Las “Conductas alteradas” de Canco Rodríguez y Ana Morgade llegan al Principal
Un matrimonio desesperado por arreglar a toda costa sus problemas con los hijos, una Super Nanny en camino y multitud de equívocos y situaciones surrealistas. Es parte de la vida de miles de personas, pero también es el argumento de Conductas alteradas, que estará en escena del Teatro Principal de Zaragoza desde el 1 al 3 de noviembre.
“Es una comedia muy hilarante, porque en realidad son problemas que todos podemos identificar, pero ponemos a los personajes en una situación extrema. Es su última oportunidad de que todo vaya bien”, dice la directora de la obra, Natalia Mateo. A lo que el actor Canco Rodríguez añade: “No hay nada más cómico que la desgracia ajena. Aquí el público se va a reír mucho por lo mal que lo pasan los protagonistas con problemas que todos vivimos. A ellos les viene grande, pero también al 99% de españoles, y por eso la gente se siente identificada”.
Los protagonistas son un matrimonio (que interpretan Cando Rodríguez y Ana Morgade) con hijos que espera a la llegada de la psicóloga infantil televisiva Super Nanny para mejorar la conducta de los niños y tener un futuro feliz. Además de estos personajes, para Canco Rodríguez, el gran protagonista de la función es el texto: “Cuando ya te ríes leyendo una función mal lo tienes que hacer para que no funcione. Muchas veces nos han llegado textos que es complejo hacer que sean divertidos, pero con este texto pasa todo lo contrario”.
Sin embargo, el actor añade que esta no era una comedia en la que desde los primeros minutos las risas estuvieran presentes ya que “es una comedia que nace del drama. Te ríes porque ves todo lo que les pasa y te preguntas qué más puede sucederles. Al principio nos preocupábamos porque los primeros diez minutos el público no se reía, era angustioso”.
Así, el objetivo es que el público se olvide de sus problemas y se ría con las situaciones de los personajes. “Yo quiero que el público venga, comparta los problemas de los personajes y se ría de lo que le pase con su familia. Y luego que haya una reflexión sobre cómo un matrimonio espera que sus problemas los solucione la tele”, concluye Rodríguez.