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María Reig: “Cuando estoy escribiendo pienso en lo que me gustaría encontrarme a mí”

La autora de Papel y tinta nos vuelve a sorprender con su nueva novela Una promesa de juventud. Una historia conmovedora narrada con fuerza y ritmo que nos traslada a dos épocas. Suiza, 1939. Santa Úrsula acoge a alumnas extranjeras para el nuevo curso. Charlotte, una de las veteranas, será la encargada de integrar a Sara Suárez. Con el paso de los días, las jóvenes fraguan una amistad que se verá interrumpida por la guerra.

Por otro lado, nos lleva a Oxford, década de 1970. Caroline Eccleston prepara su tesis sobre los internados suizos en la Segunda Guerra Mundial. El hallazgo del cierre inesperado de uno de ellos enciende la curiosidad de Carol, que no duda en viajar a Zúrich para encontrar respuestas.

Hablamos con la autora sobre esta deslumbrante recreación de un tiempo en donde unas adolescentes intentan sobrevivir al mundo.


Háblanos un poco sobre esta novela

Una promesa de juventud es una historia que nos lleva a los años 70 en Oxford en donde conocemos a Caroline Eccleston, una estudiante de doctorado de la universidad que está metida en la investigación para su tesis sobre los internados que hubo en Suiza antes y durante la II Guerra Mundial. A ella le llama mucho este contexto porque es un punto de vista genuino dentro del conflicto.

A raíz de empezar esta investigación, ella se encuentra con uno de los internados que es especialmente hermético, Santa Úrsula. Este lugar cierra abruptamente sus puertas en el año 1939-1940. Caroline se obsesiona con este tema porque quiere saber la verdad sobre las cosas y esto le va a llevar a cruzarse con Charlotte que es la persona que tiene las respuestas a ese enigma y la va a ayudar a despejar el misterio llevándola a ese último curso de Santa Úrsula.

Una historia sin duda muy emocionante, pero ¿cómo llega hasta a ti esta historia?

Es una mezcla. Por una parte, en mi mente desde hace años tenía la idea de los internados y son imágenes que guardas en la recamara esperando a buscar la ubicación perfecta para encontrarle el sentido y poder escribir algo con ello. Cuando estaba terminando el manuscrito de mi primera novela empecé a darle vueltas sobre contextos en donde los internados tuvieran relevancia. Se me ocurrió Suiza y la II Guerra Mundial. Empecé a investigar un poco y me di cuenta que había una historia que contar al haber tantos internados que habían permanecido abiertos y que vísperas de la guerra tenían una situación muy particular.

Trasladarte hasta esa época te habrá llevado a realizar un proceso de documentación muy extensa

La verdad que sí. Ha sido muy interesante y ha tenido sus desafíos. La novela está en dos épocas aunque, sí que es cierto que la novela se centra más en esos años 30. El hacer guiños a la historia de finales de los 70 con la historia de Caroline suponía una investigación previa. El idioma también fue una dificultad a la hora de encontrar los documentos porque muchos no estaban en castellano. Fue un proceso interesante y bonito conocer cosas de las que no había mucha información, pero al juntar las piezas vas descubriendo las cosas para trasladarlas a la ficción.

La novela combina el misterio, la historia, la intriga…

Me gusta mucho mezclar todos esos ingredientes. Cuando estoy escribiendo pienso en lo que me gustaría encontrarme a mí. Si esa combinación gusta a otras personas me hace muy feliz.

Tanto en la parte de Caroline como en la parte de Charlotte hablas en primera persona. ¿Cómo fue encontrar y dar esa voz a las protagonistas?

Ha sido algo que no había hecho nunca. Narrar la historia desde dos puntos de vista diferentes con un bagaje distinto ha sido un reto. La figura del narrador ha sido todo un reto en esta trama. El lector va descubriendo, a lo largo de la novela, el motivo por el cual se usa un narrador u otro. Quería que la propia voz que cuenta la historia fuera un elemento de misterio o un elemento de descubrir una pieza del rompecabezas de Una promesa de juventud. Ha sido uno de los retos a nivel técnico o desde el punto de vista de la escritura ha sido complejo. Aun así, lo he disfrutado mucho porque ha sido divertido.

¿Cómo eres a la hora de escribir las novelas: lo tienes todo fijado o vas cambiando cosas conforme sucede la historia?

Hago una mezcla. Normalmente la estructura general la tengo muy clara y, luego me dejo libertades en las escenas para que los diálogos o los personajes puedan ser como una conversación improvisada. Luego lo vas puliendo, pero, de alguna manera, me dejo un poco de libertad por ejemplo en las descripciones por lo que me va pidiendo la historia. Yo escribo mucho fijándome en lo que me gustaría leer a mí.

Tras el éxito de Papel y tinta, ¿cómo te sientes con la acogida que está teniendo esta segunda novela?

Estoy muy contenta porque cuando escribes una primera novela la gente no te conoce. Y, ahora, esa parte la estoy viviendo mejor porque la gente ya me conoce y deciden darme esa segunda oportunidad. También, es una responsabilidad porque esperas y deseas que con esta novela disfruten. Son dos novelas diferentes y es muy complicado repetir exactamente lo que has hecho con una novela e intentarlo creo que es un imposible. De alguna manera, yo espero y deseo que la gente disfrute y que gente que no se animó con la primera lo haga con esta segunda. Yo cruzo los dedos para que guste mucho.

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