Anabel González: “Las emociones nos van a decir lo que significan las cosas”
"Lo bueno de tener un mal día" de Anabel González. Foto: Miguel Garrote
Anabel González es psiquiatra y psicoterapeuta. En su faceta como escritora ya nos ha deleitado con libros como No soy yo. Ahora, nos propone cuidar nuestras emociones de la mejor manera posible con Lo bueno de tener un mal día.
El título del libro es Lo bueno de tener un mal día. Pero,¿qué es lo bueno de tener un mal día?
Ahora estamos viviendo unos cuantos malos días seguidos y estamos intentando encontrar cosas buenas que contrarresten esa situación. El tema es que frente a este tipo de situaciones decir que no pasa nada o decir que todo está bien no es una solución. De hecho, las personas que han hecho esta reacción de decir que no pasa nada han hecho cosas imprudentes o han aumentado el riesgo para los demás. Necesitamos saber que hacer en las situaciones que no son buenas para poder llevarlas lo mejor posible. En estos momentos nos interesa más que nunca.
El título ya nos dice que algo bueno se puede sacar de un mal día
Sí, y, sobre todo, dependiendo de cómo llevemos el malestar podremos gestionar las cosas mejor. El estar bien no consiste en decirnos que no pasa nada o en buscar buenos momentos. Necesitamos saber cómo gestionar los momentos en los que nos sentimos mal. Por ejemplo, necesitamos sentir el miedo justo y razonable en esta situación, un miedo que nos ayuda a protegernos sin entrar en pánico. Necesitamos pensar y planificar las cosas que nos preocupan, por eso necesitamos preocuparnos un poquito, pero no entrar en tales niveles de preocupación que nos bloqueemos. Entonces, necesitamos saber gestionar emociones desagradables, negativas y difíciles para llevar bien situaciones como las que estamos viviendo ahora y otras que, a lo mejor, no son tan potentes pero nos pueden amargar un día.
Podemos decir que las emociones son un pilar básico para las personas
Sí porque las emociones nos van a decir lo que significan las cosas. Por ejemplo, si nosotros sentimos miedo significa que hay peligro, si hay peligro es que nos tenemos que proteger entonces, si hacemos caso de esa emoción haremos lo que está en nuestra mano y sea razonable para podernos protegernos. En caso de no sentir miedo, en estos momentos, estaríamos todos paseando por la calle, no habríamos hecho absolutamente nada y el riesgo para todos sería mayor porque no nos protegeríamos. Ahora, nos estamos protegiendo y estamos tomando una serie de medidas porque hemos sentido ese miedo. Sentir miedo nos protege y como eso todas las emociones.
En estos momentos con todo lo que estamos viviendo este libro es muy recomendable. ¿Qué crees que le va a aportar al lector?
Yo espero que les ayude a lidiar con lo que sea que pase de la mejor manera posible. Ahora está tocando esto, pero en otros momentos tocará otra cosa. Hay personas que cuando se ven en una situación como puede ser la cuarentena y el confinamiento han caído en un auto abandono, se levantan a cualquier hora, no se arreglan ni se asean y, tampoco, comen en condiciones porque se dejan ir. En estos momentos es cuando más nos tenemos que cuidar y cuando más importante es que hagamos las cosas por nosotros, no porque no tengamos nada que hacer o ninguna obligación, simplemente para estar nosotros bien. Si nosotros sentimos tristeza o agobio y cuidamos de esas emociones, no solo no nos pasará factura después sino que pasaremos esta etapa mejor que los que se dejen caer o se agobien más. Después de que pase no nos dejará residuos emocionales que nos pueden complicar incluso cuando la situación termine físicamente.
Las consecuencias emocionales pueden ser grandes. Por ejemplo, es importante que hablemos de cómo nos sentimos sin entrar en auto agobio colectivo. Es bueno que hablemos con las personas aunque no nos veamos físicamente para ventilar las emociones porque si no ventilamos las emociones nos podemos ahogar dentro de nosotros mismos. Hay muchas cosas que podemos hacer en lo emocional para que esto sea más llevadero y para que cuando pase no nos queden residuos emocionales que nos puedan entorpecer. Para muchos puede ser un aprendizaje positivo. Si nos cuidamos en estas circunstancias cuando vengan otras cosas de menor envergadura nos vamos a saber cuidar.
¿Cómo podemos cuidar y gestionar estas emociones?
Lo primero es permitirnos sentirlas, negar que están ahí no es una buena solución. Después, podemos ver si las cosas que hacemos con lo emocional propiamente dicho nos está ayudando o no. Si aprovechamos este tiempo que estamos con nosotros mismos para mejorar la relación con nuestro compañero de viaje, que son nuestras propias emociones, a lo mejor salimos de este periodo con más recursos emocionales de los que teníamos. Hay muchas cosas que hacemos en lo emocional que son contraproducentes. Lo que nos decimos por dentro cuando estamos sintiendo lo que estamos sintiendo a veces en lugar de ayudarnos nos hace sentirnos peor. En cambio, si nos decimos otras cosas igual las emociones se pueden ir cambiando. Lo importante es saber decirlas, dejar de pelearnos con lo que sentimos y, pensar en las emociones como un recurso y como algo que tenemos que cuidar.
También, ver que cosas me ayudan con lo que siento para tratar de hacer lo que me ayuda y no lo que me pide el cuerpo o lo que me sale espontáneamente porque igual en medio del miedo y del pánico las cosas que hacemos no nos hacen bien. Tenemos que tratar de ser conscientes con esto y cambiar las cosas que nos pueden perjudicar por las que nos ayudarían. Esto se puede practicar y, ahora tenemos mucho tiempo para hacerlo.
En el libro comentas que a veces las emociones nos cuesta sacarlas. ¿Qué emociones son las que más nos cuesta sacar a las personas?
En estos momentos podemos decir que estamos viendo los dos extremos. Por un lado, el que no se preocupa y anula las emociones y, por otro lado, el que está con el miedo, que es la reacción inicial. Cuando llevemos un par de semanas encerrados en casa a lo mejor el miedo va dejando paso a sensaciones de agobio y de desesperación. A veces podemos tener ciertas dificultadas con la gestión del aburrimiento. Estábamos en una forma de vida muy acelerada, de ir todo el rato de un lado para otro, de estar saturados y, ahora, de repente, nos hemos dado todos un parón excepto los que están trabajando en primera línea.
Los que tienen que estar parados sin esa sobre explotación del tiempo van a tener que gestionar el aburrimiento porque quizás es una emoción a la que no estábamos acostumbrados en este mundo de alta velocidad.
En el libro hablas sobre casos que has tratado en donde algunos de ellos se expone que se guardan las emociones que están sintiendo. ¿Es bueno guardárselas?
No, no es bueno guardarse las emociones tampoco significa que tengamos que dejar que se desboquen. Tenemos que encontrar un punto de equilibrio. En estos momentos, la sensación de aislamiento puede ser muy grande, pero tenemos la ventaja de que estamos en un mundo muy comunicado a nivel virtual y podemos sentirnos en conexión aunque no estemos tocando a la gente. Podemos comunicarnos a través de muchos medios y es muy importante recurrir a ellos.
Es importante recurrir a esos medios y contar como nos sentimos, pero no para desbordarnos entre todos ni entrar en pánico colectivo sino para ayudarnos los unos a los otros a nivel emocional. Aunque parezca mentira el apoyo emocional es algo que nos puede aportar seguridad y tranquilidad al sentirnos parte de un grupo.
¿Tener una emoción negativa en un mal día puede ser una oportunidad?
Claro. Podemos salir muy fortalecidos de todo lo que estamos viviendo en estos momentos, pero es muy importante que no nos dejemos ir, que no dejemos que las emociones nos superen sin intentar encauzarlas y hay un montón de profesionales ahora que están ofreciendo su apoyo y tenemos la posibilidad de acudir a ellos. Todo lo que aprendamos en esta etapa nos lo vamos a llevar puesto. Se trata de una etapa muy difícil. Nos ha puesto a prueba en el terreno emocional a todo el mundo y si conseguimos aprender a gestionar esto, no hay nada que se nos pueda poner por delante.
El acumular emociones negativas puede acarrear enfermedades
Ahora hay personas que están minimizando el tema diciendo que no pasa nada y que esto no les afecta. Hay personas que están haciendo muchas actividades como haciendo deporte por la mañana y por la noche y llenando el día compulsivamente porque están tratando de no pararse a sentir lo que sienten. Estas personas lo que están haciendo es un depósito interno de emociones que no se están ventilando y eso probablemente va a hacer que les dé un bajón, bastante grande, inmediatamente o un poquito más tarde. Necesitamos ventilar ahora para no acumular.
El poder comunicar, soltar o escribir nos deja sacar nuestras emociones fuera para que no se nos quede dentro y no nos pase factura después porque si no podríamos tener un bajón emocional o un problema físico. Incluso físicamente, en esta etapa, para que nuestro sistema inmunitario esté bien nos interesa ayudarnos a manejar la situación emocionalmente porque eso tiene un efecto directo sobre nuestro sistema inmunitario.
Estamos hablando que hay que gestionar las emociones, pero para algunas personas sigue siendo complicado
Hay muchas personas que antes ya tenían problemas emocionalmente y esto les supone un desafío mucho más grande. Ahora tenemos que aprender en estas condiciones. Yo lo único que diría es que puede ser una oportunidad para ensayar cosas o para introducir cambios en nosotros mismos.
Reconocer las emociones no es algo negativo aunque, mucha gente piense lo contrario
Claro que no es algo negativo. Aquí, el problema lo han tenido no tanto los que entraron en pánico que iban bien encaminados. El problema vino de los que no se lo tomaron enserio porque no tuvieron miedo. El miedo nos indica que algo puede ser peligroso y hay que mantenerlo dentro de unos límites razonables porque si entramos en pánico ya dejamos de pensar y hacemos acopio de papel higiénico y cosas así. Si el miedo es un miedo medio es el que nos hace reaccionar y tomar medidas. Los sitios donde no ha habido el miedo justo y necesario no han reaccionado. Todas las emociones están en el organismo porque nos protegen. Las emociones negativas las necesitamos para sobrevivir. Sin miedo moriría muchísima más gente.