Más de 20.000 personas se reúnen en la primera noche del Jardín de las Delicias
Taburete en el Jardín de las Delicias. Foto: Claudia Fernández
El Jardín de las Delicias volvía a abrir este viernes sus puertas para celebrar por todo lo alto su tercera edición. En esta jornada el cartel de entradas agotadas llevaba ya varios días y, al inicio todavía quedaban algunas entradas para el sábado.
Fueron más de 20.000 personas las que poco a poco se iban acercando al Recinto de Cantarranas en la Universidad Complutense de Madrid. Los encargados de dar el pistoletazo de salida en el escenario principal fueron Pol 3.14. La energía del público a esas horas era algo fuera de lo común y se veía una clara intención de dejarse la voz con cada uno de los temas. Tras ellos, 84 volvían a subirse al escenario para hacer disfrutar al público de sus nuevas canciones y de ese regreso tan ansiado por muchos.
Con una fuerza brutal irrumpían sobre el escenario Marlon. Desde las primeras canciones Cosas que no se pagan con dinero, Me supo a poco o su querido 24/7 hasta las últimas Mi Macarena, Volveré o Con uñas y dientes vimos a un público súper entregado. No paraban de corear las canciones a voz en grito. No era para menos porque los Marlon nos sumergieron en un directo cargado de emociones con canciones más románticas y con mensajes súper bonitos que hacen que se te salten las lágrimas: Marzo en febrero, de L.A. a Nueva York y Chamberí. Mientras que con De Perreo y Tequila y Candela nos hicieron bailar hasta dejarnos sin pies. Ellos son brutales en directo y así lo están demostrando en su última gira en donde no paran de colgar el cartel de entradas agotadas.
Antes de continuar con los conciertos de la noche. Llegó uno de los momentos más sorprendentes con la magia de Jorge Blass que nos hizo un recorrido a través de sus cartas de las ediciones anteriores. Pero, lo más sorprendente fue cuando a los mandos del gran mago hizo aparecer a Taburete de unas cajas de cartón que flotaban en el aire. Los madrileños hicieron de esta manera brutal su entrada en el escenario mientras sonaba ya su Belerofon. Un público ya muy entregado se reunía con la banda para cantar Venado tuerto, Madame Ayahuasca o su Walter Palmeras. Entre canción y baile nos dejaron un respiro con algunos de sus temas más lentos como Amos del piano bar o Mariposas, canción bonita donde las haya. El momento Sirenas quedará grabado en el recuerdo de este festival.
Llegaba el turno de uno de los artistas más esperados de la noche, Leiva. Tras una cuenta atrás salía al escenario junto con su banda para hacernos disfrutar de éxitos como Terriblemente cruel, La lluvia en los zapatos y Lobos. Ver a este artista siempre es una gozada porque el tiempo vuela escuchando sus canciones. Desde Superpoderes a La llamada hasta terminar con los clásicos que todo el mundo se conoce: Estrella polar y Lady Madrid.
Los encargados de cerrar la noche en el escenario principal fueron Sidonie. Ellos desbordaron buenas vibraciones y buen rollo con sus canciones. Pusieron a todo el mundo a bailar porque su talento encima del escenario es innegable e inimitable.
Durante el día, en el otro escenario Bosque pudimos descubrir la música emergente de Kisko Espinosa, María Yfeu, Los Flamencos, Moreno, Yarea y Sergio Rojas.














