Rosa Ribas: “Los secretos son el tema más importante de esta novela”
La escritora catalana presenta su nueva novela Un asunto demasiado familiar. Esta novela cuenta la historia de una agencia de detectives ubicada en el popular barrio barcelonés de Sant Andreu. Mateo Hernández trabaja junto a sus hijos Marc y Amalia, y un asistente, Ayala que se encarga de los trabajos más sucios. Además, su mujer Lola trabaja con ellos de una forma algo peculiar en donde sus intuiciones no suelen fallar nunca. Ellos tendrán que investigar la desaparición de un joven, hijo de un gran empresario. La trama se complicará cuando en la investigación se empiecen a revelar grandes secretos.
La nueva novela de Rosa Ribas se ha convertido en todo un éxito porque sin lugar a dudas se trata de una lectura adictiva en donde nos habla de la naturaleza humana y de las relaciones personales y familiares.
¿Cómo surge este clan familiar de detectives?
Este clan surge de la idea de escribir una historia sobre una familia unida y al tema de que todas las familias tienen muchos secretos y en todas las familias hay cosas que no sabemos. Por ello, se me ocurrió la idea de hacerlos detectives y que fueran una agencia de detectives, pero que fuera una agencia que no fuera glamurosa, que vivieran en un barrio pueblo de Barcelona y que fueran detectives de andar por casa. Así surgió esta idea de los detectives Hernández.
Los secretos juegan un papel importante en la trama de un asunto demasiado familiar
Justamente es el eje de toda la historia y, en el fondo, la idea de que es necesario que todos tengamos y podamos conservar nuestros secretos. La idea de esta historia es también mostrar hasta qué punto son necesarios y lo que sucede cuando alguien no respeta los secretos de los demás, cuando hay alguien que quiere saber todo y como el saber todo puede llegar a destruirte. Por eso, los secretos son el tema más importante de esta novela.
Todos los miembros de la familia tienen un papel importante dentro de la agencia, pero me llama mucho la atención el papel que tiene Lola que sin ser detective no se equivoca nunca con lo que dice
Lola es el centro de la novela por eso ella es la que no tiene una perspectiva propia porque solo la vemos a través de los ojos de Mateo, Amalia o de Marc. Se podría decir que Lola es como la musa oscura de la agencia de detectives. Ella es la que tiene siempre las mejores ideas, la que tiene esas “iluminaciones” que no lo son, pero a ojos de los demás lo parecen, porque ella con esta visión tan oscura que le da su enfermedad es la que con todas las informaciones de los demás consigue entender lo que está sucediendo. Lola parte del principio de que hay que desconfiar siempre de todo el mundo.
Uno de los puntos importantes de la novela es si es mejor ser una persona normal o ser detective, ver o no ver las cosas y si hay que guardar silencio o no ante algunos hechos
Eso lo formula muy bien Amalia, la hija, cuando piensa de qué modo el hecho de ser detective les ha dado una personalidad determinada y les ha dado un perfil concreto. Ella tiene la idea de que ser detectives les ha hecho muy infelices porque justamente han heredado la profesión del padre y esta visión negativa de la madre. Ella dice que el padre los ha hecho detectives de profesión y la madre de corazón con lo cual desconfían de todo, están siempre observando y en guardia. Además, ella misma lo sufre cuando su propia capacidad para ver lo que otros ocultan la lleva a descubrir que su novio la está engañando, con lo cual se plantea si hubiera sido mejor vivir en la feliz ignorancia como la mayoría de la gente.
¿Cómo surge esta novela?
En realidad surgió dando un pase con mi marido, estábamos hablando de proyectos y le comenté que quería escribir una novela sobre una familia que, aunque está en todas mis novelas, en ninguna estaba en primer plano. Uniéndolo al hecho que he escrito muchísima novela negra salió Un asunto demasiado familiar.
A lo largo del proceso creativo de la novela, ¿qué fue lo más complicado?
Lo más difícil fue darle forma a todo porque eran muchas líneas narrativas y muchos personajes a los que quería darles una complejidad que los hiciera creíbles y humanos. Otra de las dificultades fue cuando tuve que empezar a eliminar porque la novela original era el doble de lo que se ha publicado y, lo que hice fue eliminar muchísimo material que me parecía que sobraba. Hacer esto es doloroso porque es algo que has escrito, hay mucho esfuerzo detrás y el saber decir lo que va fuera porque la historia que quiero contar es esta otra es difícil. A la vez tenía que intentar que no se perdiera nada porque a mí me gusta tener muchas pequeñas historias sucediendo a la vez, muchos secundarios y para mí estas son cosas fundamentales.
¿Podría volver a aparecer esta familia de detectives en una futura novela?
Sí, y lo hará porque ya acercándome al final de la novela me di cuenta que me gustaban mucho los Hernández y que no podía dejarlos así. Volví un poco al principio y dejé algunos cabos un poco abiertos para poder enganchar con ellos más adelante y continuar con la historia.
La novela está teniendo muy buenas críticas, ¿cómo estás viviendo la acogida del público?
La verdad que muy bien porque está gustando mucho y me hace muy feliz. Escribir esta novela era un riesgo porque era crear una forma hibrida. Es una novela de familia con elementos negros o es una novela negra con elementos familiares. Nunca sabes si esta mezcla va a gustar, tenía que correr el riesgo y por suerte ha salido bien.
¿Estás ya preparando tu próxima novela?
Sí, siempre. Yo no puedo parar y cuando tengo una novela terminada ya está la siguiente tocando a la puerta. Lo que te puedo decir es que no va a ser directamente la continuación. Ahora estoy trabajando en una novela corta.