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Carlos Augusto Casas: “Quiero que empaticen con gente muy desagradable”

La ley del padre es la última novela de Carlos Augusto Casas que nos presenta una historia donde ni el poder ni el dinero pueden esconder un secreto para siempre. Los Gómez –Arjona son los dueños de un imperio mediático. El patriarca de la familia, Arturo, parece tenerlo todo bajo control hasta que alguien intenta envenenarlo en la celebración de su cumpleaños. ¿Cuál de sus cuatro hijos habrá sido? Acompaña al autor y a su protagonista por las hojas de esta novela para descubrir la verdad.


La novela es una radiografía de la clase alta de la sociedad y en esta novela no hay un rico bueno

Yo creo que llama más la atención el comportamiento negativo que el positivo. Es un juego que me gusta hacer con los lectores. Quiero que empaticen con gente muy desagradable. Aunque, en la novela parece que no te va a caer bien ninguno al final, les coges cariño a todos. Ahora mismo, si me preguntas cuál es mi personaje favorito me costaría decirlo y mira que todos tienen su lado más negro que blanco. Pero todos tienen algo a lo que agarrarte. No me gusta crear personajes que no tengan profundidad. Aunque su comportamiento y conducta es negativa está motivada por algo como es la búsqueda del poder. Todos los personajes de alrededor que no pertenecen a la familia tampoco son muy buenos y tienen otra forma de actuar. Por ejemplo, Josean para mí es el protagonista de la novela y busca una redención a sus pecados que no sabemos si lo consigue o no.

Los hermanos están muy bien caracterizados a pesar de ser tan diferentes entre ellos. ¿Te resultó complicado crear estos personajes?

Quería que fueran totalmente diferentes para dotarles de personalidad. Me divierte mucho escribir con muchas voces, me gusta hacer novelas corales. También, se diluye todo lo que hay de mí en la novela. Lo voy repartiendo entre unos cuantos personajes y así la gente no sabe lo que es mío y lo que es ficción.

Volviendo al personaje de Josean que es la persona con la que haces referencia al periodismo dentro de la historia

Sí, en esta novela es en donde menos hablo del periodismo. De una forma me gusta saber de lo que hablo y el mundo del periodismo me da mucho juego a la hora de crear una novela porque los periodistas van cambiando de ambiente con mucha facilidad y eso es algo que te facilita mucho una historia para hacerla verosímil. Josean sí que es un personaje que me gustaba retratar. Un personaje al que llaman a veces juguete roto. Todos sabemos aunque no hayamos trabajado en televisión que este tipo de presentadores en algún momento están en un momento de popularidad, que están en todo lo alto, todo el mundo les conoce y, de repente desaparecen porque el público y el medio es así. Me gustaba reflejar eso aunque tampoco me meto mucho. Sí que hay algunas escenas que luego están justificadas. Me gusta reflejar el interior de los medios de comunicación porque creo que todavía son bastantes desconocidas para el público y es un mundo oscuro. Aquí era para darle un significado al mundo de Josean.

Es un poco un autoconocimiento

Sí, me he dado cuenta con mi tercera novela que el escribir es un poco ese autoconocimiento. Aunque tú no lo pretendas siempre hay algunos temas que aparecen en tus novelas y son tus obsesiones. Yo no sabía que tenía este tipo de obsesiones hasta que me puse a escribir. A mí siempre me acaba saliendo alguna crítica hacia el periodismo. Es una profesión que tal y como está ahora me preocupa. Tenemos cierto miedo de hablar de los medios de comunicación por dentro y a mí no me parece nada negativo porque al final se crean leyendas. La gente no quiere saber cómo funcionan o se quieren creer es muchísimo peor de lo que realmente es. El periodismo está en una situación complicada a nivel general y me parece que la novela negra es uno de los elementos principales en la crítica social. También aprovecho para contar cómo está la profesión y cómo funciona por dentro. Tengo otra novela que todavía no ha salido que se desarrolla directamente dentro de un programa de televisión y esa es muchísimo peor a nivel crítico con los medios. Espero que algún día vea la luz.

La ley del padre es una novela negra con sentido del humor

Claro, me sirve como recurso para aliviar al lector. En esta novela no hay mucha violencia física, pero hay mucha violencia psicológica. Esta tensión constante puede llegar a ser algo agobiante para el lector y los momentos de humor sirven para aliviar un poco y para que la gente tenga una vía de escape. El humor es parte de la vida y una novela es una porción de la vida de unos personajes. Como en la vida misma, el humor aparece cuando menos te lo esperas. En las situaciones más dramáticas aparecen situaciones humorísticas y como no me cuesta, porque me sale de una manera muy natural, siempre acudo al humor en mis novelas. Es un elemento más de mi forma de escribir.

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