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Agustín Peralt: “La energía es la capacidad de trabajo de una persona”

Agustín Peralt nos habla de Lidérate un libro donde descubrirás el método FASE por el que centenares de personas han conseguido ser más eficientes en su trabajo y autoliderarse de forma sencilla.

El libro que va ya por su séptima edición incluye una sección dedicada al teletrabajo. Un método en el que nos hemos visto inmersos la gran parte de la sociedad debido a la crisis sanitaria producida por la Covid-19.


¿En qué consiste el método FASE?

Lo que pretende la metodología es ir más allá de una serie de consejos para organizarse, lo que busca es acompañarte, durante un proceso, para transformar tu forma de trabajar de una manera holística integral.

¿Qué quiere decir esto? Durante la metodología vas trabajando de una manera progresiva y por etapas con el objetivo de acabar instaurando una serie de hábitos que te van a llevar de una manera natural a ser efectivo y a organizarte bien.

¿Por dónde empieza la metodología?

Por trabajar las energías porque no nos podemos olvidar que la energía es la capacidad de trabajo de una persona. Si la energía falla, falla todo lo demás. Las energías son tres la física, la emocional y la cognitiva. Esta es la primera base.

Lo segundo es que ya tenemos energía y, por lo tanto, tenemos que ser muy conscientes de lo que nos roba tiempo y de los malos hábitos. Son temas tanto ajenos a nosotros como provocados por nosotros mismos que nos afectan en lo que sería disponer de tiempo. Yo siempre digo que no nos falta tiempo sino que nos sobran distracciones. ¿Qué supone? Yo recomiendo observarse a uno mismo durante dos o tres semanas para ver que la capacidad que tenemos de perder tiempo sin ser consciente de ello o la forma en la que hemos llegado a ver cosas como normales sin serlo. Por ejemplo, la multitarea en donde pretendemos hacer una actividad que supone una concentración elevada mientras miramos el teléfono o el mail. Esto, en el fondo, es una ilusión porque nadie es capaz de hacer dos cosas a la vez aunque se lo crea.

Con estas dos primeras partes ya tenemos energía y tiempo. Ahora lo que tenemos que ser capaces es de dedicar esta energía y este tiempo en lo realmente importante. Es algo que es una ironía, pero no dedicamos tiempo a identificar con papel y con bolígrafo lo realmente importante cada mes. Nos vamos dejando llevar por la inercia de lo que nos va llegando. Lo que nos llega no siempre es directamente proporcional a la importancia de lo mismo.

Después de la energía y el tiempo tenemos que empezar a trabajar con la energía plena

Si he logrado tener esos dos conceptos anteriores ahora tengo que trabajar en un par de temas al día en donde tenga que poner toda mi energía. Estamos continuamente trabajando con un nivel de interrupción continua y, el nivel de multitarea lo estamos viendo como algo normal cuando no lo es.

La metodología pretende que haya momentos del día en donde trabajemos con mayor calidad y otros en donde intervengan la interacción y las pequeñas interrupciones.

Ya tenemos estos tres pilares fundamentales. Ahora, ¿qué nos toca?

Una vez tenemos esto se supone que tenemos que ser capaces de instaurar los hábitos que nos van a llevar a que nuestra agenda esté alineada con lo que realmente es importante. Estos hábitos son fundamentalmente tres: el primero es que una vez al mes voy a identificar que es lo más importante, semanalmente voy a planificar la semana próxima con antelación y diariamente voy a asegurarme que todos los días tengo planificados tiempo de calidad a temas realmente importantes y el resto de días voy solucionando las reuniones o urgencias que puedan salir.

En esta nueva edición del libro has incluido el capítulo del teletrabajo

Con el teletrabajo lo que ha pasado es que ha sido algo que hemos tenido que vivir todos, con unas circunstancias a las que no estábamos acostumbrados. Yo digo que hay un pecado capital y queremos trabajar en seis meses con la misma calidad que trabajábamos antes en presencial y dedicando muy poco tiempo. El trabajar en remoto es un proyecto que tenemos que meter dentro de nuestras prioridades para ir mejorándolo paulatinamente. ¿Qué quiere decir esto? Todos deberíamos analizar cómo me ha ido la semana en el remoto, lo que he aprendido y lo que tengo que cambiar.

El trabajo en remoto tiene muchas cosas buenas sobre todo en las grandes ciudades como Barcelona o Madrid porque hay personas que se están ahorrando dos horas al día por no tener que realizar tanto trayecto. Lo que sí que es verdad es que lo que luego uno necesita es encontrar fórmulas de recarga durante el día porque no te puedes pegar todo el día sentado en la silla y pegado en una ventana. Si en un momento consideras que te viene bien darte una vuelta a la manzana, tomarte un café con tus amigos… lo tienes que hacer. De lo que se trata el remoto es de sacar lo mejor de cada cosa desde la reflexión y desde la prueba porque es un cambio que ha venido para quedarse.

Gracias a tus aportaciones nos proporcionas la idea que tanto el trabajo personal como el de equipo te permiten tener un mayor control, menos estrés y así concentrarte en lo importante

Al final, si el líder de un equipo no es ordenado va a hacer que su equipo no sea ordenado. Cuando tú logras con metodologías como esta u otras compartir un modelo de organización no sirve solo para uno también para otros. De esta forma alineas prioridades con todo el equipo.

Incluyes el factor del sueño para conseguir una mayor productividad

Sí, al final la energía física es todo. Cuando no duermes o no te encuentras bien te cuesta mucho ser productivo. Por fortuna, las organizaciones esto se lo han aprendido y hay muchos programas de bienestar que buscan ayudar a que la gente esté en buenos niveles de energía.

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