Tamar Novas, nominado a los Premios Goya por Rondallas: “Es un reconocimiento a todos mis compañeros y a Galicia”
El actor celebra con sorpresa y emoción su nominación por Rondallas, la nueva película de Daniel Sánchez Arévalo, una historia que pone el foco en las tradiciones y la identidad cultural de la costa gallega. Para Tamar Novas, este reconocimiento supone también un homenaje colectivo a su tierra y a todas las personas que forman parte de una historia que mezcla duelo, memoria y comunidad.
Tamar Novas confiesa que recibió su nominación a los Premios Goya 2026 en estado de shock. El actor no esperaba que Rondallas llegara a tiempo a la temporada de premios, especialmente en un año marcado por la calidad de las producciones estrenadas. “Pensaba sinceramente que llegábamos un poco tarde con la película”, admite. Por eso, el reconocimiento ha supuesto para él una triple alegría que trasciende lo individual. Novas lo entiende como un premio compartido con sus compañeros de reparto, con el equipo técnico, con el director Daniel Sánchez Arévalo y también con Galicia, su tierra natal. “Es muy bonito rodar en la tierra de uno. Es increíble hacerlo en lugares que yo no conocía de mi propia tierra”, señala.
La película propone un viaje hacia una Galicia menos conocida, incluso para el propio actor. El descubrimiento de las rondallas —agrupaciones musicales tradicionales— le permitió conectar con una riqueza cultural que considera inabarcable. “Te das cuenta de que Galicia, pero también muchos lugares de España, tienen una cantidad enorme de historias que contar”, afirma. En ese sentido, destaca la fidelidad con la que Sánchez Arévalo, sin ser gallego, ha abordado el relato, respetando tanto el contexto como a los personajes que lo habitan.
Más allá del descubrimiento geográfico o cultural, Novas subraya el carácter humano de la película. Rondallas funciona como un homenaje a las personas humildes de la costa, a sus tradiciones y a su forma de afrontar la vida a través de la música, el baile o el canto. “Se llora, se ríe y se canta con ellos. Es folk, es identidad”, resume.
El actor también pone en valor la experiencia profesional que le ha dejado el rodaje, no solo por el reencuentro con antiguos compañeros, sino por la consolidación de su relación creativa con Daniel Sánchez Arévalo, con quien ya suma dos proyectos. Destaca su capacidad para escuchar y generar un espacio de trabajo donde cada miembro del equipo tiene su lugar. “Es importante que el cine transmita que todos somos importantes, que esto es una labor conjunta”, apunta.
Aunque la película parte de una tragedia —el duelo de un pueblo que ha sufrido pérdidas irreparables—, también incorpora momentos de comedia que reflejan la propia complejidad de la vida. Para Novas, la cultura cumple precisamente esa función: ayudar a expresar y dar forma a los impactos más duros. En momentos de pérdida o soledad, recuerda, muchas veces acudimos a una canción, a un poema o a los recuerdos que nos transmitieron nuestros mayores. Una idea que Rondallas convierte en el corazón emocional de su historia.