Garbi Losada: “Nosotros hemos intentado ser lo más fieles posibles al relato”
Esta tarde "Los Dublineses" se podrá ver en el Teatro de las Esquinas de Zaragoza.
Garbi Losada es la directora de la obra Los Dublineses de James Joyce. Una adaptación libre de este clásico de la literatura universal que se ve volcada en el teatro por la compañía vasca Ados Teatroa. Una obra en donde se hablará sobre lo efímero de la vida, el amor perdido, la juventud y sobre unas vidas corrompidas por la nostalgia y el engaño.
Todo ello ha sido posible gracias a la adaptación de José Antonio Vitoria y de la directora Garbi Losada. Esta obra que está generando buenas críticas entre el público está interpretada por un gran conjunto de actores: Naiara Arnedo, Aitor Beltrán, Isidoro Fernández, Lierni Fresnedo, Asier Hormaza, Iñake Irastorza, Klara Mendizabal y Asier Sota.
La obra se sitúa en Dublín, 1904, en donde un grupo de amigos se reúne la noche de Reyes para cenar en casa de las señoritas Morkan. Durante la velada, Joyce nos va mostrando el trasfondo de una Irlanda aún bajo el dominio del Imperio Británico, pero ya sacudida por nuevas influencias e ideologías. Un mundo nuevo que no acaba de nacer mientras agoniza el antiguo, en el que los recuerdos están más vivos que el presente y los muertos dominan a los vivos. Una encrucijada de la Historia que tiene su reflejo fiel en la actualidad de nuestros días.
¿Con qué se va a encontrar el espectador en Los Dublineses?
Se va a encontrar con una obra de James Joyce de finales del siglo XIX, pero de absoluta vigencia, incluso es muy de actualidad porque se plantea una cena de navidad y de amigos por donde se transita por muchos sentimientos. Además, se plantean temas de actualidad como las posturas que tienen los nacionalistas irlandeses y otros que aceptan la corona británica, son temas de posturas políticas o, también, la aparición de las primeras mujeres sufragistas y la forma en la que empieza a romperse el papel que tenía la mujer en la sociedad y la toma de conciencia de que deben de tener mucho más sitio.
En muchos de los momentos de la obra, el público se puede reconocer y, también, en muchas de las relaciones e incluso en los personajes. La obra cuenta con la presencia de música en directo con una actriz que es soprano. El final de la obra es mucho más nostálgico que es donde Joyce plantea toda la reflexión de su relato.
Es una obra que ha sido adaptada de uno de los clásicos de James Joyce
Es una adaptación de una recopilación de cuentos de James Joyce que se llama Dublineses. Cada relato responde a una etapa de la edad de una persona, la niñez, la juventud… y el último se titula Los muertos y es un poco como la recopilación de todo y el final. En este cuento es en el que está basado y, también, en el que se basó John Huston para hacer la película Dublineses. La adaptación y el llevarla al teatro ha sido relativamente sencillo en cuanto a estructura, diálogos…Al igual que hizo John Huston con la película, nosotros hemos intentado ser lo más fieles posibles al relato.
¿Cómo ha sido el proceso de dirección?
Primero José Antonio Vitoria y yo hicimos la adaptación e hicimos tres o cuatro versiones. Luego hicimos el reparto según lo que considerábamos que podía responder mejor al perfil del personaje. Es una obra que se estrenó en 1906 y estamos en el 2018 hablando de los mismos temas porque son universales.
¿Qué tal ha sido el proceso de dirección con los artistas?
Son ocho actores en la escena y yo creo que el proceso de ensayos ha sido muy bueno. El grupo se ha cohesionado muy bien y que en el escenario haya comunicación, armonía y equilibrio hace que ese sentimiento se transmita al público. Para mí ha sido un proceso agradable porque nosotros también hemos reflexionado sobre muchos de los temas que se plantean en la obra, hemos discutido, tenemos opiniones diferentes y ha sido muy interesante.
¿Qué dirías que ha sido lo más complicado para ti de esta obra?
La parte técnica aunque la escenografía es aparentemente sencilla, sintética, pero tecnológicamente tiene bastantes dificultades o laboriosidades. El encajar esta parte en los ensayos es siempre lo más difícil. Al final se ha conseguido que funcione bien. Generalmente la parte más amable siempre es lo relacionado con los actores como los ensayos y de darle vida a lo que se ha escrito. También, la otra parte con la que contamos en la obra que es el equipo técnico, con músicos, el iluminador me siento muy cómoda. Vamos proponiendo ideas, nos escuchamos y, al final, hace que trabajemos bien juntos.
¿Cómo está siendo la acogida por el público?
Es una obra que funciona muy bien por todo lo que recoge y es muy bonita. Al final, cuando la obra acaba el público tiene la sensación de haber asistido una cena entre amigos y de haber recorrido con los actores diferentes momentos. En todas las funciones la gente ríe e incluso llora. Por una parte, la gente sale reconfortada y, por otra, conmovida. Nosotros estamos teniendo muy buena acogida por el público y yo creo que al público de Zaragoza le va a gustar la obra.