Ian de la Rosa: “Salir del barrio, de la forma en la que ellas sueñan, es algo difícil”
Farrucas está protagonizado por Hadoum, Fátima, Sheima y Sokayna, cuatro adolescentes de el Puche, un barrio periférico de Almería, orgullosas de sus raíces marroquíes y españolas. Juntas se enfrentan a sus primeras experiencias en institutos fuera del barrio que, aunque hacen evidentes las carencias de su entorno, no logran que disminuya la intensidad de sus deseos y anhelos. En el decimoctavo cumpleaños de Fátima, la fortaleza de la confianza que tienen en sí mismas se verá puesta a prueba.
Ian de Rosa dirige y coescribe junto con Jana Díaz Juhl este cortometraje producido por Vayolet Films, Amplitud (La camarista) y Primo (El Secreto del Doctor Grinberg) y que cuenta con la participación de Asociación Ítaca, Movistar+ y el ICAA – Instituto Cinematográfico y de las Artes Audiovisuales. Marvin & Wayne es el responsable de distribución y ventas internacionales.
¿De dónde nace la idea de este cortometraje?
Si nos vamos muy al origen podría decirte que estaba buscando una construcción social, de identidad que fuese tan significativa y potente como es el género. La forma que tenemos de percibirlo, de cómo nos perciben los demás y de esa construcción que ordena los cuerpos y dice cuales son válidos y los que no jerarquizándolos.
En esa apertura de mira, lo primero que me salta a la cara es esa apertura de raza. Un término que de por sí ya genera bastante racismo. Seguido leo a Antonio Manuel que es un intelectual andaluz que indaga mucho en la historia andalusí y cuenta un poco el origen etimológico de farruca, que significa la persona que distingue la verdad de la mentira. Después de toda esta reflexión llego al barrio a través de una amiga y ahí como que se consolidan los pensamientos que yo tenía con la gente de El Puche.
Las cuatro protagonistas tienen un sueño que es salir del barrio aunque les cueste un gran esfuerzo
Sí, esto es real al igual que la protagonista que cumple años cuenta y echa en cara que es un sueño un poco envenenado. Las chicas son muy conscientes que salir del barrio, de la forma en la que ellas sueñan, es algo difícil por el hecho de haber nacido ahí, por su raza o, simplemente, porque su barrio se encuentra en la periferia y tiene carencias de infraestructuras en donde a nadie le gustaría estar.
Llegas al barrio a través de una amiga, ¿cómo recuerdas ese momento?
Me llamó un día y me dijo que fuera para conocer a una familia de gente súper cálida y me llevó. Yo conocía El Puche de toda la vida porque me he criado en Almería y es un barrio al que todo el mundo te dice que no entres. La primera vez que entré me quedé impactado de las carencias que tenía, me enamoré de la familia y la gente que conocí ahí. Luego, ya entré en contacto con Ítaca que es la asociación con la que tuvimos un contacto más directo y, a través de la cual conocí al resto de protagonistas.
¿Has pensado en hacer de este cortometraje un largometraje?
Sí, la idea está encima de la mesa. Lo importante es que ellas quieran. El otro día les hicieron esta pregunta a ellas y dejé que contestaran, sin yo decir nada, y estaban encantadas diciendo que si surgía querían formar parte. Creo que este verano va a ser muy interesante y vamos a ver si podemos sacar algo en este sentido.