“García y García”, una comedia de chiste fácil que se queda a medio camino
Una comedia destinada a familias que se queda a medio camino. Con chistes muy fáciles y que se centra en sus protagonistas y sus características ante todo. Esta película parece la búsqueda de esa fórmula de los 80 cuando se hacían comedias.
La película cuenta con un dúo protagonista simpático y veterano en la comedia, varios secundarios de renombre, como Ricardo Castella, Jordi Sánchez o Antonio Resines, y un presupuesto medianamente aceptable (teniendo en cuenta el reparto, las localizaciones y los efectos), pero, aun así, no tengo nada bueno que decir de ella.
El resultado final es una comedia sin gracia, con un guion torpe y deficientemente construido, que se apoya en incongruencias y sinsentidos para justificar su propia existencia. Esto, acompañado de un reparto poco motivado, consciente de la calidad del producto, y un nivel de producción mediocre (siendo generosos), nos dejan con una de las peores películas del año.
La cinta, básicamente, nos presenta la situación de la aerolínea y a los dos diferentes Javier García. Estos son dos polos opuestos, uno rico y famoso, y el otro pobre y desdichado. El primero de los dos conoce a una chica mientras está en pleno proceso de divorcio, y cuando los dos Javier se dan cuenta de la confusión de la aerolínea, deciden continuar con la equivocación para que el Javier García de Mota pueda conquistar a su interés romántico, que no soporta a los tipos ricos y mentirosos.
Una premisa muy floja y explotada en el cine, con un desarrollo todavía peor, que no tiene nada de interesante. Había muy poco que contar y la cinta carece de cualquier tipo de fondo. El dúo entre Mota y Viyuela daba para mucho más que esto.
Podemos decir que es una comedia desaprovechada porque tiene unos protagonistas de renombre, pero con un guion pobre y una producción que se queda corta.