El Vive Latino cierra con éxito su primera edición en España
Leiva durante su concierto en el Vive Latino. Foto: Delfín Sarasa
Más gente, más música y más Vive Latino es lo que el sábado nos encontrábamos en la capital aragonesa. Tras un intenso viernes, el segundo día del festival no se quedaba atrás en cuanto a artistas. Era un poco antes de las 17:00h cuando se abrían las puertas para recibir a los primeros valientes que se atrevían a pasar un poquito de calor.
Tras la cancelación el día anterior de la cantante Bebe, la encargada de abrir los conciertos fue María Guadaña en el escenario Vuse. A las 18:15 comenzaban a encenderse los focos en el escenario Ambar para recibir a un artista ya más que consagrado de nuestro panorama nacional, Mikel Erentxun. El cantante comenzó con Llamas de hielo para continuar con uno de sus éxitos Mañana y Esta luz nunca se apagará. Entre el público pudimos ver a gente de todas las edades porque ¿quién no ha escuchado nunca las canciones de este artista? Derrochó energía y no paró de dar las gracias al público por acompañarlo en esta calurosa. Con los temas Una calle de París, Esos ojos negros, Cien gaviotas o En algún lugar del famoso grupo Duncan Dhu puso al público a bailar.
Seguidamente, el escenario Nautalia Viajes se estrenaba con el artista Carlos Sadness, El compositor se lanzaba al escenario con muchas ganas y durante el concierto no paró de hacer referencia a todo el territorio aragonés porque, como bien ha comentado en más de un concierto él es un poquito maño. Comenzó el concierto con Hale Bopp para seguir con temas como Chocolate y Nata, Ahorita, Física Moderna o Miss Honolulu. Su toque indie tropical nos hizo trasladarnos a una playa en donde el mundo se para y únicamente importas tú y su canción Isla Morenita. También se atrevió con el rap seguido de Bikini y concluyó su concierto con dos temazos Te quiero un poco y Que electricidad.
Del clima más tropical pasamos a Iván Ferreiro que una vez más nos impresionó con sus temas en donde no faltó su aclamado Años 80. Comenzaba a anochecer y no había mejor manera de hacerlo que con Amaral incorporados durante los últimos meses al cartel tras la salida de Bunbury por circunstancias médicas. El grupo aragonés no dejó de desearle una pronta recuperación y una buena vida al cantante.
Las luces apagadas, comienzan a salir los músicos y del fondo aparece Eva con una bola de cristales como máscara. Una entrada triunfal que dio paso a Señales, El universo sobre mí y a la que sin duda creo la fiesta Marta, Sebas, Guille y los demás. Durante el concierto, tampoco faltaron las dedicatorias a una fan que les había escrito y les cautivó con su historia. No pararon de sorprendernos con sus reflejos y las mascaras. Hacia lo salvaje, Resurrección, Cuando suba la marea y Entre la multitud dieron paso a un final marcado por el recuerdo que inundó de cánticos la expo de Zaragoza.
Mientras la música sonaba en la carpa Ambar a ritmo de Café Tacvba y en el Vuse comenzaba Mula que daría paso a los argentinos, Caligaris. Montaron una fiesta a todo ritmo que no dejaron a nadie quieto. Sin duda, era una parada obligatoria dentro del Vive Latino si querías vivir un concierto divertido, en donde no parar de bailar y disfrutar.
A la misma hora en el escenario Nautalia Viajes daba comienzo el concierto de Leiva, muy esperado por muchos. Tras una cuenta atrás en la pantalla, el artista y su banda salían al escenario con Terriblemente cruel, a la que le siguieron La lluvia en los zapatos y Lobos. Dando las gracias al público por estar en esta noche tan especial junto a él y al Vive Latino por darle la oportunidad de estar tocando ahí continuó con temas como Superpoderes o Histéricos en donde invitó a Ximena Sariñana a subirse al escenario para compartir ese momento. Sin duda, algo mágico sucedió ahí encima. De un momento íntimo, puso al público a cantar al ritmo de La llamada y pasar a las canciones que marcaron a una generación entera. Pereza fue mucho Pereza y sigue presente en sus conciertos y en la memoria de la gente que no pararon de cantar y de saltar al ritmo de Como lo tienes tú, Estrella Polar y Lady Madrid.
Se apagaron las luces y con el subidón de Leiva corremos a ver a Rulo y la Contrabanda que ya se encontraban en el escenario Ambar. La cabecita loca marcaba el inicio de otro concierto que nos iba a llevar a la nostalgia de otro de los grandes grupos que ha habido en nuestro país, La Fuga. Desde prácticamente el inicio no pararon de sonar estos himnos como Buscando en la basura o Baja por diversión. Gargantas cantando a todo dar y el más puro rock se escuchaba en Zaragoza. Mi cenicienta enamoró al público al igual que Por verte sonreír. Ver a Rulo siempre es un placer no solo por su música, también por sus letras y por la fuerza con la que se mueve encima del escenario. No hubo mejor final que P’aquí p’allá y 32 escaleras.
El final de la noche se acercaba con uno de los grandes del rap, Kase.O. Con toda la fuerza, el artista comenzó con Esto no para. “Somos el grupo que empieza el concierto como si lo estuviera terminando”, admitió Kase.O al acabar la canción y antes de arrancarse con Yemen. Advirtió al público que iban a cantar todas sus canciones preferidas y al poco sonaba Mazas y catapultas.
No faltaron los momentos reivindicativos con un mensaje al público en el que pidió “decir no” ante la llegada de los “tiempos duros”. También, aprovechó para pedir apoyo y justicia para “Los seis de Zaragoza”, un grupo de jóvenes condenados por los disturbios acaecidos en 2019 tras un mitin de Vox celebrado en la ciudad. Jazz Magnetism regresó al ritmo de Boogaloo, con un momento marcado por la percusión que sirvió para introducir Mitad y mitad. La voz de Zatu, de SFDK, marcó el siguiente tema Ringui dingui, que se ha convertido en uno de sus éxitos más reconocibles de estos últimos años. En el pegadizo estribillo de Kase.O se pudo ver una nueva versión donde cantó “perro Sánzhez” ladrando al compás de la música, “Abascal, tu culo huele mal” o “Jo, qué feo eres Feijóo” logrando así el aplauso del público.
“Un chupito de Ballantines por los viejos tiempos”, dijo, antes de comenzar con un clásico de Violadores del Verso que es Ballantines y que concluyó con “Siempre reinarán”. Renacimiento puso el final al concierto y la que es su última actuación en la ciudad, antes de empezar con su retirada indefinida de los escenarios en marzo de 2023, ofreciendo su último concierto en Chile.












































































































