Una capa de terror envuelve el thriller “Distancia de rescate”
Distancia de rescate (2021) es lo nuevo de la aclamada directora peruana Claudia Llosa, que cuenta con María Valverde y Dolores Fonzi como protagonistas. Se trata de una adaptación cinematográfica de la novela homónima de Samanta Schweblin, quien también se ha encargado de coescribir el guion de esta adaptación para la gran pantalla.
Distancia de rescate es a grandes rasgos, una película que nos habla de los miedos e inseguridades de la maternidad, reflejándolo dentro de un escenario de terror psicológico; esto último ha sorprendido a algunos, ya que es un terreno que la directora no había pisado en sus anteriores films.
Lo que se ha utilizado como herramienta narrativa principal en esta adaptación ha sido el interesante uso de la voz en off; elemento que está presente durante todo el film. La voz en off del personaje de María Valverde es la que nos guía durante toda la travesía que vemos en pantalla, que no sigue una línea narrativa convencional en ningún momento. En ese aspecto, considero que la estructura que propone esta adaptación es brillante, ya que consigue que nos adentremos de lleno en esa maraña de terror y espanto de la que se compone la trama principal.
Este retrato del nuevo terror latinoamericano literario llevado a la pantalla grande en todo su esplendor, deslumbra por su inteligencia. Las actuaciones de Valverde y Fonzi son un mosaico cada vez más elaborado de percepciones sobre la identidad y el enigma. Al estilo del mejor horror folk británico, Distancia de rescate juega con las metáforas. Lo hace, hasta brindar a los largos silencios y a los juegos de cámaras paralelos una revisión sobre el secreto. Algo palpita al fondo de lo que Amanda intenta contar a Carola. Un hecho tan espantoso y temible, que se enlaza con una idea más sombría sobre lo individual y lo clandestino. El mayor valor de la película es su silenciosa potencia. Lo que parece ser una conversación entre dos mujeres, termina por convertirse en un relato mórbido y terrorífico sobre lo siniestro. Algo está ocurriendo en este rincón anónimo y salvaje del campo argentino. Capaz de devorar a Carola y a su hija. Que ya destrozó a la familia de Amanda. Lo que sea que ocurra es una colección de largas miradas, silencios entremezclados con la conciencia de lo invisible. Un experimento osado en una película de terror latinoamericana que termina por asombrar por su eficacia.
Podríamos acabar diciendo que es una adaptación de una narración tensa, envolvente y con una dureza interior claustrofóbica, Distancia de rescate en una historia a dos voces. También es un argumento lleno de pequeños extremos terroríficos que sugieren que algo ocurre en el silencio. Figuras que aparecen y desaparecen entre puertas entreabiertas. Una historia que avanza con la firmeza de una oleada de miedo que se eleva y se deshace en los momentos más inesperados.










