“Brindo por quienes siempre me dijeron que valía”: Elena Vargas y su camino en la música
Elena Vargas y el paso por su carrera
La cantante sevillana recuerda sus raíces, repasa su paso por La Voz y reivindica la constancia. Que caracteriza su carrera musical, llena de tradición y modernidad.
Elena Vargas es una de esas artistas que no necesita grandes presentaciones, ya que simplemente con su voz flamenca, su carisma y su humildad la han llevado a ganarse el cariño del público, tanto dentro, como fuera de España. Con una infancia marcada por las reuniones familiares en las que “yo siempre acababa cantando”, Elena aprendió desde pequeña que la música no solo era su pasión, sino también una forma de vida.
Su participación en La Voz supuso un antes y un después en su carrera: “Fue una experiencia maravillosa, gané mucho público, sobre todo de Latinoamérica. Gente que sigue mi música desde entonces”. Aunque no se alzó con el primer puesto, sí se llevó grandes amistades y un crecimiento personal clave. “Conocí a artistas enormes, pero sobre todo buenas personas. Karol G, por ejemplo, fue la más cercana, incluso quiso contactar con la chica que me hacía las uñas. Eso me marcó”, recuerda.
Pero el verdadero salto llegó con su primer single: “Cuando me desperté y vi que estaba en tendencias, fue muy emocionante. Era la primera vez y no me lo creía”. Desde entonces, su música se caracteriza por esa fusión entre el flamenco puro y el género urbano, con temas tanto de amor como de desamor. “Quería demostrar que se puede cantar desde el corazón sin perder la esencia, pero también sin cerrarse a lo moderno”.
Su trabajo con productores internacionales como Cascito, Oscarcito o Mailson, además de compartir experiencias con cantantes como Farruko y Jennifer Lopez, ha enriquecido su música y su visión. “Allí todo va muy rápido, en un día puedes sacar tres temas. Aquí aún vamos más lentos, pero el talento que hay en España es increíble. Solo falta unirnos más”.
Elena no es solo una voz poderosa, también es una persona muy trabajadora y con las ideas muy claras. “Esto es una carrera de fondo. Hay momentos en los que lo darías todo por tirar la toalla, pero luego vienen días como cuando canté en el Coliseo de Puerto Rico con Farruko y piensas: ha valido la pena”.
Su canción Llueve es casi una declaración de intenciones: “Brindo por quienes siempre me dijeron que valía. No solo hablo de música, hablo de luchar por lo que uno quiere, aunque al principio no te tomen en serio”. Y ese mensaje, sincero y directo, es el que Elena quiere seguir transmitiendo con cada canción y cada nota.
Porque si algo tiene claro Elena Vargas es que no hace falta un “boom” repentino para dejar huella. Hace falta constancia, verdad y rodearse de personas que te empujen a seguir adelante. Y sobre todo, como ella misma dice: “No perder nunca tu esencia”.