El flow de Mala Rodríguez llena la plaza del Matadero de Madrid
Sábado por la tarde y coincidiendo con el día de San Isidro, la plaza del Matadero de Madrid acogía un nuevo concierto con las localidades completamente agotadas y con varias personas haciendo fuera por si acaso se quedaba algún sitio libre y poder disfrutar de la artista.
Superbalada para comenzar por todo lo alto en donde podemos ver una letra preciosa y acompañada de ese torrencial de voz que se hace presente durante el estribillo poniéndonos los pelos de punta. Continuando con algunas canciones como La Niña, un clásico de la artista que subió el ánimo de todos, al igual que con Tengo un trato, La cocinera o Quién manda.
La artista anima al público a que se pongan de pie en sus sillas ya que por temas de covid no se puede hacer de otra manera. Mientras, ella se sube a la mesa del DJ para cantarnos Mami otro de los temas incluidos dentro de su último disco Mala.
Como ella dice dejamos a un lado estos temas más paraditos para volvernos a poner en pie con una de las colaboraciones que ha realizo en los últimos años, Mujer bruja con Lola Indigo. Continuando con varios temas hasta volver a poner al público arriba con Aguante.
La artista que pidió un aplauso para todos los que están detrás de este concierto y para sus bailarinas que han pasado por un momento muy difícil por la situación que se está viviendo, pero que para ella son las mejores y se merecían un fuerte aplauso. Razón no le quito porque tanto las bailarinas como ella se marcaron unos minutos de baile que nos quitaron la respiración al público.
No faltaron temazos de la cantante para terminar con Agnus Dei por todos conocida al ser la banda sonora de uno de los éxitos de la televisión como ha sido Vis a Vis. El concierto terminaba con otro de los clásicos como es Por la noche y Pena incluido en su último disco.
El concierto acabó por todo lo alto como no podía ser de otra manera y dejando al público con ganas de bailar. Tiene pinta que la Mala la liará el día que se pueda volver a la total normalidad porque sus fans están ansiosos de poder bailar al ritmo de sus canciones.





