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César Pérez Gellida: “El lector lo que tiene que hacer es viajar dentro de la novela”

Todo lo mejor es la nueva novela de César Pérez Gellida. Con este libro ha querido transportar al lector a la vida de Viktor Lavrov, un joven talentoso perteneciente al KGB destinado en Berlín durante el periodo más despiadado de la Guerra Fría. Sus dotes como agente de inteligencia y su conocimiento en psicología criminalista se pondrán a prueba en una importante misión. Además, Lavrov compartirá su camino con el inspector jefe de la Kriminalpolizei, Otto Bauer.

César Pérez Gellida ha logrado mezclar su faceta más negra con pinceladas de espionaje en esta novela que ya ha atrapado a miles de lectores. ¿Serás tú el siguiente?


Pregunta.- Todo lo mejor está ambientada en el Berlín de 1980, ¿qué te ha llevado a escribir esta novela?

Respuesta.- Una cuenta que tenía pendiente con el personaje de mis anteriores novelas que por exigencias del guion tuvo que desaparecer, pero que supe que iba a recuperarlo en algún momento. Revisando su histórico vital decidí que este era el momento. En un Berlín de los años ochenta cuando él es agente del KGB trabajando para la administración de la Stasi, un puesto que tiene que ver con el análisis de las comunicaciones, pero lo que hace es controlar a la Stasi.

P.- ¿De dónde te viene esta atracción por Berlín?

R.- Es una ciudad que me gusta y que conozco bien, pero principalmente me interesa el momento histórico, los años de la Guerra Fría en el que Berlín es el epicentro del espionaje mundial y donde se disputa la batalla ideológica.

P.- A diferencia de otras de tus obras en donde los personajes cambian continuamente de escenarios, en esta novela se desarrolla la trama, de forma íntegra, en Berlín y sus alrededores

R.- Principalmente en Berlín Oriental, pero, también, hay algún escenario en Berlín Occidental.

P.- Un Berlín que se encuentra en una época crítica en donde está la Unión Soviética y la RDA. ¿Cómo fue el proceso de documentación?

R.- La documentación la hago conforme voy encontrando necesidades. No hago un proceso de documentación de meses antes de ponerme a escribir. Lo que hago es si me voy encontrando las necesidades voy escribiendo y, esas necesidades a lo largo del día o de la semana las compatibilizo con la escritura. De esta forma, lo que hago es ajustar mucho la documentación a lo que realmente necesito y necesita el lector porque si cometes el error de documentarte mucho vas a tener la necesidad de volcar toda esa información en el libro para hacer alarde de ese proceso de documentación que has hecho.

P.- ¿Cómo te decidiste por hacer una novela de trama criminal y de espías?

R.- El espionaje es un elemento inherente que tenía que estar presente en esta época y más teniendo en cuenta que nuestro protagonista principal es un agente del KGB. Por lo tanto, ese ingrediente del espionaje tenía que estar sí o sí presente en la novela. Y, luego, porque la investigación negro criminal es el sello de mis novelas. Yo principalmente escribo novela negra con ese componente de investigación que está casi siempre presente y, esas son las dos tramas que circulan en paralelo y que en algún momento se encuentran en la persona de Viktor Lavrov.

P.- ¿Cómo es el personaje de Viktor Lavrov?

R.- Es un personaje que se tiene que enfrentar por un lado a un encargo que le hacen teniendo en cuenta su oficio en el servicio de la inteligencia y, por otra parte él tiene la obsesión de descifrar el comportamiento de la gente criminal.

P.- Otro personaje es Otto Bauer, inspector jefe de la Kriminalpolizei

R.- Es un personaje que está obsesionado con resolver unos asesinatos que se están produciendo a ambos lados del muro.

P.- Esos asesinatos por los que está obsesionado son los de cinco niños

R.- Aparecen los cuerpos sin identificar de unos menores a ambos lados del muro y eso dificulta mucho la investigación porque entre los dos estados no hay precisamente ni buena colaboración ni comunicación. Además,  la RDA como estado no reconoce los asesinatos en serie y eso es algo que ocurrió así. El problema de los asesinos en serie que era algo inherente a la sociedad occidental, al capitalismo, a la forma de vida que tenían tan disoluta el capitalismo aunque era mentira porque había asesinos en serie en todos los puntos del planeta y, en concreto, en la Unión Soviética de ese momento estaban Alexander Pichushkin que mató a 64 personas. Yo quiero reflejar eso en la novela porque era un hecho real y le dificulta mucho la investigación a Otto Bauer.

P.- En el libro también hablas de las Veladas Rojas, ¿quiénes son?

R.- La hematodixia es una parafilia, no está considerado como una enfermedad, pero sí está documentado como una parafilia que consiste en la atracción por la sangre, pero normalmente no tanto por el sabor de la sangre sino por el comportamiento fuera del cuerpo. Existen reuniones en las que normalmente se hace con animales para ver el comportamiento de su sangre. En algunos casos y como está documentado se ha hecho con personas desde el principio de los tiempos en sacrificios para ver el efecto. Menciono este asunto porque vemos la afección que tiene ese asesino que tienen que atrapar.

P.- ¿Y cómo se te ocurrió meterlos dentro de la historia?

R.- La hematodixia porque yo tengo un listado de parafilias, filias, fobias y de cosas siniestras que me gusta incorporar a determinados personajes. Cuando estoy construyendo el argumento de esta novela revisando el listado me decidí por ese y, a partir de ahí, entra la fase de documentación para ver en qué consiste, cómo es el comportamiento de estas personas y los casos reales que existen sobre estas personas. Encontré suficiente información y muy interesante. Además, quería enfrentarme a algo como es el vampirismo y quería desmitificar un poco la leyenda popular que ha dado pie a tantos mitos y leyendas. Realmente me parecía un reto y algo bonito.

P.- En la novela también has incluido personajes reales como políticos, artistas o personalidades públicas

R.- Sí porque me parece importante para contextualizar el argumento. Cuanto más lo acerques a la realidad más probabilidades tienes que el lector se olvide de que está leyendo una ficción. Todas las novelas son ficción, pero si estás creando anclajes con la realidad como es incluir a personajes reales en este caso los principales son Erich Mielke, número uno de la Stasi, que era el ministro del Ministerio para la Seguridad del Estado y Mischa Wolf, el jefe del espionaje del servicio exterior de la Stasi. Son personajes reales que tuvieron muchísima importancia en ese momento y que me ha parecido muy interesante poder interactuar con ellos.

P.- En la novela usas con mucha habilidad el idioma alemán o la gastronomía como elementos para que el lector pueda recrear en su cabeza esa época y la ciudad de Berlín

R.- Eso es para generar la atmósfera al comenzar con una nueva historia. Es un viaje sobre todo cuando implica retroceder en el tiempo necesitas ponerte en contexto porque al final, cuando estás leyendo las páginas de una novela el lector lo que tiene que hacer es viajar dentro de la novela, situarse en esa época y poder ver con detalle que es lo que sucedía en esos momentos. Por eso, estos detalles hay que elegirlos muy bien, hay que saber en el momento que tienes que incorporarlos porque todo ese tipo de detalles hace que el lector se pueda meter mejor dentro de la historia.

P.- ¿Cómo animarías al lector a leer Todo lo mejor?

R.- A los lectores que no me conocen, les diría que es una buena oportunidad para conocer a un autor que escribe principalmente thriller de suspense en donde el aburrimiento no está incluido entre sus páginas y, además, no necesitan haber leído nada de mis anteriores novelas para poder entender y disfrutar de Todo lo mejor. Al que me conoce y me ha leído le diría que van a reconocer el estilo de las novelas anteriores y que les va a parecer una historia distinta por el momento en el que está ambientado, pero que no les va a defraudar.

P.- ¿Te encuentras trabajando en otra novela?

R.- Sí, hay una continuación que se llama Todo lo peor que también es una novela conclusiva, con un argumento totalmente distinto. Uno de los puntos de conexión que tiene con Todo lo mejor es que se desarrolla en el mismo ámbito temporal, en la misma localización, el Berlín Oriental, y que tiene como protagonistas a algunos de los personajes que sobrevivan a Todo lo mejor.

P.- ¿Qué libro recomendarías a los lectores?

R.- Recomendaría Reina roja de Juan Gómez-Jurado. Es el último que me he leído y es fabuloso porque Juan Gómez-Jurado se supera en cada novela y para mí es el mejor escritor de thrillers de España y con Reina roja ha llegado a un nivel que está al alcance de muy pocos. Es una novela imprescindible.

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