César Pérez Gellida: “Un thriller en donde el elemento de suspense es sostenido desde las primeras páginas”
La suerte del enano es la nueva novela de César Pérez Gellida con altas dosis de investigación policial, sexo y violencia en la que el lector entrará al complejo mundo de los robos de obras de arte y sus extensas ramificaciones que los relacionan con grupos de delincuencia organizada.
Sara Robles será la encargada de resolver este crimen y que no le será nada fácil al tener que lidiar con sus problemas personales. Por otra parte, nos encontramos al Espantapájaros, la persona encargada de planear el robo perfecto junto a un exminero, un pocero y un sicario, y está a punto de llevarlo a cabo a través del alcantarillado de la ciudad.
Adéntranos en La suerte del enano
La trama central gira en torno a un robo muy bien planificado que se va torciendo, tiñendo de sangre y cae en manos de Sara Robles que es la inspectora de homicidios de Valladolid. Por lo tanto, nos encontramos con un thriller en donde el elemento de suspense es sostenido desde las primeras páginas, hay mucha acción, hay una carga de sexo importante, hay violencia y están todos los ingredientes que definen mi estilo.
Habías hecho novelas de delincuencia, criminales… ¿cómo surge la idea de esta novela?
Desde hace bastante tiempo tenía en la cabeza la posibilidad de narrar un robo como eje central de la novela. Pero tenía que ser un robo en condiciones, importante y que a mí me generara un reto personal. Desde luego que el asalto al Museo Nacional de Escultura lo es porque si hay un sitio que está protegido en Valladolid es este museo porque contiene un valor incalculable en obras. Todo esto me planteaba un reto y fue la chispa que encendió esta novela. Yo quería hacerla desde el subsuelo porque quería dar un ambiente distinto y con una atmósfera agobiante para el lector. Con esos ingredientes principales arrancamos el argumento de La suerte del enano.
Toda esta trama está guiada por Sara Robles que salió en otra de tus novelas ¿por qué has rescatado a este personaje?
Tenía una deuda pendiente con ella. Ya en Sarna con gusto intuía que tenía mucho potencial, pero en aquel caso el foco estaba puesto en Ramiro Sancho. Ahora él está en la Interpol por lo que no le toca este caso y cae en la espalda de Sara Robles. Ella es un personaje que se ha ganado el respeto de sus compañeros en un mundo muy varonil como es el de las comisarías de policía, que está ahí por méritos propios y que es una persona muy dirigente en su trabajo, pero que tiene un lastre personal importante que es su adicción al sexo y que como cualquier adicción a veces consigue sujetar y otras no.
Hay que decir que aunque rescatas a este personaje de otra de tus novelas, La suerte del enano no tiene nada que ver con ellas y es totalmente independiente al resto
Sí, en este caso Sara Robles tiene el protagonismo absoluto y es una novela que no hace falta haber leído nada más y es conclusiva. Está pensada para que muchos lectores que todavía no se han atrevido a leer a César Pérez Gellida porque les parece que tienen que pasar por muchas páginas y les agobia el hecho de pensar todo lo que hay por delante, con esta novela pueden desembarcar perfectamente porque como digo es independiente y conclusiva.
¿Cómo fue el proceso de creación del Espantapájaros?
Tenía claro que enfrente de Sara Robles tenía que haber un personaje que estuviera a su altura y fue una cuestión de interpretación. Es un tipo que es muy conocido en el mundo de las obras de arte y que tiene una deformidad física que le dota de una apariencia muy especial. Lo podríamos definir como un ladrón de guante blanco.
Este tipo de novelas no basta con imaginarte lo que quieres que suceda también tienes que llevar a cabo un proceso de investigación. En tu caso, ¿cómo ha sido?
Por el Museo Nacional de Escultura habré pasado cuatro o cinco veces para poder escenificar los capítulos. He estado hablando con la directora del museo, con Alfonso Lezcano que es el director de seguridad y que me ha ayudado a planificar el asalto. Él me dio una información que yo puedo utilizar. Esto no es un manual de asalto al museo y si alguien utiliza el mismo método va a terminar en prisión.
Sabemos que dentro de tu investigación también bajaste al alcantarillado de la ciudad
Esa ha sido otra parte de la documentación. A través de unos contactos llegué a la Unidad de Subsuelo del Cuerpo Nacional de Policía y estuve una mañana completa recorriendo la parte del cauce seco que me interesaba del museo. Es muy importante por el tema de pasadizos, túneles y etc. Luego la parte del alcantarillado que es una experiencia única e irrepetible básicamente porque no la pienso volver a vivir.
La suerte del enano es una obra en la que consigues quitar horas de sueño al lector gracias a esa narrativa y al invitarnos a ponernos en la piel de los personajes
Es parte de mi estilo. Creo que atrapar al lector y llevarlo por caminos que no espera, sorprenderlo y engañarlo es mi objetivo cada vez que arranco una novela.