Tomás Aldás: “Con Music Has No Limits buscamos sorprender y desconcentrar al público”
Music Has No Limits (MHNL) es un show que ha conseguido romper los esquemas del mundo de la música. La magia de este gran espectáculo acompaña a los espectadores por los grandes éxitos musicales de la historia: Michael Jackson, Queen, Lady Gaga, Bruno Mars, o clásicos de Bach, entre otros.
La adaptación que MHNL realiza de los temas abarca todos los géneros pasa del estilo más clásico al funk o interpretaciones de rap al heavy metal. Cantantes, músicos y expertos DJ’s hacen que el escenario se convierta en una auténtica fiesta.
Tomás Aldás, Production Manager de Music Has No Limits nos habla sobre el espectáculo.
El espectáculo está teniendo un gran éxito pero, para los que no os conozcan, ¿qué es “Music Has No Limits”? y ¿qué es lo que se va a encontrar el público que vaya a veros a Zaragoza?
Music Has No Limits (MHNL) es un show que fusiona todos los estilos y todas las épocas, interpretando canciones muy conocidas, como no se habían escuchado antes. El público oirá en Zaragoza a Queen, a Lady Gaga, a Puccini, a Michael Jackson, a U2, a Bach o a David Guetta, entre otros, de una forma completamente nueva, en un show espectacular con efectos, ambientes, audiovisuales y sorpresas que suceden dentro y más allá del escenario.
Enlazamos piezas maestras de la música clásica con funk; góspel y rap con heavy metal; sopranos interpretando grandes arias de ópera con éxitos de house; cuando crees que va a entrar el cantante entran las cuerdas…
El show aguarda una gran variedad de géneros que van desde lo clásico a música más actual versionadas en diferentes formas y estilos ¿cómo se elige el repertorio?
Durante la gira han escrito de nosotros que hemos creado la “playlist de tu vida” para los espectadores. Seleccionamos las canciones por lo que hacen sentir; buscamos temas que tengan la capacidad de hacernos evocar, de sugerir vivencias.
A partir de esa idea, hemos trabajado el repertorio durante cerca de un año antes de mostrar el show al público. Desde la selección inicial, hemos estado probando qué fusiones funcionaban y cuáles no, hemos añadido y quitado canciones, hemos compuesto la parte creativa que aporta MHNL, añadiéndole los efectos, etc.
De hecho, seguimos evolucionando, es un show que sigue creciendo y que cambia a diario, de manera que podamos estar varias fechas en una ciudad y cada una sea un espectáculo diferente. Es una experiencia siempre distinta, basada en la fuerza y la energía del directo.
En la gira lleváis un gran equipo de músicos en directo que hacen que el espectáculo sea todavía más completo. ¿Cómo es la mezcla de los instrumentos?, ¿cómo hacéis posible la combinación de todos encima de un escenario?
La compañía se compone ahora de cerca de un centenar de artistas. Eso nos permite que podemos replicar el show, a la misma hora, en Zaragoza y en Milán, por ejemplo. Para lograrlo, cada artista interpreta un papel. El público no viene a ver a una cantante concreta ni a un violinista determinado, viene a ver el show, que es igual en todas las ciudades donde actuamos. Sólo se diferencia en que nos ajustamos a las características de cada recinto.
Por otra parte, contamos con personas de formación muy diversa, de varios países y de todas las disciplinas musicales, desde el abanico completo de instrumentos clásicos (cuerda, viento, percusión) hasta la última tecnología de música electrónica (DJ’s). Proceden de distintos orígenes y escuelas, desde las más prestigiosas en formación académica hasta autodidactas con talento innato para la producción o la interpretación, e incluso músicos callejeros. Esa mezcla nos enriquece muchísimo, ya que cada artista aporta matices al show. A la vez, todos son excelentes profesionales, con una gran capacidad de comunicar y de transmitir la “magia” de Music Has No Limits.
¿Qué queréis lograr transmitir con este show?
Por un lado, crear una gran fiesta, que la gente salga de la sala cargada de energía positiva. Y, a la vez, sorprender, desconcertar al público, que estén pendientes de qué canción será la próxima. Todos estamos ansiosos de propuestas que nos asombren, que nos impresionen, que nos impacten en pocos minutos.
Además de hacer un gran espectáculo, ¿cuál diría que es el objetivo de “Music Has No Limits”?
Hemos querido romper las barreras del mundo de la música, en donde todo se encasilla en géneros, autores, épocas, países, culturas… Nosotros entendemos que la música no tiene límites, todos escuchamos todo tipo de música y la música en sí tiene que ser libertad. De hecho, hemos credo Music Has No Limits porque no encontrábamos un show así en los escenarios.
A la hora de hacer un espectáculo, ¿pensáis en un público en concreto?
También rompemos las barreras en ese sentido. Music Has No Limits está pensado para emocionar a personas de todas las edades y de cualquier país, que te haga sentir y disfrutar tanto si has nacido en Zaragoza o en Nueva York; si tienes seis o sesenta años.
¿Cómo está siendo la gira por España?
La acogida está siendo magnífica, mejor incluso de lo que habíamos soñado. Ya hemos estado en una veintena de ciudades y hemos agotado las entradas en todas las representaciones.
¿Cómo es la labor de tener que hacer la producción de un espectáculo que está cosechando tantos éxitos?
Es una producción muy compleja. En nuestro espectáculo tienen tanta importancia los aspectos artísticos como los técnicos. Para que te hagas una idea, la caracterización de músicos y cantantes requiere más de tres horas y el montaje del escenario y de todos los elementos dura cerca de ocho horas.
¿Qué momento del show diría que es para usted uno de los más especiales?
Nos encanta el juego que estamos estableciendo en la gira. Estamos actuando en teatros y auditorios, en los que el público está sentado en su butaca al principio del show. A los pocos minutos logramos que todos estén de pie, bailando y dando palmas.
Para finalizar, ¿qué puede decirle al público para que vaya a veros el próximo 26 de noviembre a Zaragoza?
Que vengan sin prejuicios y sin ideas preconcebidas, con ganas de disfrutar de la mejor música de todos los tiempos y de todos los géneros, en un montaje muy ambicioso.