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Nacho Rubio: “La clave del éxito de Cyrano es la suma de muchos factores”

El actor Nacho Rubio originario de Teruel está representando sobre las tablas del Principal la obra “Cyrano de Bergerac”. Esta representación que ya está cosechando grandes éxitos podrá verse durante todas las Fiestas del Pilar. A pesar de su larga carrera como actor es la primera vez que Nacho Rubio se sube al escenario del Teatro Principal para representar una obra de teatro.

El cine es su pasión y lo hemos podido ver en películas como Bendita Calamidad y el año próximo lo podremos ver en la nueva película dirigida por Miguel Ángel Lamata Los futbolísimos. No solo la gran pantalla y el escenario de un teatro son parte de su carrera profesional sino que el mundo de la televisión también le ha abierto sus puertas.


Hablemos de sus inicios, ¿cómo se dio cuenta que quería dedicarse al mundo del espectáculo?

Empezó en el instituto cuando participaba en los festivales de Navidad y poco más adelante comencé, poco a poco, a enamorarme mucho del cine. Después de un año en la universidad haciendo una carrera que no quería hacer y darle muchas vueltas decidí que quería estudiar otra cosa, de carácter más humanista, mientras ganaba tiempo para encontrar lo que realmente me apetecía.

Un verano cuando tenía 18 años hice un curso de realización de cortometrajes y ahí me di cuenta de que el cine me encantaba como espectador  y podía convertirse en un modo de vida así que me lancé a por ello. Estudié primero realización de audiovisuales y espectáculos, en el otro lado de la lente, y a la vez que estudiaba, hacía prácticas detrás de la cámara y, también, hacía cortometrajes. Luego entré en una compañía de teatro de la universidad, Zíngaras Teatro, que dirigía Miguel Ángel Lamata. También empecé hacer cortos como actor y empezó a gustarme la otra parte. Durante unos años estuve queriendo hacer las dos cosas y poco a poco me decante por el lado oscuro de la lente

Ha trabajado en teatro, cine y televisión, ¿cuál de los ellos le gusta más y en cuál se siente más cómodo?

Más cómodo en el teatro en el sentido de que hay más tiempo para ensayar que es una cosa que a mí me encanta. Soy un actor que me gusta ser preciso en el trabajo y el teatro me da esa seguridad y tienes ese proceso de ensayos largos. En la parte creativa como actor soy un actor de procesos lentos que necesito tiempo para ir desgranando el personaje entonces, en ese sentido, el teatro y su proceso de ensayos me ayuda mucho a dar con una composición sólida con mucho anclaje donde agarrarme.

Pero es cierto que en todo esto me metí por lo enamorado que estaba y estoy del cine y aunque en los últimos años he trabajado más en teatro y relativamente poco en lo audiovisual y muy poco en cine aunque tengo la suerte de haber hecho de vez en cuando alguna película y, la última este verano Los Futbolísimos. Pero a mí un rodaje me encanta, me enamora y esa manera de trabajar desestructurada hacia delante y hacia detrás, que puede ser un poco pesadilla para un actor, a mí me gusta y también esa obligación que es estar la mayor parte del día esperando, pero cuando te pones es de cero a cien. No hay calentamiento tienes que estar ahí a tope, a flor de piel y dándolo todo y a mí esa manera de trabajar me encanta. Disfruto mucho todo lo que rodea a un rodaje, el equipo, la cámara, ese trabajo en equipo tan pluridisciplinar y tan complejo que luego va armando ese rompecabezas tan bonito.

Así que me resulta más cómodo el teatro pero me tira, todavía, un poco más el cine.

Usted es de Teruel y ahora vuelve a Zaragoza para subirse en las tablas del Teatro Principal, ¿qué supone para usted?

Soy de Teruel pero he vivido diez años en Zaragoza es una ciudad donde tengo familia y muchos amigos a la que vuelvo mucho a trabajar que no es poco, siempre sin ninguna pega y sin hacerme elegir. Yo vivo en Madrid desde hace 18 años y volver a Zaragoza para trabajar es algo que me ocurre a menudo y siempre se respeta esa condición mía de ciudadano madrileño con origen aragonés. Me siento muy en casa y hay algo muy especial en venir al Teatro Principal. Yo en el Teatro Principal he estado en una entrega de premios, en una gala de teatro donde hice un pequeño sketch y hace muchos años bailando folklore con un grupo de la tierra, pero no había venido nunca a hacer una obra de teatro.  Se cumple un sueño y está siendo maravilloso y es verdad que sentimos que estamos jugando en casa además, con el Teatro Principal que es precioso y con el patio de butacas recién reformado que todavía está más bonito.

Además, yo me fui a vivir a Madrid en el año 1999 justo después de unas Fiestas del Pilar en donde estuve trabajando aquí de camarero para ahorrar un poco e ir con un poco de colchón a Madrid a perseguir mis sueños. 18 años más tarde, como la mayoría de edad, vuelvo a las Fiestas del Pilar de Zaragoza a trabajar en el Teatro Principal como actor.

La obra está en cartel hasta el 15 de octubre

¿Cómo le surgió la posibilidad de formar parte de esta obra?

Es la tercera vez que Alberto Castrillo- Ferrer me llama para trabajar y me dijo que venía a verme porque quería hablarme de una cosa, me contó lo de Cyrano de Bergerac y antes de que acabara la frase ya le había dicho que sí. Me embarqué pero no contaba con que me iba a ofrecer seis papeles en el mismo empleo, pero esta es la gracia de este Cyrano y de la manera de trabajar de Alberto Castrillo- Ferrer que nos multiplicamos todos para hacer un Cyrano muy de la comedia del arte, muy de la compañía de cómicos de la legua. Para mí es divertidísimo sí que es verdad que por una cuestión de aspecto físico cuando hago comedia me toca ser el payaso blanco pero aquí, en esta producción, tengo bastantes momentos que me toca ser el alivio cómico o ser el payaso tonto que es el que remata los chistes así que lo estoy pasando en grande.

El que la obra se realice en verso, ¿supone un reto para usted?

Sí, la verdad es que el trabajo en verso tiene su complejidad, tiene su técnica y es un reto pero la verdad es que estoy cómodo y contento. Yo aprendí verso con un gran profesor Gabriel Garbisu me enseñó creo que bastante bien y me dio las herramientas para no andar perdido en un trabajo de verso e ir pudiendo desgranar de cabo a rabo. Es verdad que no se ha hecho un especial hincapié en ser muy puristas con el verso porque la opción de este montaje y del director ha sido respetarlo todo lo posible pero siempre que sea accesible para el público, que la obra sea muy viva y sea muy dinámica. Ya se parte de una ventaja y es que esta obra aunque esté escrita en verso y se retrate en el siglo XVII está escrita en el romanticismo y ya tiene un carácter más moderno y quizás más veloz. No tiene esa cosa que ocurre a veces con grandes textos de Calderón o de Lope de Vega que hay como una fase de adaptación de 10 o 15 minutos  cuando vas a ver una obra de teatro de ellos porque es un castellano más antiguo, obviamente también se hacen versiones adaptadas a la lengua actual, pero en general se respeta mucho y hay un tiempo que pasa hasta que el cerebro se acostumbra a ello y te adentras.

En este caso que la obra esté escrita más tarde ya tiene más velocidad y, además, en la adaptación se ha intentado que sea más accesible a todo el público en general. Es decir, se ha respetado mucho el texto que había, se partía de la ventaja de que ese texto ya era más veloz, más moderno y más dinámico que los que suelen ser en verso y se ha trabajado un poco para que todavía sea más fácil y, en ese sentido el trabajo del texto ha sido bastante llevadero y no ha sido una cosa que hayamos tenido que hacer sesiones específicas de trabajo sino que sobre la marcha lo hemos ido trabajando y moldeando.

¿Qué supone para usted formar parte de este espectáculo?

Es un gusto porque la compañía es una maravilla estoy aprendiendo mucho y el ambiente de trabajo es fantástico. De nuevo es un placer trabajar con Alberto  Castrillo- Ferrer con el que siempre me lo paso bien, me rio mucho y siempre le saca partido de comedia a todo y de emoción con una maestría envidiable. Y luego está la parte en la lista de grandes textos donde uno querría trabajar ya tengo la casilla de Cyrano de Bergerac marcada con un sí.

Está empezando a ser una gira con mucho trabajo y se prevé una larga temporada en Madrid, un trabajo de largo recorrido que en nuestra profesión no son muy habituales y es una bendición que te llegue.

¿Cómo está siendo la acogida por parte del público en Zaragoza?

Está siendo maravillosa. Yo creo que estamos haciendo buenas funciones y en este tipo de producciones que arrancan con una gira y no con una temporada la verdad es que el trabajo se va solidificando más lentamente. Aquí a Zaragoza creo que llegamos con la función muy bien agarrada y llevamos una serie de funciones bastante buenas pero te diría que incluso el público está mejor que nosotros parece que hayan ensayado más porque están muy metidos en la función. Yo creo que lo facilita mucho el montaje y que el público se sienta muy parte, que pueda expresar, aplaudir y reír con total libertad y eso nos da mucha vida a nosotros. Luego lo que sí que ha ocurrido, hasta ahora, es que la inmersión es absoluta porque al final ves que les tiemblan las manos para el aplauso final y estamos recibiendo unas ovaciones tremendas.

¿Cuál considera que es la clave del éxito de la obra?

Es la suma de muchos factores yo creo que no habría uno solo. Empezamos por el texto de Cyrano que es una maravilla y lo tiene todo, tiene acción, aventura, partes desgarradores de romanticismo y luego tiene partes de comedia. Es muy completo. Realmente el autor debía de estar tocado por una varita cuando escribió este texto. Luego tenemos en cabeza a José Luis Gil que es un maestro este es uno de los proyectos de su vida, se nota la emoción que le está poniendo y es un maestro de la voz, que modula y trabaja y te deleitas escuchándole además tiene una energía juvenil en su cuerpo que es una maravilla. El elenco es muy sólido creo que todos funcionamos muy bien aunque somos todos muy diferentes pero está claro que estamos tocando la misma pieza en la misma orquesta y luego está la dirección de Alberto Castrillo- Ferrer que le saca brillo a todo. Es una conjunción de factores que se está dando y que espero que siga así.

¿Cómo diría que ha evolucionado su carrera?

Estoy muy contento y creo que ha tenido una evolución muy bonita y sobre todo muy variada que es algo que a mí me gusta mucho, es un arma de doble filo porque me gusta hacer cosas muy diferentes y eso me mantiene muy entretenido y, como soy una persona muy curiosa pues muy satisfecho en ese sentido. Pero luego tiene el problema un poco de poder dispersar energía sino la concentras en una misma cosa. Mi carrera empezó en la guerrilla más absoluta del cortometraje que fue mi gran escuela, al principio, y durante muchos años lo ha sido, es donde yo aprendí mucho del trabajo delante y detrás de la cámara de como se estructura la dinámica de un equipo y eso fue una gran escuela. Luego tuve una fase en la que decidí formarme como actor hice la formación completa en el Estudio Corazza para el actor y complemente formación con verso. He podido desde trabajar en una serie no diaria pero casi diaria de televisión que tuvo mucho éxito como Camera Café, he podido hacer cine muy indie y un poco más comercial, también he hecho un buen paso haciendo episódicos por muchas series de televisión en las que he aprendido mucho de eso y en los últimos años he ido poco a poco haciendo una carrera como actor de teatro bastante sólida. También he trabajado en el Teatro Off Latina donde aprendí mucho y perdí el miedo de estar delante del público sobre todo porque trabajaba en espacios donde los podía tocar y en los últimos años he tenido la bendición de trabajar en El Matadero de Madrid, en el teatro Valle-Inclán de Madrid y, ahora estar en una producción como Cyrano de Bergerac con una gira larga con muchos bolos así que la evolución de mi carrera por ahora está siendo fantástica.

He tenido suerte y es injusto tal y como está el mundo y espero que cambie pero los chicos tenemos esa suerte de que al llegar a una edad, cuando nos acercamos a los 40 probablemente aparezcan más papeles que es algo con lo que las mujeres tienen que batallar y que espero que vaya cambiando y, ya se va viendo. No hay más que fijarse en los últimos Premios Emmy la cantidad de premios no solo a actrices obviamente sino a series escritas y dirigidas por mujeres y yo creo que eso ya empieza a funcionar un poco.

Nos puedes contar si tienes algún proyecto nuevo entre manos

Tengo gira de Cyrano para tiempo. Este verano he rodado la película Los Futbolísimos que es la adaptación de unos libros para pre adolescentes que han tenido un éxito absoluto y se han vendido más de un millón y medio de ejemplares. Es una película familiar muy divertida de un equipo de fútbol que resuelve crímenes. Las novelas curiosamente están escritas por un director de cine Roberto Santiago pero en esta ocasión la película la ha dirigido otro director, en este caso Miguel Ángel Lamata que además es amigo y este verano hemos estado rodando la película. El estreno se ha anunciado aproximadamente para marzo de 2018 no sé si esa fecha pueda cambiar y estoy con muchas ganas. Así que ahora mismo disfrutando del proyecto en marcha de Cyrano de Bergerac y esperando el estreno de la película.

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