Chiru, el templo del mini handroll llega al corazón de Chueca
En pleno barrio de Chueca, uno de los epicentros gastronómicos y creativos de Madrid, Chiru llega este verano para terminar de convertirse en el templo de los mejores handrolls de la ciudad con precios imbatibles. Una apuesta por la cocina japonesa más actual, directa y adictiva, donde el producto, la técnica y el momento lo son todo.
Chiru pone el foco en el handroll, una de las tendencias más fuertes de la cocina nipona contemporánea. Una forma desenfadada y auténtica de disfrutar el sushi: alga nori crujiente, rellena al momento con arroz, pescado y salsas, pensada para comerse con la mano y siempre recién hecha.
En un formato mini para que puedas recorrer toda la carta sin renunciar a nada llegan hasta 12 opciones que van desde los clásicos de salmón con sésamo a creaciones premium como el Wagyu A5 flambeado con cebollino. Y, lo más importante no solo es que probarás platos de primera categoría es que son asequibles para todos los bolsillos ya que sus precios van desde 1,90 € hasta 7,50 €.

Lo que no te puedes perder:
- Salmón spicy mayo (salmón con spicy mayo, aguacate, huevas de tobiko y cebolla frita).
- Vieira Hokkaido (vieira ahumada con mayo acevichada, escamas de pan japonés y lima).
- Unagi tuna (atún con salsa de anguila y chips de patatas).
- Ebi furai (langostino crujiente con aguacate y mayo chili garlic).
- Anguila foie (anguila en su salsa flambeada con foie).
- Wagyu A5 (wagyu A5 con lima, cebollino fresco y sal en escamas).
Pero en Chiru no todo son minihandrolls. El menú se completa con una cuidada selección de nigiris flambeados, sashimis con salsa ponzu y una carta de entrantes japoneses que van desde los clásicos takoyaki o yakitori hasta propuestas diferentes como el tiradito de salmón y maracuyá o los pimientos de padrón estilo japonés.

Todo esto nos lleva a encontrarnos en un espacio perfecto para todas aquellas personas que buscan algo distinto, sabroso y actual. Los minihandrolls han llegado para quedarse y en Chueca se encuentra el templo perfecto, Chiru.