje de todas aquellas mujeres que antes que ella marcharon a América buscando una oportunidad.
Enhorabuena por la novela. ¿Cómo es posible que sepamos tan poco de esta mujer?
Yo intento rescatar a mujeres olvidadas de la historia. Me puso sobre la pista de ella una hija de la revolución americana, que es un movimiento que hay de mujeres americanas que están a lo largo y ancho de este mundo. Recuerdan a mujeres que han vivido en su territorio. Luego, una tesis doctoral que leí también me puso sobre su pista. Como la mayoría de mis protagonistas o las mujeres que yo busco en la historia quiero que dentro de una vida acumulen muchas otras. Ella me cautivó desde el primer momento que empecé a investigar.
Después de leer tu libro considero que era muy importante sacar a la luz esta historia
Muchas gracias. Estoy de acuerdo contigo porque había muy poco o nada escrito sobre ella. Su marido Bernardo era más conocido, pero ella era una gran desconocida. Además, está enterrada en un pueblito cercano a Aranjuez.
Felicitas de Saint-Maxent fue una mujer que salió adelante por su valentía, su lucha y su constancia
Eran personas que se habían hecho a sí mismas. Se dice Condesa de Gálvez y se piensan que es de toda la vida. A ellos les da el título de condes el rey. Ella llegó con una mano delante y otra detrás a Canadá y luego emigró a la Luisiana. Por otro lado, su segundo marido Bernardo de Gálvez nació en un pueblecito muy pequeño al lado de Málaga y llegó a ser virrey de la Nueva España. Es una historia preciosa que se pasea por zonas de película. Su vida es apasionante, merece la pena contarla y sería maravilloso hacer una mini serie porque cada capítulo sería en un lugar y una aventura diferente.
Cada rincón por los que transcurre la novela es una maravilla. Te dan ganas de ir a visitarlos todos
Sí, ella llega en un momento dado, con dos hijos muy pequeños, a un fuerte en Haití y es precisamente el Fuerte Natividad que es donde llegó por primera vez Cristóbal Colón. Uno de sus barcos se queda ahí varado y tiene que dejar ahí a toda su tripulación. Al volver se encuentra con que los caníbales a toda su tripulación. Hay que imaginarse la cara de ella cuando le cuentan esta historia y llega a un lúgubre fuerte al borde de la costa caribeña con un calor paradisiaco. Ese capítulo es muy divertido.
¿Qué ha sido para ti lo más sorprenderte al conocer a Felicitas de Saint-Maxent?
La constancia y el valor de acompañar en la sombra a su primer marido. Ella se quedó viuda y con una hija con 19 años. La integridad y el cumplimiento de sus promesas creo que, también, son dos cosas fascinantes en ella. Hablaba español, francés y no le daba miedo nada, era muy valiente. Murió muy joven aunque tuvo muchas virtudes como mujer.
Como experta en novela histórica, ¿consideras que en la actualidad le damos el espacio adecuado a estas novelas?
Nosotros tenemos una plataforma de escritores de novela histórica en donde intentamos rescatar la historia de España porque es muy larga y muy importante. Yo siempre digo que con mis historias intento aportar una gotita de agua a un vaso. El que se acerque a Felicitas leerá su historia, pero estoy segura que luego querrá leer sobre Bernardo y querrá saber más sobre la ayuda de España. La novela histórica siempre está de moda para el buen lector.