Xavi Barroso: “Lo más difícil era aunar los conflictos en la trama”
Xavi Barroso publica su primera novela La avenida de las ilusiones con la que espera colarse en la biografía de muchos lectores. En este libro nos cuenta la historia de dos hermanas Francisca y María Romero llegan a la ciudad en plena Semana Trágica para servir a una adinerada familia de la burguesía catalana.
Francisca tiene un carácter indomable y sueña con ser artista y tener una vida más libre. Conocerá a Joan, un joven anarquista que le robará el corazón y le descubrirá el brillo y la magia del Paralelo. Un día, un fatídico acontecimiento sacude el alma de las hermanas y Francisca se lanza en busca de su sueño. Ella conocerá el lado más oscuro de la ciudad, la humillación, la soledad y un amor imposible que marcará su vida.
De esta historia y de estos personajes nos habla con más detalles Xavi Barroso en esta entrevista.
¿Con qué se va a encontrar el lector cuando lea La avenida de las ilusiones?
Se van a encontrar con la historia de Francisca y de su hermana que llegan a Barcelona, en medio de la Semana Trágica, para servir en casa de una familia burguesa. Francisca es una persona que sueña con triunfar en los escenarios, pero les sucede algo fuerte a las dos hermanas y esa ensoñación es la única oportunidad que tienen para salir del lugar al que han ido a parar y, de alguna manera, prosperar sin tener un hombre al lado.
Es una historia de triunfo, de superación personal y, también, es la historia de una avenida que representa una explosión de cultura, teatro, cabaret y música. En paralelo, también, es la historia de cuando surge una artista y su auge y, como este contexto crea situaciones complicadas para la artista que supera con las herramientas que la pobre tiene en cada momento.
La novela también recoge una historia de superación y grandes dosis de amor. ¿Cuánto de realidad se esconde tras la novela?
Yo voy creando estos personajes que se van construyendo a medida que se va ocasionando la trama. Supongo que como cualquier persona que escribe siempre se bebe de experiencias personales, más a un nivel de plantear conflictos en abstracto y los amores que tiene la protagonista que sí que son totalmente ficticios.
¿Cómo surge esta historia de Francisca y de María?
Todo coincidió en una época en la que yo estaba buscando escribir una historia y no sabía muy bien sobre lo que escribir. Un día fui a una exposición en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona que hablaba justamente de ese Paralelo y esplendor a principios de los años 20 y me quedé impresionado por algo que desconocía. A parte, yo vivo en la avenida y conocía la historia de la transición y el destape, pero no tan antigua. Encontré a dos mujeres reales de ese momento como son Raquel Meller y Elena Jordi en las cuales basé la historia de Francisca, sobre todo lo que consigue profesionalmente.
Lo que también sucede es que mis abuelos son de Andalucía, pero llegaron a Barcelona con mi madre y mis tías en los 60. Por eso, tengo una relación muy cercana con esta avenida y recuerdo pasear con mi abuelo cuando era pequeño por ella mientras me contaba sus batallitas y la historia. Con todo esto creí que era la historia que tenía que contar.
En la historia también hablas de la lucha obrera, del feminismo, de soledad y de la melancolía
Exacto y son temas que son muy paralelos en cuanto al tema con la actualidad. Es curioso como en el XVIII hay una gran huelga de mujeres y la mayoría paran. No para reivindicar sus derechos, pero sí para decir que los precios están demasiado caros y no pueden pagar el pan o el carbón para subsistir. Es la primera huelga que hacen ellas y paran la ciudad casi un mes, siendo muy agresivas y casi consiguiendo su objetivo. Años después tenemos la cuarta oleada del feminismo muy marcada en el 8M que fue un poco la explosión de comenzar todo de nuevo. Estos temas por suerte han evolucionado, pero todavía queda un largo camino por recorrer para conseguir esa igualdad. Son temas que quería tratar en la novela.
¿Qué ha sido para ti lo más complicado de llevar a cabo esta novela?
Creo que lo más complicado ha sido los detalles. El poder construir un costumbrismo que se acercara a la realidad porque los hechos los encuentras en cualquier sitio, pero encontrar el día a día de esa época o cómo fue la huelga es mucho más complicado. Lo que más me costó fue encontrar verdad en detalles. El resto se iba componiendo con más o menos problemas.
¿Cómo ha sido para ti la creación de estos personajes?
Fue un proceso en el que comencé por Francisca porque primero pensé en su evolución profesional teniendo como referencia a esas dos artistas y, a partir de ahí, surgieron muchas cosas. El resto de los personajes fueron creciendo a medida que la historia iba creciendo.
Joan fue el primero que nació de los hombres. Fue un proceso muy natural y nada complicado. Creo que lo más difícil era aunar los conflictos en la trama para que todo estuviera equilibrado, que cada personaje tuviera el peso que necesita la historia y, sobre todo, que sus evoluciones existan y sean interesantes para el lector o lectora.
El personaje de Francisca es muy libre y siempre dice lo que piensa, pero a la vez tiene otras caras con esos nombres que adopta
Exacto, esos nombres los uso mucho para explicar las máscaras que tenían las personas que transgredían la norma social del momento se tenían que poner para sobrevivir. Ella es actriz y todas las actrices del momento se ponían sobrenombres. Al final es lo que se dice en la novela que representa a todas las mujeres que ha tenido que representar sobre el escenario y abajo porque no era fácil ya que se encuentra en una sociedad muy machista y clasista. Esos dos factores si tienes en cuenta su condición social y su sexo condicionan mucho. Por eso, tiene que ponerse máscaras primero para que no le afecten en exceso las cosas y segundo para encajar en cada momento lo que se va encontrando.
Sin embargo, el personaje de María es muy diferente al de Francisca. Ella es más calmada y vive el amor de una forma más intensa.
Yo creo que de carácter siempre han sido muy diferentes, pero María también lleva una máscara. Esa máscara le obliga a esconder una de sus realidades y eso le hace mucho más cauta. Le hace ser una persona más controladora para que no se revele su circunstancia. Eso la convierte en alguien más cerrado, más para dentro y que vive su dolor en soledad porque tiene miedo que incluso su dolor al desatarse genere rechazo. Este sería el contraste entre una y otra. Francisca es todo para fuera porque es su manera de ser y María es todo para dentro por lo que necesita proteger.
Has comentado que Joan es el primer personaje masculino que creaste y refleja esa terquedad y la figura del luchador obrero del momento
Exacto y refleja muchas cosas como el prototipo de masculinidad del momento aunque, acaba evolucionando y eso es en parte lo que debería de ser en la realidad. Es un poco ese prototipo de persona idealista que mira a su alrededor y ve el futuro absolutamente negro, ve las injusticias sociales y no puede hacer nada para solucionarlo. Me va muy bien para explicar ese otro mundo.
Así como el carácter de Francisca refleja muy bien una parte de cómo debían de ser las mujeres de ese momento, como mínimo rebeldes porque tenían en contra la ley, la sociedad y probablemente la idiosincrasia de su familia. Creo que los dos me van muy bien para explicar esa realidad.
¿Desde el principio tuviste claro que querías escribir esta novela en primera persona a través del personaje de Francisca?
Esa fue una duda porque sí que, al principio, quería que Joan tuviera más peso en la historia. Me planteé que no hubiera narradores, pero de pronto vi dos cosas: La primera que la historia tenía que ser de una mujer por cambiar el punto de vista típico que tenemos de esa época porque tenemos muchas novelas desde el punto de vista de un hombre. Las que me interesaban realmente eran Elena Jordi y Raquel Meller y creía que por ahí iba la historia, también porque si no me iba a quedar una novela muy larga. Pensé que este era el camino y fue un reto importante porque al ser hombre del siglo XXI y ella es una mujer del siglo pasado y ponerme en su piel era un reto y espero haberlo solventado bien.
¿Cómo te sientes con la publicación de tu primera novela?
Me cuesta mucho responder con claridad porque está siendo una mezcla de emociones muy diversas. Por el hecho de que me la publicaran muy contento porque he conseguido lo que quería y todo el proceso de edición tanto con el sello como con mi editor ha sido bonito y me lo he pasado muy bien. La novela sale el 2 de abril, pero nos llega la pandemia y se nos retrasa la publicación. Luego se publica en una situación extraña a nivel de librerías y, por suerte está habiendo mucha prensa así que es una situación extraña. Estoy muy contento aunque nunca me hubiera imaginado que fuera así.
Para acabar, me gustaría darte la enhorabuena por esta fantástica novela y preguntarte si te encuentras ya trabajando en lo que será tu próximo libro
Ya tengo la segunda novela escrita, está entregada en Grijalbo y aceptada así que tira para delante. Lo que no tenemos es fecha porque con todo lo de la pandemia nadie sabe nada. Esta segunda la entregue a finales de abril. Yo estoy empezando a documentarme para la tercera novela que todavía es un proyecto porque no está vendido ni está buscado, yo empiezo y que sea lo que tenga que ser.