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Rasmia Ediciones: “Creemos que era muy interesante volver a ver ‘La noche de las cien cabezas’ en las librerías”

Pedro Moreno y Javier Lapuerta han decidido apostar por una obra apenas conocida de Ramón J. Sender. Foto: M. Tobajas

Pedro Moreno y Javier Lapuerta han reeditado una de las novelas más desconocidas y relevantes del escritor Ramón J. Sender La noche de las cien cabezas. A través de Rasmia Ediciones han querido volver a poner en valor esta obra. Además, el volumen cuenta con un prólogo del catedrático de Filología Española de la Universidad de Zaragoza, José Luis Calvo Carrilla en donde muestra e invita al lector al mundo de Sender.

Rasmia Ediciones fue creada en 2014 y hasta día de hoy cuenta con un total de nueve obras editoriales en su catálogo. Todas ellas repartidas en tres colecciones Surco, Exergo y Tríadas.


Pregunta.- Habéis hecho un trabajo muy importante con la obra de Ramón J. Sender La noche de las cien cabezas ya que muy pocos se acordaban de ella. ¿Cómo llegó a vosotros?

Pedro Moreno.- Llegó a nosotros porque nos encanta Sender y lo consideramos uno de los grandes escritores del siglo XX. Además, siendo nosotros una editorial de Zaragoza y siendo él aragonés siempre habíamos leído cosas suyas. Un día mirando nos dimos cuenta de que había una obra escrita en 1934 y que no había sido reeditada desde entonces. Fuimos buscándola para ver si podíamos leerla primero y era muy difícil encontrarla porque solo había una primera edición que se vende en librerías de segunda mano a unos precios inaccesibles para nosotros. Al final nos pusimos en contacto con el Centro de Estudios Senderianos (CES), que hacen una labor maravillosa, y nos pasaron el original digitalizado para poder leerlo y ver la joya que teníamos delante. La verdad es que es una maravilla en el contexto en el que fue escrita y el contexto de la propia obra de Sender que es clave también.

P.- Este libro es una sátira a la sociedad

PM.- Absoluto. Es una novela que se embarca en un momento de Sender muy político de por aquel entonces ya que el militaba en los anarquistas aunque, justamente en esta parte de la historia se estaba acercando un poco al comunismo como luego en la guerra lo hizo. Después acabo bastante defraudado con el comunismo y él fue siempre como dice José Luis Calvo Carilla en el prólogo “fue un libertario de espíritu”.

Aquí lo que hace él es una crítica feroz, una sátira despiadada de la sociedad de la época burguesa que generaba muchos desajustes, muchas desigualdades sociales y por ahí van desfilando un montón de tipos humanos. Es un desfile de personajes sociales como: políticos corruptos; religiosos que piensan más en lo material que en lo espiritual; aparecen artistas intelectuales vacuo; revolucionarios, prostitutos y a su vez todos ellos son responsables de las miserias humanas. Ahí también está un poco lo incómodo de esta obra que apela a miserias que todos podemos tener o que vemos alrededor. Creemos que ahí también reside la vigencia de esta obra porque es una especie de espejo que nos pone delante de Sender para decirnos mira como somos y que tiene mucho que ver con los espejos de Valle Inclán, con el esperpento y, a su vez lo que él propone es como puede ser la sociedad.

Al final la novela cuenta una noche que es una tromba que acaba con toda esa sociedad y, el amanecer es esa sociedad que Sender propone. Tiene que ver con conceptos que el identifica con la umbría. La umbría no en el sentido de género sino en el sentido de lo que nos une a todos como seres humanos, el sujeto universal que recorre la historia, el trabajo en común, el reconocerte en tu hermano, en el humano que tienes al lado es interesante y es donde reside también su potencia política con esa ideología libertaria, pero también su potencia filosófica e incluso metafísica.

P.- ¿Podemos decir que tiene algo que ver con la actualidad que estamos viviendo en estos momentos?

PM.- Totalmente

Javier Lapuerta.- Salvando las distancias porque toda esa época de los años 30 fue muy convulsa, pero lo creemos de total actualidad.

P.- El prólogo ha sido escrito por José Luis Calvo Carilla

PM.- José Luis Calvo Carilla que es catedrático de Filología Española de la Universidad de Zaragoza se prestó muy amablemente a ayudarnos porque es un senderiano reconocido y ha escrito un prólogo que es una auténtica maravilla. Contextualiza de forma perfecta esta obra dentro de la trayectoria literaria de Sender al igual que el momento histórico en el que fue escrita y da las claves para una lectura más provechosa del texto. Recomendamos encarecidamente que la gente lo disfrute porque es una maravilla.

Además, con su prólogo te permite acercarte y entender muchas más cosas como cuando habla de Pascual Flores y su grupo de afinidad anarquistas. Podemos ver un poco de fiebre literaria y de enfado a la hora de redactar este texto. Creo que la labor de un buen prólogo es ayudarte a entender mejor la obra y el autor lo ha conseguido.

P.- Sender ha tenido una larga trayectoria y la gente tiene que estar encantada de leer algo que hasta ahora muy pocos habían tenido la oportunidad de leer. ¿Cómo estáis viendo la aceptación?

JL.- Esta semana está siendo la semana de la promoción. Levantamos un poco de polvareda ya hablando con el Centro de Estudios Senderianos que nos abrieron las puertas al decir que íbamos a reeditar esta joya que nadie ha tenido opción de leerla porque hay muy pocas copias a un precio disparatado.

PM.- Los senderianos más puestos sí que la conocen.

JL.- En verdad es muy poca gente la que la conoce y creemos que la aceptación está siendo muy buena desde periodistas hasta lectores senderianos y, por supuesto, está abierta a todo tipo de público de diferentes edades.

PM.- Es una novela que se lee muy fluida porque son capítulos breves. Es verdad que tiene una estructura peculiar porque el protagonista que aparece al principio luego desaparece y surge ese desfile de cabezas, un ambiente muy surrealista, delirante, pero se lee fácil porque son como historias dentro de historias. Es una especia de camerón que cada historia encierra a otra que a su vez cuenta otra. No solo se lee fluido sino que tiene una gran potencia literaria. Hay tramos en la narración que incluso se ve el Sender más potente.

P.- Esta semana estáis con la promoción del libro

PM.- Sí, esta tarde estamos presentando en la Librería Cálamo, a las 19:30 horas y, nos ayudará en la presentación otro senderiano como es José Domingo Dueñas que es vicerrector del campus de Huesca. El sábado 14 estaremos presentándolo en la Librería Anónima (Huesca), a las 13:00 horas, en donde hablaremos de esta joya.

P.- Para las personas que no conozcan esta novela de Sender, ¿cuál podría ser el motivo para adentrarse dentro de esta historia?

JL.- Primero que se reencontrarán con un autor que creemos que es muy interesante conocer. Sender al año siguiente de publicar esta novela ganó el Premio Nacional de Literatura en España por Míster Witt en el cantón (1935). Tenía una potencia literaria y de reconocimiento muy interesante tanto en su labor literaria como periodística.

Con esta historia vemos que es una forma de volver a encontrarte con Sender y, también, con una parte de la historia de España que consideramos muy interesante porque al final nosotros somos fruto de lo que ocurrió esos años. A la vez, también, es una novela que se disfruta mucho en la lectura porque hay un humor macabro, un humor negro que a veces te despierta la sonrisa y a veces esa sonrisa también se te queda congelada porque no deja títere con cabeza. Creemos que era muy interesante volver a ver La noche de las cien cabezas en las librerías.

P.- Hablemos de vuestro trabajo, ¿qué os llevó a crear esta editorial?

PM.- Rasmia la creamos en 2014 y nos llevó a crearla el hecho de querer ver, leer y tocar los libros que nos apetecería leer. Nosotros llevábamos tiempo trabajando en el libro, nos gusta muchísimo la literatura, el libro como objeto.

Javier es Director Creativo de Detalier Estudio Creativo, él lleva toda la parte visual, todas las maquetaciones y diseños. Al final te das cuenta que hay siempre cosas pendientes de hacer como una reedición. También, el hecho de descubrir autores nuevos contemporáneos que nos parecen interesantes de proponer y de dar a conocer al gran público. De hecho, nuestra línea editorial va un poco por esa línea.

Tenemos tres colecciones, una que se llama Exergo que es de ensayo, otra que se llama Surco que es de narrativa en donde pertenece esta obra de Sender y otra que se llama Tríadas que es una labor editorial peculiar, de agrupar en un mismo volumen tres relatos que son clásicos, todos conocidos y con nuevas traducciones de unos compañeros traductores que tenemos: Vicente Avella y  Santiago Gallego. En los libros de Tríadas se proponen tres relatos en torno a un tema. El primero que sacamos fue La ciudad, el segundo fue Guerra y, el tercero se llama Artistas.

Lo que une un poco a todo nuestro catálogo es tratar de dar una perspectiva en cierta medida crítica de la sociedad o bien apelando a cosas ya editadas como puede ser el libro de Sender o el primero que sacamos “El modorro” y otros cuentos libertarios que son una antología de autores anarquistas y afines de principios del siglo XX.

En el plano más contemporáneo tenemos un autor fetiche que se llama Iván Rojo del que hemos editado su novela Ultraligero y un volumen de relatos y poesías que se llama La vida salvaje. Es un autor que mama un poco del realismo sucio, son historias cotidianas, a veces duras, pero con una ternura que da gusto leer y la verdad que hay una gran calidad literaria y una voz propia que consideramos interesante.

Rasmia Ediciones cuenta con un total de nueve obras editoriales en su catálogo. Foto: M. Tobajas

P.- ¿Por qué decidisteis clasificar los libros en estas tres colecciones?

JL.- Creímos necesario separar un poco los géneros. Decidimos que el ensayo fuera por un lado, la novela y el relato por otro. Esta colección de novela y relato se llama Surco porque son textos con mucho impacto y que dejan un surco en la memoria al leerlo. Siempre cerramos nuestros libros en la solapa con una frase de Michael de Montaigne: “La palabra es mitad de quien la pronuncia y mitad de quien la escucha”. El escritor te dice algo y a ti te tiene que quedar un poso.

Con Tríadas al ser libros más pequeños vimos que era otra categoría. Relatos cortos de escritores clásicos que pueden leerse de una sentada. Los dos primeros volúmenes eran bilingües, los poníamos tanto en castellano como en idioma original y traducciones nuevas hechas por nosotros. Son tres cosas bastante diferenciadas. Todo esto puede crecer e incluso tenemos un libro fuera de colección que es El gato de Giovanni Rajberti. Un libro italiano que nunca se había editado en castellano y se trata de una apología del gato comparándola con el hombre. El gato es como un ser libre que va a su rollo y, también tiene un poso libertario.

PM.- Es un libro del siglo XIX bastante interesante en donde hace una apología del gato como una encarnación de un  montón de virtudes que él considera necesarias como la libertad, la independencia, el no casarse con nadie y, a la vez, para quien tiene un gato es muy interesante porque reconoces un montón de cosas de las que él va hablando. También, es una crítica al ser humano. Nos pareció interesante y lo editamos a medias con un amigo librero que tiene una editorial en valencia El Doctor Sax y, también ha tenido bastante aceptación porque recuperamos a alguien que estaba olvidado y que en castellano nunca había sido editado. Te das cuenta de que es un autor del siglo XIX que te cuenta una cosa bastante peculiar.

Los libros de la colección de Tríadas los podríamos considerar un poco como nuestra colección de libros de bolsillo con unos precios más asequibles. Lo que tenemos claro es que siempre vamos a cuidar mucho la edición. Buscamos que el libro como objeto sea atractivo en el tiempo en el que vivimos porque ahora se llevan los libros digitales. Queremos que la gente vuelva a tener un objeto en la mano, que lo toque, lo huela, que pueda ver las cubiertas, los diseños y las tipografías que también las cuidamos mucho.

P.- Como decís todo lo que sacáis está cuidado al más mínimo detalle

JL.-  Sí, todo lo que intentamos sacar está muy bien cuidado. Desde la selección de textos y la labor de edición pura y dura hasta el último detalle de la cubierta o incluso el interlineado y la manera de leerlo. Queremos sacar siempre pequeñas joyitas.

P.- Para vuestras portadas contáis con las imágenes de Manuel Sáez. En el caso del libro La noche de las cien cabezas ha sido diseñada por Javier Remírez de Ganuza. ¿Por qué ha sido este cambio?

JL.- Manuel Sáez es un pintor muy reconocido de Castellón y es un amigo que desde el inicio ha trabajado siempre con nosotros.

PM: Le gusta mucho nuestro trabajo. Le encantó formar parte de esto. Nosotros con el potencial que tiene y las obras que hace estamos encantados de tenerlo siempre cerca. En esta obra teníamos en la cabeza una obra de Javier Remírez de Ganuza que casaba perfectamente con el libro La noche de las cien cabezas. Para este libro decidimos aparcar momentáneamente a Manuel Sáez por una buena causa que era hacer el libro perfecto con la guinda de la ilustración de Javier Remírez de Ganuza.

JL.- Pero, Manuel sigue siendo nuestro portadista de cabecera, de hecho el próximo libro que va a salir enseguida lleva otra obra de Sáez espectacular que se llama Dioptrías nueve. En este caso Javier Remírez de Ganuza al que también conocemos y tenemos una buena amistad con él consideramos que podría caber mejor en esta cubierta de Sender.

PM.- De la portada de Remírez de Ganuza podemos decir que es una reinterpretación de la portada original. Casa perfectamente y creemos al haber puesto la antigua el libro se ha completado al 100%. Hemos querido colocar la cubierta original para que la gente viera como fue en el 34.

JL.- Lo que buscamos sobre todo es cuidar las cubiertas y el diseño. Queremos que se vea la obra pictórica que acompaña al texto y luego que la gente se sumerja más a gusto en la lectura.

P.- ¿Por qué os decidís por reeditar este tipo de obras?

JL.- Un poco porque consideramos que así les hacemos un poco de justicia a estos autores y supongo que todas las decisiones que tomamos en la vida al final tienen un poso de política. No estoy hablando de partidos políticos sino de acción e interacción en la sociedad en la que vives. Nosotros igual elegimos eso porque consideramos que más o menos toda la temática que vamos sacando tiene ese poso crítico. Creo que todo lo que aúna a todo nuestro catálogo es eso. Hay una cierta crítica a la sociedad ya sea hablando del año 34, del siglo XIX, principios del XX o de hoy en día de lo que significa el trabajo cotidiano para la inmensa mayoría de la gente. Cosas que te hagan un poco identificarte, reflexionar y ver que al final formamos parte de un proceso que sigue estando allí y que hay gente que ya lo ha puesto en cuestión hace tiempo.

P.- ¿Podemos decir que esto es lo que os diferencia de otras editoriales?

PM.- Sí, hay muchas otras que también llevan esta línea y desde luego nosotros no descuidamos en ningún momento que sea literatura de calidad y que se disfrute. Creo que cualquiera de nuestros volúmenes los coges, disfrutas y te lo pasas bien leyendo.

P.- ¿Cómo valoráis estos cuatro años que lleváis trabajando con la editorial?

JP.- Los valoramos muy positivamente porque disfrutamos como enanos. Vamos poco a poco, no tenemos prisa por nada y todo lo que sacamos lo intentamos hacer con mucha cabeza y pensándolo muy bien. Cuando nos metemos en un proyecto es para trabajarlo bien desde cero, desde la elección de textos, las correcciones ortográficas hasta el color del lomo y los tamaños. El libro de Sender es la apuesta más grande que hemos tenido hasta ahora y de hecho creemos que va a funcionar muy bien y nos va a dar alas para seguir adelante.

PM.- Tener a Sender en el catálogo es tener a un autor reconocido a nivel mundial y con una obra olvidada que es una recuperación de hace 84 años. Pero, sobre todo, esto es disfrutarlo porque es una pasión que tenemos. Está claro que es difícil vivir y sobrevivir en el mundo editorial. Lo vamos haciendo como podemos entre los dos luego también hay un grupo de compañeros y compañeras que en todo lo que pueden nos van prestando su ayuda. Ese apoyo mutuo y esa interacción es imprescindible para todo en la vida, pero sobre todo es disfrutarlo y ver que frutos va teniendo. De momento estamos muy contentos.

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