El Granada Sound vibra con Viva Suecia y se despide con Siloé por todo lo alto
Siloé, uno de los grupos más esperados del Granada Sound. Foto: Beatriz Zugasti
Tras una intensa primera jornada en el Granada Sound nos levantamos con muchas más ganas, descansadas, a pesar de habernos pateado la ciudad. Nos ponemos el look festivalero y nos vamos a vivir esta segunda experiencia en las tierras andaluzas.
Esta vez nos cogemos el bus para ir más tranquilas y asegurarnos llegar bien. Una llegada más tranquila, aunque no esperábamos que desde primera hora hubiera tanta gente ya en el recinto. Comenzamos el sábado muy intensas y tranquilas gracias a Carlos Ares, uno de los artistas emergentes de este año, y Samuraï. Dos voces únicas transmitiendo mucho sentimiento desde el escenario.
Uno de los clásicos de los festivales no podía faltar en el Granada Sound. Dorian uno de los grupos indies más reconocidos y estables de nuestro país se subieron al escenario para celebrar con el público granadino sus 20 años de carrera en la música. Una vez más demostraron una perfección incuestionable encima de las tablas. Su show está como siempre en la línea, y, en esta ocasión, presentaron los temas de su último trabajo ‘Futuros Imposibles’. Pero, he de reconocer que yo siempre estoy esperando su última canción ‘La tormenta de arena’ para dejarme llevar al máximo y revivir la escena de la película ‘A tres metros sobre el cielo’. No me digáis que alguna vez no habéis pensado en ser Hache y Baby.
Antes de terminar el concierto, las primeras filas del otro escenario ya estaban abarrotadas. Lo que acercarse para ver a uno de los platos fuertes de la noche y tener una visión decente se hizo bastante complicado. Viva Suecia pisó con ganas el escenario. Un grupo que es capaz de emocionarte y soltarte alguna lagrimilla con canciones como ‘Justo cuando el mundo apriete’ o ‘Lo siento’ y, seguidamente llevarte a lo más alto con ‘No hemos aprendido nada’ o ‘El bien’. Baile tras baile quisieron presentar ‘Querer’, publicado ese mismo viernes y que formará parte de su quinto trabajo de estudio ‘Hecho en tiempos de paz’ que se publicará en octubre y del cual también hemos escuchado ya ‘Dolor y Gloria’ y ‘Sangre’ que comparten con Siloé. Y, hablando de esta canción aquí se formó el match perfecto de la noche cuando Viva Suecia invitó al escenario a Siloé para cantar juntos esta canción. Si ya estábamos emocionados y disfrutando esto fue apoteósico al escucharlo y verlos juntos en directo.

Del subidón de Viva Suecia pasamos un poco al humor musical de Ojete Calor. Para el que le guste no está nada mal. A mí sinceramente se me hicieron un poco largos. Quizás estaba deseando que empezara Siloé. Igualmente el humor de ambos encima del escenario es brutal y sus letras son para reirse “Mocatriz, Mocatriz…”.
Ahora sí, con el recinto de nuevo a tope y guardando fila para poder verlos bien llegaba el turno de cerrar el festival por todo lo alto. Y, no había mejor manera de hacerlo que con Siloé. ¿Se han convertido en uno de los grupos revelación de este año? La verdad es que no han parado y creo que tienen cuerda para rato porque así lo manifestaron. “Tenemos una sorpresa muy grande para finales de año en Madrid” e indicaron “En 2026 venimos con un nuevo trabajo” ¿Ganas? Muchas para que engañarnos. Se lanzaron con fuerza para conquistar el escenario del Granada Sound, nos hicieron bailar, saltar, gritar con ‘Reza por mí’, ‘Todos los besos’ y ‘Si me necesitas, llámame’. Tres de mis temas favoritos, pero creo que la frase más icónica que han llevado a su merchan es ‘¿Qué tal si mandamos a todos a tomar por culo? Merchan que no tengo y que debería empezar a comprar. Lo dieron todo y nosotras con ellos.
3:00 horas momento de echar el cierre y salir corriendo para coger un bus. Bus que fue complicado de coger, más de una hora en fila y, la cosa no avanzaba. Quizás la mayor pega que pongo es la organización o la falta de flota de transporte público por parte del festival. Tras hora y media de fila habiendo salido “pronto” del recinto por fin nos subíamos para llegar a nuestro destino y descansar de lo que ha sido un gran festival que esperamos repetir el año que viene.