Nathalie Poza reivindica el poder transformador del teatro tras su intensa experiencia con ‘Un tranvía llamado Deseo’
La actriz Nathalie Poza protagonizó uno de los momentos más emotivos en la reciente edición de los Premios Unión de Actores y Actrices, donde se mostró profundamente conmovida al recordar el proceso creativo de su último gran trabajo sobre las tablas, Un tranvía llamado Deseo. Visiblemente emocionada, Poza confesó que aún le cuesta desprenderse del personaje al que ha dado vida durante una extensa gira teatral, una experiencia que ha calificado como “el viaje más íntimo e intenso” de su carrera.
La intérprete ha estado al frente de una adaptación de Un tranvía llamado Deseo, el célebre texto del dramaturgo Tennessee Williams, una pieza clave del teatro contemporáneo que le ha permitido explorar las profundidades del alma humana. “Echo mucho de menos al personaje”, reconocía, dejando entrever el fuerte vínculo emocional que ha desarrollado durante el proceso. “Me llevó mucho tiempo trabajarlo, fue una exploración muy larga”, añadió.
Para Nathalie Poza, este papel no solo ha supuesto un reto interpretativo, sino también una experiencia vital. La actriz destacó que este tipo de personajes, complejos y exigentes, implican un desgaste importante, aunque también ofrecen una recompensa artística incomparable. “Dicen que los personajes que más te quitan son los que más te dan, y en este caso ha sido así”, afirmó.
Durante la entrevista, también quiso poner en valor el sentido social del teatro, subrayando la importancia de dar voz a los más vulnerables a través de la escena. En este sentido, señaló que su trabajo ha buscado representar a “los seres más delicados, los que no encajan en el sistema”, logrando conectar con un público sensible y comprometido. “Si estoy aquí es porque hemos conseguido llegar a esos corazones”, explicó.
La actriz no olvidó reconocer el trabajo de todo el equipo, destacando la entrega y el compromiso de sus compañeros durante cada función. Aunque su papel protagonista la sitúe en el foco, Poza insistió en que el éxito del montaje es fruto de un esfuerzo colectivo.
Con una trayectoria consolidada tanto en cine como en teatro, Nathalie Poza reafirma su pasión por la interpretación como una necesidad vital. “Es mi forma de vida”, aseguró, dejando claro que su vocación va más allá de lo profesional: una herramienta para comprender la complejidad del ser humano.
Tras cerrar esta etapa, la actriz ya mira hacia el futuro con el deseo de volver pronto a los escenarios, manteniendo intacta su búsqueda artística y su compromiso con historias que emocionan y transforman.