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Circodelia: “Nuestro público de base es el mismo que hace diez años”

Esta banda de culto, que llenó de glam-rock el país entero en 2002 y 2003, vuelve a los escenarios tras una década en silencio dispuesta a recuperar su sitio en los altares de la música indie española. Creada en 1994, grabó tres discos -“Circodelia» (2002), “Lo trágico es magnético» (2003) y “Máquinas románticas» (2006),- y en 2009 se separaron dejando atrás éxitos como “Las Chicas de las canciones”.

Ahora, una de las voces más particulares de la década de los 2000, la de su cantante Víctor Pérez, regresa a Zaragoza para recordarnos porqué sus canciones se convirtieron en himnos festivos y han influenciado a tantos grupos.Además, prometen nuevo material. Todo eso será hoy a las 22.30 horas en Plaza España.


Siempre dijisteis que Circodelia no regresaría. ¿Cuál ha sido la razón para cambiar de opinión?

Diez años después, el trabajo me trae de vuelta a Madrid y esa “fuerza mayor” ha desaparecido. Además, nunca hemos tocado en las fiestas de El Tubo de Zaragoza. No podíamos dejar el tema así sin más.

¿Qué hay de nuevo en Circodelia 2019?

Cuatro hijos, tres matrimonios y una plaza en el Cuerpo de Ingenieros del Estado.

Muchos habéis continuado estos diez años tocando en otros grupos, en proyectos más personales. ¿Qué han aportado para dar nueva forma a este nuevo ciclo de la banda?

En mi caso, My Weapon me ayudó a encontrar una nueva forma de cantar, más sencilla, más consciente y que me genera menos desgaste. Tengo la impresión de que para Pablo y Julio Mister Marshall sirvió para explorar el camino del exceso en lo musical, y se quitaron esa espinita. Miguel ha tenido varios proyectos paralelos y vuelve con un sonido más sólido. El grupo de versiones de Fernando es horrible.

Sois una banda que con los años es cada vez más reivindicada. ¿Cuál creéis que es ahora la percepción que el público tiene de vosotros?

Nuestro público de base es el mismo que hace diez años. Y, como nosotros, ahora son diez años más viejos. Cuando vienen a vernos, quieren reconectar con las sensaciones de entonces. Por el camino, nos han descubierto otras personas que nunca nos han visto en directo. Su percepción de la banda aún está en construcción.

Sois uno de los grupos que mejor recogieron el testigo stoniano. De los 90 también cogisteis importantes influencias. ¿De los últimos años qué es lo que más os ha interesado del rock y qué os gustaría sumar en unas hipotéticas nuevas canciones de Circodelia o en vuestro directo?

En los últimos años han pasado muchas cosas, musicalmente hablando. Nos encanta la energía de los Lemon Twigs. Es genial el último disco en solitario de Brittany Howard, la cantante de Alabama Shakes. King Gizzard. San Cisco fueron graciosos cuando salieron. Billie Eilish no es rock, pero tiene talentazo… En hip hop, Alright de Kendrick Lamar y el Space Program de A Tribe Called Quest nos volaron la cabeza. En los nuevos temas que estamos componiendo seguimos detrás de la misma quimera: escribir la
canción pop perfecta e interpretarla de manera impecable.

Se echan y echaban falta bandas con ese sonido y actitud tan glam, tan bien asimilado, y a la vez propio. ¿Es difícil aportar novedades al rock clásico?

Es difícil, sí. El pop y el rock son lenguajes musicales muy maduros. No obstante, cada generación asimila, reinterpreta e integra los estilos a su manera, y pasan cosas interesantes constantemente. Con todo, desde nuestra visión, la misión Circodelia no es innovar, sino emocionar. No existe un trabajo más noble que el de entretener a los demás.

Tuvisteis varios problemas con vuestro primer disco. ¿Qué aprendisteis de esa experiencia? ¿Creéis que ahora lo hubieseis podido tener un poco más fácil?

No, creo que ahora lo tendríamos más difícil. Los adolescentes ahora están escuchando una música muy distinta a la nuestra. Nuestro primer disco, si saliera ahora, pasaría aún más desapercibido.

Todo el mundo que os vio en los tiempos del Honky Tonk decían que teníais un directo arrollador. ¿Os ha sido siempre difícil trasladar ese sonido a los discos?

Sí. Nunca hemos conseguido volcar esa energía en el estudio. Por una razón u otra, grabar siempre ha sido un suplicio. Además, en directo presionamos resortes con el público que no se pueden reproducir en una grabación. Es nuestra asignatura pendiente.

¿Cómo vais a enfocar los setlist del regreso? ¿Va a ser un resumen de vuestra carrera o puedo haber sorpresas?

Habrá sorpresas. Interpretaremos alguna de las canciones del nuevo repertorio que estamos comportamiento. Además, durante el concierto estaremos muy pendientes del público porque nuestro batería sigue casadero y es muy buen mozo. Tenemos que ver cómo articular esto último para que el concierto nos sirva de plataforma de lanzamiento del muchacho.

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