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Blas Ruiz Grau: “Al principio tenía a un personaje desatado y ahora está más contenido”

No robarás es la esperada continuación de la primera novela de Blas Ruiz Grau. Una novela con una trama tan frenética y llena de giros como la anterior. Esta vez, el autor nos sitúa siete años más tarde desde que se produjeran los crímenes de Mors y el asesino cumple condena en un hospital psiquiátrico penitenciario, donde ha tenido tiempo suficiente para pensar y perfeccionar el plan que no pudo completar. Burlando las medidas de seguridad, el asesino logrará escaparse y será el policía Nicolás Valdés el que deberá atrapar a este psicópata. Lo que no se imagina es que sus peores pesadillas están a punto de convertirse en realidad.


No robarás es la segunda parte de esta trilogía en donde presentas a un asesino más reflexivo y no tan impulsivo.

Sí, porque creo que es el proceso natural. Al final, pensamos que no, pero estas personas también evolucionan en cierto modo y, sobre todo, son gente que aprenden mucho de sus errores. En los casos reales se ha dado mucho que haya personas que se estén perfeccionando constantemente. En este caso lo quería reflejar de esta manera. Es una persona que acabó de una manera, por una serie de errores, y no quiere volver a cometerlos. Va mucho más cauto y más tranquilo.

Al hacer este cambio en el personaje has tenido tú que llevar un ritmo más lento a la hora de escribir

Claro. Al fin y al cabo, yo lo que intento es en cada personaje intentar meterme en su cabeza y que las reacciones sean tan naturales como te piden las situaciones en sí, su forma de actuar, de pensar y de ver la vida. Al principio tenía a un personaje desatado y ahora está más contenido. He tenido que pensar en esas cosas y esa empatía de meterme en el personaje me ha costado un poco más. Es una parte del proceso.

A pesar de contar con más serenidad en el personaje, la trama es más oscura

Sí y era justamente lo que quería dar a entender. No hace falta tener a un personaje que esté completamente fuera de sí, desatado, loco por demostrar que es el mejor, como pasaba en la primera novela para hacer mucho daño, hacer algo más sórdido y moverse en un ambiente más negro como creo que se demuestra aquí en No robarás. Era una meta y espero haber llegado a ello.

Para llevar a cabo esta novela, ¿has tenido un proceso de documentación muy complejo?

He ido a comisarias para poder investigar al pie del cañón. He estado todos estos años investigando sin parar con llamadas, charlas con policías o forenses y acudiendo a los sitios. Ha sido muy gratificante.

El inspector Valdés es el encargado de resolver el caso, ¿cómo ha sido crearlo?

Ha sido fácil porque yo no era consciente de que el inspector se parecía a mí. Siempre lo he negado, pero en estos dos últimos libros he volcado mucho de mí en él. Las decisiones que toma el inspector son las que tomaría yo. El miedo que tiene es el miedo que tendría yo. Además, esa seguridad, ese querer proteger a los suyos es mío y yo no he sido consciente hasta que no me lo han repetido muchas veces. Ha sido fácil en ese sentido porque es mi personalidad la que habla por él.

En la novela, también, se refleja más humanidad por parte de los personajes

Sí, era mi obsesión porque tenemos novelas que están protagonizadas por robots y me da la impresión que son personas que ni sienten ni padecen, que siempre saben lo que tienen que hacer, que no tienen un término medio… Lo que buscaba en esta novela es mostrar ese día a día y esa realidad que vivimos cada uno de nosotros. Ha sido una de mis obsesiones a la hora de escribir el libro y creo que ha quedado bien.

¿Qué ha sido lo más complicado para ti a la hora de escribir la novela?

Sobre todo el no dejar ningún fleco en el aire. Reviso todo mucho. De hecho, la novela llevará más de 40 reescrituras porque algo me chirriaba en el sentido en que algo no me parecía creíble y he sido muy quisquilloso y cada vez lo soy más. Estoy con la tercera parte y hay momentos en los que tengo que alejarme porque si no paro un poco me voy a volver loco porque estoy muy encima de querer dar el 100% de mí.

A veces cuando tienes una historia en la cabeza es difícil

Claro, cuando tú tienes una historia en la cabeza es muy fácil no contarla bien porque tú ya la tienes, ya sabes cómo piensa esa persona, sabes lo que pasa y el motivo por el cual esa persona ha actuado de esa forma. Puedes caer en el error de darle al lector una sobre información de datos. Encontrar el equilibro en donde cuentas lo que realmente quieres y, al mismo tiempo, no cansas a la persona que lo está leyendo. Es muy complicado.

Una novela con un final inesperado que no vamos a desvelar, pero que ha dejado a los lectores con ganas de más

Si no dejo a la gente con ganas de más sabiendo que forma parte de una trilogía es que no lo he hecho bien del todo.

¿Cómo te estás sintiendo con la acogida por parte del lector?

Estoy un poco abrumado. No soy capaz de asimilar lo que está pasando con esta novela. Está gustando mucho y estoy muy contento con ella.

¿Tuviste miedo de sacar la segunda novela por si no tenía el mismo éxito que tuvo la primera?

Yo recuerdo que hace un año le estaba diciendo a mi editora que tenía miedo de sacar esta segunda novela por el éxito que había tenido la primera. Supongo que parte de ese miedo venía por la fórmula empleada porque era totalmente diferente. La persona que haya leído las dos sabrá que las novelas son muy distintas. Una es quién lo hizo y la segunda habla más bien del por qué lo hizo. Son muy diferentes. Tenía miedo a que la gente esperase otro quién lo hizo y no iba a tenerlo. Todo el mundo está coincidiendo en que le está gustando más la segunda que la primera y eso ha sido toda una sorpresa para mí.

¿Cómo surge esta vocación tuya por la literatura y la escritura?

El querer escribir viene de tanto leer. Yo soy una persona que he leído mucho desde muy pequeño y eso, al final, te va forjando. Cuando era adolescente creía que podía contar historias que tenía en la cabeza, pero no me atrevía. La primera llegó a los 22 años y lo solté porque quería saber qué pasaba, no tenía intención de publicarla. La vida da muchas vueltas y me llevó a probar suerte en la auto publicación y lo hice hasta el día de hoy.

¿Y qué te lleva a tener esa fascinación por el género negro?   

Es el género que más me gusta y el que más he leído. Me daba mucho miedo porque me gusta tanto que no sabía si estaría a la altura de lo que a mí me gusta leer. Hasta que no llegó un momento en el que tuve una historia consistente en la cabeza y pensaba que podía desarrollarla de una manera respetable no me atreví. Fue en ese momento cuando me lancé con No mentirás.

Estamos hablando de esa trilogía, ¿cómo llevas esa tercera parte?

Ya está entregada a las editoras. La tercera parte es algo absolutamente demencial. Yo he tenido que parar muchas veces para tomar aire porque la novela me ahogaba. Es muy frenética. Creo que la gente va a quedar muy contenta y es un final a la altura de lo que la gente se puede llegar a esperar.

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