Manuel Ríos San Martín: “En la novela difumino la línea entre realidad y ficción; ahora el lector tendrá que descubrir qué es verdad y qué no”
¿Cómo puede permanecer oculto durante siglos el cuadro más importante de la historia del arte?, ¿cómo es posible que asesinen a una estrella internacional de la canción momentos antes de su concierto? Partiendo de esta premisa de infarto y de una idea compartida con el recordado Fernando Marías, Manuel Ríos San Martín firma No te fíes de ellos. Un thriller tan adictivo como punzante en el que conviven la cara más oscura del ciberespacio, las dinámicas de manipulación social y las contradicciones humanas. Hablamos con el escritor sobre las fronteras entre realidad y ficción, el origen de la novela y la fuerza de sus personajes principales.
Como bien reflejas al inicio del libro, la novela nace de una idea de Fernando Marías
Conocí a Fernando en el año 2017 en el Festival de Valencia Negra, y nos caímos muy bien desde el principio. Hablábamos mucho, siempre sobre proyectos, y un día invitó a ver un monólogo suyo titulado Esta noche moriré, basado en una novela corta en la que esboza la teoría de la corporación, aunque luego la novela va un poco por otro lado. Habla de una venganza, es decir plantea el tema de la corporación pero no lo desarrolla.
Yo siempre le decía: “Fernando, aquí hay un tema que hay que desarrollar”. De hecho varios autores, entre ellos Lorenzo Silva y Somoza, escribieron un libro de relatos en torno a esa idea, pero eran historias cortas, pequeñas anécdotas.
Fernando estaba volcado en otros proyectos y no le interesó abordarlo. Llego un momento que le dije: “Oye, ¿a ti te importaría que yo escriba esto?”. Y me respondió: “No, para nada, me encantaría”. Poco después Fernando falleció. Aunque ya había llegado a un acuerdo con él e incluso habíamos firmado, lo hablé con sus herederos, sobre todo con su hermano Luis, y alcanzamos un acuerdo. A partir de ahí, combinando lo que había hablado con Fernando y mi propia visión de cómo contar esta historia, me puse a escribir la novela a partir de su idea.
El lector se va a enganchar desde la primera página
Las novelas policíacas hay que empezarlas con fuerza. Es fundamental lograr un arranque potente, pero que después esté a la altura de lo prometido. En este caso aparece un cuadro inédito de Goya, tal vez la mejor obra de la historia del arte y, la duda inevitable es ¿cómo ha podido permanecer oculto durante tantos siglos? Precisamente por eso, y porque el lector es exigente y tiene un amplio bagaje, necesito responder a las expectativas creadas desde la primera página.
Un thriller donde el poder, el dinero, la manipulación dentro del arte, la música y la historia son protagonistas, no le falta detalle
Para mí era fundamental conservar la visión de Fernando sobre la novela: esa convivencia entre realidad y ficción donde los límites entre lo verdadero y lo inventado se difuminan. Él manejaba este terreno a la perfección y yo he intentado jugar con las mismas cartas.
Por ejemplo, la aparición del cuadro inédito de Goya o la muerte de la cantante son elementos que nacen plenamente de mi imaginación. Al moverme en esa frontera donde conviven los hechos reales con la ficción, he introducido varias licencias creativas. Ahora los lectores se preguntarán qué es verdad y qué no.
En el día a día somos testigos de la manipulación que se lleva a cabo en las redes sociales, convertidas en una herramienta súper poderosa de desinformación
En la novela he querido reflejar la deriva de las fake news y el fenómeno de las teorías de la conspiración en redes sociales. Mi objetivo era explicar cómo las noticias falsas puede nacer de un perfil insignificante y, gracias a un ejército de bots que la viraliza, escalar hasta lo más alto. Ahí te das cuenta de que, hoy por hoy, un perfil anónimo tiene más alcance e influencia que un medio propio de comunicación.
En el caso de las protagonistas, Lola e Irene, vemos cómo poco a poco sus mundos acaban entrelazándose
A la hora de construir los personajes tiendo mucho a observar la realidad. En este caso, tengo muchas amigas que están en el periodo de la menopausia y, como escritor, me parece un proceso muy interesante: temas hormonales, los cambios emocionales, no poder dormir… una serie de vivencias que a menudo parecen desconcertantes para las propias mujeres y que rara vez he visto abordadas en un personaje de ficción. Me atraía la idea de encarnar esta realidad en una inspectora dura y sarcástica cuyo mundo se tambalea al experimentar sensaciones que no reconoce como suyas.
El perfil de Irene es distinto: es una joven con una prometedora carrera que dirige el área de restauración del Museo del Prado. Sin embargo, su faceta sentimental no termina de funcionar, en parte por la rivalidad que existe entre hombres y mujeres. Quería contrastar estos dos universos porque me gusta que mis novelas funcionen como un espejo de lo que observo en la realidad.