Estopa celebra sus 20 años prendiendo “Fuego” a Zaragoza
Estopa consiguió el "sold out" en Zaragoza. Foto: M. Tobajas
Aún no se habían abierto las puertas cuando una larga fila recorría las instalaciones del Pabellón Príncipe Felipe. Poco a poco la pista y las gradas se iban llenando, los minutos pasaban y la espera se hacía cada vez más notable. A las 21:30 horas ya no cabía una persona más en el pabellón y resultaba alucinante verlo lleno hasta la bandera.
Luces apagadas. Un vídeo con imágenes de los hermanos Muñoz se plasma en la pantalla gigante que está al fondo del escenario. La figura reflejada a través de la luz muestra sus siluetas y la gente empezó a chillar con fuerza. Ellos salieron cantando uno de los grandes éxitos Tu Calorro. Ambiente calentado continúan con otro éxito Vino Tinto.
Un inciso en su repertorio para cantar lo que viene a ser ya un clásico cuando vienen a Zaragoza, la jota. Acabando con un ole maños y ole mañas. El concierto tenía que continuar con el primer single de su último disco, Fuego. Continuaron con varias canciones de sus anteriores trabajos para celebrar sus 20 años encima de los escenarios. No faltaron Tragicomedia, Malabares, Fin de semana o Pastillas para dormir. Entre este primer repertorio cantaron más temas nuevos como Corazón sin salida o Atrapado.
David y José estaban dándolo todo encima del escenario y disfrutando de esta gira que conmemora tanto su nuevo disco como sus 20 años en la música. No pararon de animar al público en todo momento y de agradecer al público que hubieran compartido ese momento con ellos.
Con el telón de fondo lleno de imágenes cambiantes de diferentes calles en donde se podían leer los títulos de sus canciones continuaba el concierto con su primer hit que pasará a la historia del tiempo como una de las canciones más escuchadas La raja de tu falda. Abriendo paso a un “medley” y que derivo en El del medio de Los Chichos.
La noche ya estaba ardiendo con la rumba catalana y el público todavía podía y quería más de los de Cornellá. El público al unísono, cuando los hermanos estaban hablando, empezó a coronar ¡ESTOPA! Y tal fue la impresión que se formó un gran silencio de agradecimiento en el escenario que derivó a que ellos acabaran con el vello de punta.
Uno de los momentos por excelencia de la noche es cuando José deja su guitarra y se queda en el escenario cantando Ya no me acuerdo. Sin duda, una de las baladas más bonitas de ellos ya que nunca te cansas de escuchar por miles de veces que te la puedas poner. Este tramo de concierto condujo a una de las piezas más diferentes de su trabajo Fuego, esa Pobre Siri en un diálogo con la voz del iPhone y que muestra la soledad cósmica de la ciudadanía actual.
Con Me falta el aliento emprendieron David y José el atracón final de clásicos a través de Partiendo la pana o Fuente de energía. Se empezaban a despedir del público, pero no sin antes anunciar que el próximo 11 de octubre volverán al pabellón Príncipe Felipe para disfrutar de las Fiestas del Pilar.
El final ya llegaba, la gente quería más, pero tras dos horas y algo de concierto tocaba poner el broche final a una de las noches más emblemáticas para los que llevan siguiendo al grupo desde que publicaron su primer disco. Con Cacho a Cacho y Como Camarón, decían adiós y recordaron cómo empezó esta historia.
En definitiva, Estopa nos hizo viajar en el tiempo, nos hizo recordar sus primeras canciones, nos llevó a la alegría, a la fiesta y lo más importante nos hizo disfrutar como hace 20 años. Sois muy grandes.






