Mitch, nominado en los Premios Goya por Romería: “No me esperaba que algo así me fuera a pasar en la vida”
El actor que da vida a Nuno en la última película de Carla Simón vive con asombro y gratitud su primera nominación a los Premios Goya. Tras un largo proceso de casting que comenzó con un mensaje en Instagram y meses de ensayos, Mitch celebra el reconocimiento de la Academia a un trabajo que define como profundamente respetuoso y emocional.
Mitch afronta su nominación a los Premios Goya 2026 con incredulidad y agradecimiento. “Me siento muy afortunado. Que la Academia y tanta gente de la industria me vote es algo que no me esperaba que me fuera a pasar en mi vida”, confiesa. La noticia se convirtió rápidamente en una celebración improvisada: “Fue un salto de alegría. Mi compañero de piso y yo abrimos una botella de cava, llamé a toda la gente cercana y recibí muchos mensajes y amor. No me lo podía creer”.
Su llegada a Romería fue tan inesperada como su nominación. El proyecto comenzó cuando Carla Simón lo descubrió a través de Instagram. A partir de ahí, se inició un proceso de casting que se alargó durante cerca de un año y en el que el equipo trabajó sin conocer en profundidad el guion. “No lo leímos hasta mucho después, ni siquiera en los primeros ensayos. Pero cuando lo hice por primera vez, me pareció maravilloso”, recuerda.
El trabajo con la directora ha sido, asegura, una de las grandes suertes del proyecto. Mitch destaca la importancia que Simón concede al desarrollo de los personajes y el tiempo dedicado a los ensayos: tres meses que permitieron crear vínculos poco habituales en otros rodajes. “Trabajar así es una maravilla, porque te da la posibilidad de estar con muchas personas y construir desde ahí”, explica.
En la película, el actor se enfrenta al reto de interpretar dos personajes, entre ellos el padre de Carla, un papel que exigía una aproximación especialmente cuidadosa. “Había que tener mucho respeto a esa etapa. Tengo mucho respeto a Carla y a toda esa generación”, señala. Un desafío que, pese a su complejidad, le ha resultado tan exigente como ilusionante.