El rayo de Xoel López alumbra el Auditorio de Zaragoza
Xoel López encima del escenario de la Sala Mozart de Zaragoza. Foto: Delfín Sarasa
El Auditorio de Zaragoza abrió el viernes las puertas para recibir a Xoel López muy esperado por sus fans ya que colgaba el cartel de “sold out”. En todo momento estuvo arropado por aplausos y sonoras manifestaciones de admiración.
En el directo para presentar su último disco “Si mi rayo te alcanzara” apostó principalmente por el piano y los coros femeninos ejecutadas por sus tres espectaculares y magníficas acompañantes: Alice Wonder, Ede y Teyou. Al igual que Charlie Bautista, pianista, y Adrián Seijas, percusionista. Juntos hicieron una puesta en escena sorprendente desde el primer momento. El músico gallego que desde sus inicios se ha caracterizado por no acomodarse en ningún estilo ni sonido en concreto. Siempre ha estado en una búsqueda incesante de nuevas formas de composición y sonoridades diferentes que le hacen especial en cada canción y en cada álbum.
El destello fue la canción elegida para abrir el concierto a la cual le siguieron otras como Si mi rayo te alcanzará y surge el primer dúo de la noche con Ede en donde interpretan uno de los muchos buenos temas que guarda este nuevo disco Alma de Oro. Tras estar acompañado en el escenario por las tres voces femeninas comienza a sonar Pez Globo junto a Alice Wonder y podemos ver como sus voces es unen la una a la otra haciendo que la sala quede en silencio ante el momento mágico que se formó.
Seguidamente y echando la vista hacia sus discos anteriores invita a Alice Wonder a seguir cantando con él la que sin duda dice que es un tema que a ella le queda muy bien en su voz, Cometa. Vampiro Blanco, La espina de la flor de tu costado, Tierra o Lodo fueron algunos de los temas que no faltaron entre su repertorio. Fue un concierto con muchos altibajos, pero no en sentido mal, me refiero a las emociones porque podías emocionarte con Joana y pasar al ritmo más destacado con Tigre de Bengala.
Tras Balas es cuando pudimos notar más fuerza encima del escenario, tanto a nivel sonoro como artístico. Con ritmos y sonidos latinos, cercanos al merengue o la bachata, esta canción abre una brecha en el transcurso del concierto, sin duda el punto álgido en cuanto a vitalidad y baile. La influencia africana también estuvo presente dentro de su repertorio. Ya había cantado con dos de sus coristas y le tocó la vez a Teyou con Catarata.
El concierto estaba llegando a su fin y no podía dejar de verse a un público entregado, moviendo los brazos de un lado a otro. Entre aplausos y aplausos pudimos escuchar Patagonia para poner fin a una noche llena de éxitos, repleta de sonidos, color, grandes canciones y, sobre todo, de buenas vibraciones que tal y como estamos ahora es lo que más necesitamos.









