María Monrabal: “Quería abordar el amor desde un punto de vista real”
María Monrabal nos presenta su libro "Si las princesas hubiera usado Tinder"
Si las princesas hubieran usado Tinder es la primera novela de María Monrabal. En ella nos habla del amor y el cambió desde el momento en el que escoger a una persona con quien tener una relación, un rollo o echar un polvo quedó relegado al gesto de deslizar el índice a izquierda o derecha. La autora nos adentra en el mundo de Paula y de su llegada a Madrid. Una ciudad donde aterriza para hacerse un hueco como redactora de moda. Un lugar en el que todos andan buscando respuestas y donde ella acaba encontrando a Gonzalo. ¿Podrá el amor en la era Tinder ser tan apasionado, romántico y feliz como esperamos?
Nos presentas una novela de amor en una época de Tinder ¿cómo nace?
Cuando empecé a escribir la novela había muchas cosas de la trama que no tenía claras y que creo que fueron surgiendo a partir de la construcción de los personajes. En algún punto sentí que eran ellos los que me decían qué era lo que tenía que pasar y que yo solo transcribía esa necesidad suya.
Sin embargo, sí tenía claro qué quería contar. Quería abordar el amor desde un punto de vista real. Sin obviar los miedos, las inseguridades, las dudas, las malas decisiones, las meteduras de pata o los giros intrínsecos en cualquier relación. Fue esta la premisa que hizo que naciese la novela; y fue al plantearme de qué forma realista se conoce la gente hoy en día, como surge la idea de Tinder.
La protagonista conoce a Gonzalo a través de Tinder. Es un chico diferente al que pensamos que puede estar en esta app en caso de no haberla usado antes o, también, podeos decir que se sale de lo común de la gente que la usa. ¿Realmente en Tinder podemos encontrar chicos como Gonzalo? O ¿son están todos bajo un mismo prototipo de querer siempre encontrar algo más?
Creo que hoy en día vivimos con agendas tan apretadas, que en muchas ocasiones resulta complicado conocer gente, o conocerla fuera de nuestros círculos. Y para esto, plataformas como Tinder son una buena solución.
Cada vez está más normalizado abrirse un perfil en alguna de estas aplicaciones, por lo que al final en Tinder, encuentras lo mismo que fuera de Tinder. La única diferencia es que acabas concentrando en la palma de tu mano una variedad infinita de personas, entre las cuales puede haber alguien como Gonzalo o puede haber alguien que solo esté buscando engañar a su pareja aprovechando un fin de semana de viaje en otra ciudad. Lo mismo con lo que podrías toparte saliendo una noche de fiesta a un pub.
Es cierto, no obstante, que por norma general en Tinder la gente busca establecer relaciones más sencillas y menos complicadas, pero siento que, de nuevo, es lo mismo que ocurre en “la vida real”. Nadie sale de casa pensando “hoy me cruzaré con alguien de quien me voy a enamorar”, sin embargo, a veces pasa; esto mismo puede ocurrirte en una aplicación para conocer gente.
En la novela a Paula le pasa que el hecho de ligar por Tinder le impide dejarse llevar. ¿es algo que nos suele pasar?
En el momento en el que Paula conoce a Gonzalo, acaba de salir de una relación y no espera conocer a nadie que le haga volverse a enamorar. Ella arrastra, por lo tanto, miedos y heridas que aún no ha tenido tiempo de cerrar y que se manifiestan en forma de inseguridades con él, de reticencias a la hora de dejarse llevar.
Creo que es normal que cuando acabas de salir de algo que pueda haberte hecho daño, des los siguientes pasos con miedo y desconfianza. Es un mecanismo de autodefensa también. Una forma de protegerse a uno mismo. Y sí, efectivamente, creo que es algo que nos pasa a todos, pero es normal y no pasa nada. Hay que aprender a lidiar también con estos sentimientos, entenderlos y dejar que se vayan solos mientras tomas conciencia de que porque algo haya salido mal una vez, el motivo de ese dolor, y el dolor consecuente, no van a estar repitiéndose en tu vida en bucle.
¿Cómo debe dejarse llevar uno a la hora de ligar por las apps?
Con respecto a la segunda cuestión, ojalá tuviera la respuesta. No sé cómo debe dejarse llevar uno. A mí, sin embargo, creo que lo que me funciona para fluir bien con las personas en Tinder y fuera de Tinder, es pararme a escuchar qué quiero. A veces sentimos que la gente espera algo de nosotros y asumimos que tenemos que ceñirnos a estas expectativas que el otro se ha creado. Creo que, en cualquier relación de cualquier tipo, hay que entrar sin esperar ya un final o un desarrollo concreto, abierto a escucharte y a escuchar a la otra persona, y concediéndote la oportunidad de poder cambiar de opinión con respecto a alguien y permitiéndote compartir esa opinión con el otro sin miedo. Todo se puede decir, si encontramos la forma de decirlo con tacto.
¿Cómo ha sido para ti crear el personaje de Paula? ¿Te identificas con ella?
La verdad, creo que he crecido con ella. La fortaleza de Paula me arrastró a ser fuerte también un momento algo convulso, así que solo puedo decir que ha sido precioso y casi terapéutico.
Creo que hay un poco de mí en cada personaje, y, sí; me identifico con ella en varias cosas, sobre todo en lo laboral. En realidad, puede verse que todos los personajes, en el ámbito profesional, demuestran miedos a pesar de presentar finalmente buenos resultados; y creo que este tipo de dudas e inseguridades sí están presentes en mí cuando estoy trabajando en algo.
No sé si esto deriva de alguna forma en una autoexigencia positiva, porque me lleva constantemente a sentir que debo esforzarme más y a mejorar (igual que Paula); o si, por el contrario, estas sensaciones que he comentado no son tan sanas como quiero creer, y debería encauzarlas de otra manera. Esto es algo que todavía estoy analizando y descubriendo.
¿y el personaje de Gonzalo?
Construir a Gonzalo fue un proceso distinto. Al final, yo construyo a Gonzalo desde la perspectiva de Paula. Muchas personas me han dicho “Gonzalo es casi el hombre perfecto”, pero recordemos que lo estamos viendo desde los ojos de alguien que se enamora de él. A ojos de Gonzalo, Paula también es casi perfecta, porque él conoce solo un porcentaje de esas batallas interiores suyas que la hacen menos “perfecta” o más humana. En algún momento, Gonzalo incluso aborda ciertas situaciones de una forma que el lector no espera, pero esto ocurre porque estamos en la cabeza de Paula y no somos conscientes de esas batallas interiores que él también lidia y que lo hacen del mismo modo imperfecto.
En cualquier caso, construirlo a él, fue un proceso de mucha empatía y reflexión que me ayudó a entender que cualquier relación forjada desde la sinceridad, el amor propio y la bondad, construye cimientos sólidos que consiguen trascender las circunstancias.
Tampoco podemos olvidarnos de personajes secundarios como Ale o Andrea… que también tienen un peso en la historia de la Paula
Yo las adoro a las dos. Ale es la superación, Andrea el no juzgarse a una misma y el aprender a disfrutar de lo que la vida te ponga por delante.
¿Con esta novela has querido buscar que el lector reflexionara sobre el concepto que se tiene hoy en día sobre el amor y las relaciones?
Sí. No me gusta el amor idílico. Nada en la vida lo es y el amor menos.
El amor es precioso, pero también es duro en ocasiones e implica una introspección difícil, que puede hacerte crecer mucho y bien, si se aborda de una manera positiva.
Con esta novela quiero contar que enamorarse, sí, es increíble, pero que el primer amor que debes construir es el amor propio. Ese debe estar por delante de cualquier Gonzalo, de cualquier Héctor, de cualquier persona que se cruce en nuestro camino; porque al final las personas solo hacen eso, cruzarse en nuestro camino, por más o pero menos tiempo, pero tú tienes que tener claro que el camino que transitas es el tuyo y tienes que construirlo a tu manera.
No se trata de menospreciar al otro y ser un narcisista, es simplemente saber escucharse, no renunciar a cosas por las que has luchado siempre, no dejar de ser quien eres por nadie si las condiciones para seguir con otra persona implican perderte a ti mismo en el trayecto.
Es bonito implicarse, saber querer de forma sana, construir una relación al lado de alguien que te haga sentir especial e increíble; pero más bonito es aún aprender a sentirse así a pesar de tener o no a alguien al lado. Porque esa sensación no se va, aunque alguien sí lo haga.
¿Se puede encontrar el amor en Tinder?
Se puede encontrar en todas partes y en ninguna. Pero recordemos que, en cualquier caso, hay que dejar que el amor florezca de forma sana, sin que nadie borre lo que somos al concederle un espacio en nuestra vida. Hay que aprender a querer sin olvidarse nunca de uno. Esto es lo más difícil del amor, en mi opinión.
¿Te encuentras ya trabajando en nuevos proyectos?
No me gusta anticiparme a las cosas que no he terminado, pero espero poder haceros partícipes de todo lo que siga escribiendo.