“Problemas de conexión”, una sátira reflexiva sobre las redes sociales
Borja Echeverría nos presenta en La Escalera de Jacob la obra Problemas de conexión tratando el problema de las redes sociales, pero desde un punto algo diferente.
Borja Echeverría nos presenta en La Escalera de Jacob la obra Problemas de conexión tratando el problema de las redes sociales, pero desde un punto algo diferente. Comencemos porque ya al adentrarte en la sala eres participe del juego que una de las actrices hace. Al principio puedes no saber muy bien de quién se trata, pero aquí viene el dato ella es Dios. Sí Dios y es una mujer, quién no ha fantaseado nunca con que fuera así realmente y más andaluza con esa gracia que ellas tienen. Pues así es como esta obra lo enmarca. ¿Hablamos del demonio? Nos encontramos con otra mujer que se llama Luci y es de armas tomar. Fantasía total. Esta representación no podía estar empezando mejor.
Haciendo referencia al Genesis 2.0: nos encontramos con que Dios está muy contenta de su última creación: las redes sociales. Cree que los humanos por compartir frases inspiradoras, videos de gatitos o hacer actos de buena voluntad y colgarlos ya son felices. Pero, ¿es así? Ella se propone descubrir si realmente la gente es tan feliz como aparenta en las RRSS.
Las continuas interacciones con el público y los mensajes que se lanzan hacen que los espectadores en algún momento puedan sentirse representados dado que se fabrican situaciones muy reconocibles. Nos encontramos con una sucesión de historias como tipo de estructura narrativa. Una comedia divertida con diferentes referencias ya sean más de tema cultural como Sherlock Holmes, de marketing e incluso de las últimas novedades de Tik Tok.
El reparto de Problemas de conexión es una auténtica maravilla. María Petri se convierte en la perfecta maestra de ceremonias con ese desparpajo que muestra durante toda la obra como Dios. Por su parte, Úrsula Villalta muestra diferentes facetas a lo largo de las escenas permitiéndole no quedarse únicamente en una línea y enseñarnos sus distintas facetas. Cada uno de ellos tiene su energía que hace que pueda impresionar a los espectadores.
La escenografía es sencilla, pero no se mantiene estática lo que te hace transportarte a las necesidades que reclama la trama. El vestuario seleccionado está bien elegido ya que le da a cada personaje su personalidad y hace que sean fácilmente reconocibles. Como punto a favor, diré que los pin de las moralejas se convierten en todo un acierto para interactuar con el público. Es cierto, que hay sketches que triunfan más que otros por la potencia o el interés que desean generar. Pero, se cumple a la perfección una de las principales intenciones de Problemas de conexión, que es hacer reír a los espectadores, mientras se lanzan críticas a la sociedad.
El ritmo es distendido y efectivo durante la obra gracias al movimiento y el dinamismo que presenta. Una composición divertida logrando que el público se conecte con una historia actual en un mundo invadido por la tecnología y las redes sociales. El guion es fresco y de plena actualidad que logra que el espectador se sienta súper identificado.
No os podéis perder esta obra que regresa en septiembre para mostraros un golpe de realidad y descubrir cuál es la moraleja, que tanto pregona el personaje de la deidad.