Zahara triunfa en Zaragoza con “Puta Gira”
Zahara en la presentación de su último disco en Zaragoza. Foto: Delfín Sarasa
La noche del sábado cerró el ciclo 1ª primavera con el cartel de “sold out” gracias a la visita de Zahara.
La artista realiza parada en Zaragoza con su nueva gira Puta en donde aprovechó para contar a sus seguidores lo que ha supuesto componer este disco “todas estas canciones salen de vomitar toda la mierda acumulada durante años”. Durante su actuación hemos podido ver a una Zahara con mucha fuerza que se ha animado a tocar la batería, guitarra, sintetizador y como no, a bailar sin parar.
El concierto daba comienzo tras escuchar dos coplas que todos sabemos tararear, María de la O de Marifé de Triana y Ay Pena, Penita, Pena de Lola Flores. Zahara aparece en el escenario subida a la batería y acompañada de Manuel Cabezalí y Martí Perarnau que hicieron una labor magistral con los sintetizadores, guitarras, a los coros…
Los fans ataviados con sus camisetas y las bandas azules del merchandising de Puta no pararon de aplaudir y disfrutar durante el concierto. El escenario arropa a la artista con una alfombra del mismo color que la vestimenta de ella, en un tono rojo vibrante. Y, en la parte trasera del escenario, una estructura en forma de biombo que va a ser protagonista a lo largo del concierto.
Zahara arranca con Flotante de su último disco, Crash del disco presentado en 2015, Santa y Canción de muerte y salvación. El concierto sigue avanzando y aparecen en escena dos bailarinas que le acompañaron a lo largo del concierto. Las dos portan la ya característica banda azul, y le ponen a Zahara la tercera. Esto hace que el público aplauda el acto y se empieza a escuchar el tema Ramona.
Tras 45 minutos de música, Zahara se dirige al público por primera vez. Ella misma se presenta y las primeras frases van dirigidas al público y a la ciudad. “Tengo mucha fijación y amor por Zaragoza”. “Después de un año sin conciertos, volvemos a sentir los nervios antes de salir, ese chute de energía que tanto necesitamos… Es lo mejor, gracias por esto”.
La cantante siente la necesidad de explicar a su público el motivo de este disco. Nace tras un mes y medio sin sentirse bien, y ella misma lo categoriza como síndrome de abstinencia. Durante una temporada, las semanas que no tenía bolos, sentía que echaba de menos tocar, subirse a un escenario, sentir el calor del público y la música. Y por eso se cabreaba. “Un día descubrí que lo que me pasaba era que cada vez que llegaba el cabreo y tenía este sentimiento de tristeza, llegaba otro concierto. Y eso era mi chute de energía. Y con eso seguía hasta el siguiente concierto.” Pero, llegó el COVID y se dio cuenta de que ella misma no era capaz de darse este placer, que se sentía en un bucle y necesitaba romper. Así nace la canción TAYLOR del disco Puta. Una canción dedicada al público.
Con la canción Negronis y martinis abre la segunda parte del concierto, con varias canciones en formato acústico que nos pusieron a todos la piel de gallina. Con las primeras notas de Guerra y paz, el público le aplaude por escogerla para esta noche. La Gracia y por último Sansa nos hace ver que la voz de Zahara sigue en su mismo sitio, tan limpia como siempre.
La última parte del concierto es muy movida y ella misma anima a que el público se levante y baile desde sus asientos. Y recalca “sigamos haciendo conciertos, aunque todos sepamos que es una mierda vivirlos así”. El biombo que escondía una sorpresa hace que la Sala Mozart se convierta en una auténtica discoteca con las canciones de Joker, Merichane y Hoy la Bestia Cena en Casa el público sigue el ritmo de Zahara con sus bailes tan característicos. ¡La fiesta es total!
El broche final al concierto vino con la canción Dolores, una canción que canta con un vestido inspirado en una colección de Moisés Nieto, amigo suyo. ¡Esperamos volver a verte pronto!














