La IX Gala del Teatro estuvo cargada de premios, humor y reivindicaciones
El Teatro de las Esquinas acogió ayer la IX Gala del Teatro que organizó Ares, donde además de los premios hubo tiempo para la carcajada de los aproximadamente quinientos espectadores que asistieron, entre ellos, el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve o el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Nacho Escuín o Fernando Rivarés, concejal de Cultura, y sobre todo, gente de la escena que hicieron que el escenario del teatro se llenara de humor y pareciese una cumbre mundial ya que no faltaron Trump (Alfonso Palomares), Putin (Luis Rabanaque), Marine Le Pen (Yolanda Blanco), Abu Bak Al Bagdadi (califa del Estado Islámico; José Luis Estaban), Kim Jong Un (David Ardid) e incluso un peculiar Rajoy que finalmente se animó a cantar.
Una gala llena de premiados
El circo Raluy recogió el premio Aragoneses por el mundo de manos de Escuín; Elia Lozano, el de Excelencia artística, por María López, presidenta de Ares, y el alcalde de Zaragoza; Fernando Rivarés, concejal de Cultura le entregó el premio Revelación a Nueve de nueve, por La extinta poética. Esteban Villarrocha, un hombre dedicado a la Renovación pedagógica le dio el premio de Artes Escénicas y Pedagogía a ITHEC, por talleres municipales de Teatro de Huesca, que recogió su coordinador, Julio Artero, que lo dedicó a los más de 500 alumnos que pasan cada año por los talleres y que son los «que después llenan el teatro». El premio Escenografía recayó en Eduardo Pérez, tramoyista, quien pidió que en el futuro, la gala “pueda celebrarse en el Teatro Fleta”; Luis Pardos recogió el premio al Trabajo reivindicó que las variedades y la revista también son cultura y crean trabajo. El Premio Honorífico fue para María José Moreno, quien emocionada, quiso compartir su premio con todos los que han formado parte de su vida a lo largo de su carrera.
Las interpretaciones de políticos internacionales aportaron el toque de ironía a la gala. Putin quiso reivindicar la guerra y los destrozos “igual que aquí dinamitáis los teatros”, comentó. No pudo faltar el humor de Trump que llegó a pedirle gomina al alcalde antes de seguir construyendo su muro. Por otra parte, la música corrió a cargo de Paco Paricio, el baile por Elio Lozano y la compañía de Luis Pardos y la magia, Civi Civiac, que logró hacer desaparecer al Presidente de los Estados Unidos por unos minutos.
No faltaron las reivindicaciones
María López, presidenta de Ares, en su discurso, reivindicó su actividad, la de “crear espectáculos”. En estos momentos, la Asociación la forman ocho compañías y dos salas y el año pasado estrenaron nueve obras y realizaron más de 1.400 funciones. Durante su alocución recordó un día de bolo, con la preparación del escenario, el viaje y la emoción de los actores y del público, que en muchas ocasiones se encuentran. Recordó también a esos ciudadanos que un día se dedicaron al teatro y luego tuvieron que convertirse en empresas. Por eso, reivindicó que el trabajo “hay que pagarlo” como se pagan todos, con un sueldo digno.