Álvaro Ceballos: “Me ha interesado muchísimo que es las diversas formas de ser contemporáneo que existen”
La edad de tiza es el debut literario de Álvaro Ceballos. En esta novela nos cuenta la historia de un hombre que ha cumplido ya los treinta cuando un revés laboral lo devuelve a la casa familiar: allí sigue viviendo su madre y permanecen también, a modo de fantasmas, las promesas de prosperidad de su adolescencia. Sin mucho más que hacer, se propone desentrañar un viejo misterio que empezó cuando él tenía catorce años: la desaparición de una cinta de vídeo sobre educación sexual que les pusieron en clase y que dio pie a otros acontecimientos igualmente inexplicables.
¿Cómo te sientes con tu debut literario?
Me siento como en un tiovivo. Es una responsabilidad y una gozada llegar a mucha gente.
En La edad de la tiza nos trasladas a los años 90 de un colegio religioso. ¿Se trataba de un escenario que ya conocías?
Claro, yo estudié en un colegio concertado y al escribir la novela lo pensé como una exploración hacia un territorio que para mucha gente puede ser exótico y que para mí mismo, visto lo visto, me resulta muy exótico. A día de hoy, no me puedo creer las cosas que pensaba y el haber tenido las reacciones que tenía. Hay cosas que resultan de mi propia experiencia y hoy me resultan embarazosas, pero creo que es interesante ponerlas sobre la mesa. También, hablo de anécdotas que me han contado amigos o parientes que han pasado por colegios parecidos.
Hablas de esa subcultura católica dentro del sistema educativo
Sí, desde luego es una subcultura católica dentro de las subculturas que hay. En la novela se nos presenta el personaje de la madre del narrador que está muy implicada en la parroquia. Se centra en una práctica del catolicismo que se centra en ayudar e integrar frente a otras subculturas católicas que se centran más en reproducir prejuicios o no inspirar.
Otra de las cosas que se ven reflejadas en la novela son las famosas libertades de los 80 y 90 que se veía muy lejos desde un barrio periférico como Moratalaz
A mí hay algo que me ha interesado muchísimo que es las diversas formas de ser contemporáneo que existen. Mientras que para unos los años 80 y 90 pueden significar libertades en ciertas prácticas y músicas para otros era algo totalmente diferente estando en calles contiguas y edades similares. Por ejemplo, yo por edad no he ido al Rock-Ola o no me he codeado con cierta gente. Incluso aunque hubiera tenido la misma edad hubiera tenido una visión del mundo totalmente diferente. En la novela hay mucho de esto.
¿Qué ha sido lo más complicado?
El sostener el equilibrio entre la tragedia y la comedia.