Sergio Momo: “El calor llegó a ser un personaje más de la película”
Sergio Momo durante el Festival de Cine de Málaga presentando "Sevillanas de Brooklyn"
Sergio Momo presentó en el Festival de Málaga la película Sevillanas de Brooklyn junto con el resto del equipo en donde se alzaron con el premio se la sección oficial (fuera de concurso). El actor comparte pantalla con Carolina Yuste, Estefanía de los Santos, Manolo Solo y Canco Rodríguez, entre otros.
El director Vicente Villanueva nos cuenta la historia de Ana, una joven sevillana, harta de su familia y del conflicto barrio en el que viven. Todo irá peor cuando su madre, para evitar el desahucio, decide engañar a una agencia para acoger en su casa a Ariel, un estudiante de familia adinerada, a cambio de 700 euros. A pesar de sus diferencias y de las situaciones esperpénticas que provoca el fraude Ana y Ariel se verán obligados a convivir bajo el mismo techo y, ya se sabe que el roce hace el cariño.
La película deja un mensaje claro que es el de prejuzgar y poner etiquetas antes de conocer a las personas
El tema de los prejuicios en la película se ve sobre todo en ser capaz de ver al otro y ser consciente que si algo nos parece raro del otro, igual al otro también le parece algo raro nuestro. Creo que hay una parte muy bonita en eso, pero, sobre todo, porque la cuestión es ver al otro. Ahora con las mascarillas se ha vuelto todo más difícil y creo que este mensaje se refleja de una forma tan bonita de sentarse y realmente ver al otro. Parece una tontería, pero no nos vemos. En la película se cuenta todo esto pero con mucho humor y la fantasía.
No solo os tuvisteis que enfrentar a un rodaje con covid, también a las altas temperaturas de Sevilla
El calor llegó a ser un personaje más de la película. Yo no me esperaba este calor. Además, hay una parte de la película que es supuestamente como en primavera o así… me acuerdo que iba con una sudadera y es una de las cosas más chungas que he hecho en mi vida.
En la película te toca bailar sevillanas, ¿cómo te preparaste?
Carol y yo tuvimos clases intensivas. Yo no había escuchado una sevillana en mi vida, aunque es verdad que ella a veces se arrancaba por bulerías y no iba por ahí la cosa. Tuvimos muchas clases que nos ayudaron a acelerar un poco el proceso de los personajes y de conocernos mucho porque las sevillanas tienen algo muy instintivo y de conexión con el otro. No puedes bailar sevillanas solo, es decir, aunque estés con la otra pareja tiene que haber conexión y todo el juego de las miradas, el ahora sí y el ahora no me parece que va más allá. Es algo instintivo y me flipan las sevillanas.
Cuando llega Ariel a Sevilla se encuentra con una situación un poco repentina, ¿qué es lo más raro que has vivido en algún intercambio o un viaje al extranjero?
Me he dado cuenta de lo que nos parecemos los españoles y los italianos. Yo iba de intercambio a Irlanda y hasta que no lo ves desde el ojo ajeno no te das cuenta. Recuerdo un día que juntamos unas mesas y los irlandeses nos miraron con una cara de ¿qué estáis haciendo? Siendo una cosa súper natural para estar todos juntos como ese sentimiento de comunidad que tenemos. Además, también me di cuenta de lo alto que hablamos y gritamos tanto los españoles como los italianos.
¿En qué próximos proyectos te vamos a poder ver?
Estoy pendiente de una película que se llama Ocho años y, luego otra serie que acabo de grabar que se llama Bienvenidos a Edén que es de Netflix, con un reparto increíble y que se estrenará el año que viene.