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Troyanas, una historia de dolor y silencio

Mérida 18/07/2017 63 Festival de Teatro de Mérida.Troyanas. Foto./ Jero Morales

Troyanas, una tragedia melodramática de Eurípides. La obra tiene una estructura coral en donde cada una de las mujeres protagonistas tiene su momento y una forma diferente de afrontar la realidad a la que se ven empujadas.

El texto se ve reducido a una serie de historias tras el saqueo de Troya. El nexo de unión entre ellas es el personaje de Hécuba, personaje que centra el dolor de las sucesivas historias de las mujeres troyanas. Al principio el tono de la historia es elevado gracias a los gritos de Hécuba intentando mantener el tono que poco a poco se va convirtiendo en una serie de lamentos.

Aunque el tono de la obra es algo monótono pero, a su vez, se vuelve más intenso y profundo logrando captar la atención del público al contar las historias más desgarradoras de las protagonistas.

Siete son los personajes que encaran esta obra. El único representante masculino es Ernesto Alteiro (Taltibio) aparece al principio de la obra, entre el público, realizando un monólogo en donde se encuentra con su propia culpa sobre los hechos que han acontecido y da voz a las troyanas para que cuenten la historia de su pérdida.

Hécuba interpretada por Aitana Sánchez Gijón llena cada palabra de fuerza y presencia. Con su interpretación desgarrada de dolor y sentimientos.  Alba Flores hace una de las mejores interpretaciones de la obra que anda por todo el escenario como “fantasma” y se mete en el papel de una manera muy profunda y desgarradora que hace de la obra algo magnífico.

En general todas hicieron una gran actuación pero por una parte me quedo con la de Maggie Civantos que interpreta a Helena de Troya por ser una de las más interesantes al convertirse en la única capaz de cuestionar a Hécuba y tapar su orgullo y sed de venganza con la fuerza de una verdad incómoda.

En mi opinión creo que el escenario ayudo a meterse al espectador en la representación ya que desde el minuto uno en que el público llega al teatro se encuentra con una enorme T inclinada en el centro del escenario que proyecta diferentes imágenes, sobre las columnas del monumento, repletas de refugiados y guerras que están aconteciendo en la actualidad. Todo esto acompañado de un suelo repleto de cadáveres tapados con sábanas que nos hacen testigo de la tragedia que tuvo lugar.

 

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