Portada » Crónicas » Ligeros de equipaje. Crónica de la retirada

Ligeros de equipaje. Crónica de la retirada

En 1939 casi medio millón de personas cruzaron a través de los Pirineos la frontera francesa, la mayoría mujeres y niños. El sur de Francia no se esperaba una “invasión” tan grande, no estaban preparados. Los españoles fueron despojados de todo en la frontera. Muchos se quedaron, otros murieron de frío, por los bombardeos o en los campos de concentración franceses.

En el escenario del Teatro Arbolé daba comienzo una historia de ficción basada en cientos de historias reales. Ligeros de equipaje, escrita y dirigida por Jesús Arbués no pretende ser un espectáculo de “buenos” y “malos”. Se trata de una obra que habla sobre lo peor y lo mejor del ser humano. Una historia dura y sincera sobre una realidad que marcó la historia de nuestro país.

Tras el telón se escondía un decorado formado por maletas y equipajes que prometía ser, sin duda, un acontecimiento sombrío. La obra parte principalmente de la conversación entre un abuelo y su curioso nieto que ansía conocer la historia de su exilio durante la Guerra Civil, que aterrado por el miedo decide huir con la esperanza de regresar algún día.

Dos únicos actores, Pedro Rebollo y Javier García, con una sencilla puesta en escena que cumple con la norma “menos es más”. Durante la función, ambos interpretaron diferentes roles donde daban a conocer cada historia y cada vivencia de su vida.

Las luces representan un juego de colores que hace posible al espectador situarse en cada escena. Los colores más cálidos haciendo referencia al presente, donde el abuelo le contaba la historia a su nieto y los colores fríos hacían al espectador regresar al pasado para situarse en las escenas de la Guerra Civil Española. Los momentos pasados, a su vez, iban acompañados de fotografías, en blanco y negro, que se proyectaban al fondo para recrear las escenas contadas.

El público continuaba atónito ante lo que estaban presenciando. La guerra acababa de terminar en España cuando uno de los personajes interpretando a un general del ejército franquista vuelve a Francia para que los refugiados, sin crímenes de sangre, puedan volver a España. Y es en esos momentos cuando en el Teatro Arbolé se empezaba a escuchar al actor cantando el Cara al sol, un himno que, por muchos, es considerado parte del franquismo pero él lo interpretaba como una poesía que se lleva a la canción con una letra que no dice nada malo ni de un bando ni del otro.

Al final del espectáculo se proyectó un vídeo del verdadero protagonista de Ligeros de equipaje. Un emocionante y profundo trabajo de interpretación por parte de ambos personajes con una puesta en escena original e innovadora. Un montaje que atrapa desde el primer momento pero que, sobre todo, nos demuestra que la historia no la escriben aquellos que comparten su dolor, sino también los que lo guardan para sí mismos.

https://vimeo.com/98084857

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *