Entre tiempos
El autor argentino de la obra Todo el tiempo del mundo, Pablo Messiez, realiza en su última función un texto sobre el tiempo y los recuerdos que se basa en su propia historia personal, su familia. Héctor Flores, personaje inspirado en su abuelo, es el dueño de una zapatería de mujeres, que cada noche, al cerrar su tienda, recibe la visita de diferentes personajes que le cuentan cosas sobre su pasado y de su futuro. Cosas que le están por venir o que el tiempo ha hecho que olvide, como que su madre era soltera, que se crio con su tía la que pensaba que era su madre y hasta que éste no fue mayor no supo la verdad. El dueño de la zapatería no acaba de comprender estas curiosas visitas.

La zapatería del señor Flores es el escenario perfecto en donde el tiempo es el eje principal, un lugar perfecto en donde se encuentra el pasado y el futuro con el presente, que parece reiniciarse continuamente. El clímax que se crea durante la obra es fabuloso lleno de desconcierto e incertidumbre. Hay además una gran puesta en escena, un magnifico montaje, elegante y sutil. Un buen diseño de luces, gracias a Paloma Parra, y una preciosa escenografía de Elisa Sanz. Todo ello genera un ambiente cálido.
Quizás uno de los puntos fuertes es el trabajo del elenco, encabezado por Iñigo Rodríguez – Claro que nos deleita con su increíble actuación como el señor Flores, un hombre que se encuentra desbordado por todo lo que le ocurre y que no sabe lo que es verdad y lo que no.
Todos estos son elementos que facilitan la conexión con el público. Sin embargo, hay elementos que dificultan la conexión. El texto literario es fantástico, la historia es original, pero lleva a una sensación de confusión por un lado, salgo encantada con la magia de la historia y la gran atmósfera que crea pero, por otro, el complicado guion y los diferentes giros en la historia hacen que la obra, por momento, llegue a ser confusa para el espectador. No tengo claro si esa sensación que tengo en verdad es lo que el autor pretendía hacer lograr con su historia, la confusión y la ambigüedad.
A pesar de no conseguir toda la expectación deseada en el Teatro Principal los que hayan podido disfrutarla habrán sido testigos de un cuento sobre el amor y la memoria, que hace que el ser humano pueda ser salvado de la soledad de la vida. Una buena propuesta teatral, con un buen texto y unas espléndidas interpretaciones pero que le falta esa pequeña chispa para brillar por completo.
Ficha Técnica
“Todo el tiempo del mundo”
Autor: Pablo Messiez. Producción: Buxman/Kamikaze producciones.
Intérpretes: Carlota Garviño, Rebeca Hernando, Javier Lara, María Morales, José Juan Rodríguez, Íñigo Rodríguez – Claro y Mikele Urroz.
Escenografía y vestuario: Elisa Sanz. Iluminación: Paloma Parra. Dramaturgia y dirección: Pablo Messiez.